lunes, 22 de octubre de 2012

El universo entero irradia tu luz

Enseñanza del maestro Sawaki


No puedes aferrarte a tu yo. En el momento que entregas tu yo, encuentras al yo que es uno con el universo.

Precisamente, el yo que no he pensado es quien realmente soy.

Tanto el pasaje del sutra del Loto: “Todas las cosas son la forma de la verdad” o “todas las existencias son la naturaleza de Buda”, del Nirvana sutra, se refieren a lo que está más allá de lo personal.

El universo entero irradia la luz del yo.

Así que lleno el universo entero.

No soy el idiota que junta las migajas.

Este cuerpo es el universo entero. 



Si no tienes esta clase de confianza en ti mismo, vas a tener siempre un punto débil que te será imposible de ocultar. Ni bien te pongas celoso o de mal humor, lo vas a mostrar.

Olvida todo lo que has adquirido desde que naciste.

Cuando una gota de agua entra en el mar y cuando una mota de polvo se deposita en el suelo, entonces aquella gota ya es el mar, y aquella mota de polvo ya es la tierra.

Todas las cosas están contenidas en mi yo.

Por eso, en mis acciones, tengo que prestar atención a lo que otros esperan.
Es porque estamos agradecidos con la sociedad que siempre que usamos algo, pensamos en los que lo necesitarán después de nosotros.

El cielo y la tierra dan, el aire da, el agua da, las plantas dan, los animales dan, los seres humanos dan. Todas las  cosas dan de si mismas unas a otras.
Es solo dentro de este don recíproco que podemos sobrevivir, sin importar si estamos agradecidos o no.                                                                                   
No necesitamos quejarnos de nada.

A nadie se le concedió la vida por méritos personales. Y nadie puede vivir usando solo su propia fuerza. Pero aún así estamos todos solo preocupados por nuestra propia billetera.
La estupidez significa estar preocupado por tu propio cuerpo. 
La sabiduría dice: “Soy lo que soy, no importa como terminen las cosas”.

Una persona fuera de la Vía es alguien que sólo piensa en el beneficio y la pérdida. Un diablo es una persona que saca provecho de esto.

¡Que aburrimiento!.  Poner cara larga y quejarse por no tener dinero, nada para comer o por estar endeudado. Es solo porque crees que tienes derecho siempre a deleitarte de la vida y sentirte bien siempre, que te quejas y lloras por tu pobreza.

Una vez durante la guerra visité una mina de carbón. Con el mismo equipo y lámpara de cabeza como los mineros. Me metí en el ascensor y bajamos. En un momento dado mientras bajábamos me pareció que subíamos de nuevo. Pero cuando miré con la lámpara en la pared del pozo vi que seguíamos bajando. Al principio cuando nosotros acelerábamos hacia abajo, nosotros realmente podíamos sentir que íbamos hacia abajo.  Solo cuando cambió la velocidad nos pareció que subíamos de nuevo. 

Exactamente del mismo modo, cuando pensamos en nuestras vidas, nosotros siempre erramos cuando confundimos las cantidades fluctuantes de la suma…

Perder es el satori. Ganar es una ilusión.

No codiciar ni una simple cosa, es el mayor regalo que puedes hacerle al universo.



lunes, 15 de octubre de 2012

Enseñanza del maestro Sawaki


Con frecuencia nos preguntamos: ¿Quién es el mejor aquí? Pero, ¿acaso no estamos todos hechos del mismo pedazo de barro?

Cada uno debería sentarse firmemente enraizado en el lugar donde no hay mejores ni peores.

Toda tu vida estás “fuera de tu mente” porque piensas que es obvio que hay un “tu” y “los otros”. Te quieres destacar de entre la multitud, pero en realidad no hay ni un “tu” ni un “los otros”.

Cuando mueras lo vas a entender.

El dharma de Buda significa sin costuras. ¿Qué costura se extiende entre tu y yo?.

Tarde o temprano todos acabamos actuando como si una costura separara amigos y enemigos. Cuando nos acostumbramos demasiado a esto, creemos que la costura existe realmente.

Ricos y pobres, importantes y no importantes, nada de eso existe. Es solo el brillo sobre las olas. A pesar de todo hay algunos que maldicen a Buda por que están atrapados en la infelicidad o porque hay otros más felices que ellos.

Felicidad e infelicidad, importante y no importante, amor y odio, todo el mundo hace un gran problema de estas cosas.
El mundo donde todo esto no existe, se encuentra más allá del pensamiento ordinario, ese es el mundo de hishiryo, la conciencia absoluta.





En occidente se dice que “el hombre es el lobo del hombre”. La primera etapa en la religión debe ser que los lobos dejen de morderse unos a otros.


En el dharma de Buda no se trata de ganar o de perder, de amar o de odiar.
Algunos quieren lucirse con su comprensión. Sin embargo algo que puede ser utilizado para lucirse no tiene nada que ver con la verdadera comprensión.

¡Que vergüenza haber nacido ser humano y desperdiciar toda tu vida preocupándote! Deberías llegar al punto donde puedes ser feliz de haber nacido un ser humano.

Nacimiento, vejez, enfermedad y muerte. No podemos hacernos los tontos con estos hechos fundamentales.

Tener la “manija” sobre estos asuntos debe ser nuestro objetivo. 

No te quedes atrapado en categorías.

Es extraño que ni una sola persona considere seriamente su propia vida. Eternamente cargamos con algo “mal cocinado”, y nos consolamos por el hecho de que para los demás es también igual.

Esto es lo que yo llamo “estupidez grupal”: Pensar que solo tenemos que ser como los demás.

Satori significa crear tu propia vida. Significa despertar de la estupidez del grupo.



En una parte de Manchuria, los carros son tirados por enormes perros. El conductor cuelga un pedazo de carne frente a la nariz del perro y este corre como loco para tratar de alcanzarlo. Por supuesto que no puede. Solo le arrojan la carne cuando el carro llega a destino y se la engulle de una.
Es exactamente lo mismo con la gente y sus salarios. Hasta fin de mes corren con el sueldo colgando delante de sus narices. Una vez que cobran el sueldo, se lo engullen y otra vez en marcha, corriendo detrás del próximo día de cobro.

Ninguno ve más allá de sus narices. Todos creen que de alguna forma sus vidas tienen sentido, pero en realidad no son diferentes de las golondrinas, los machos traen la comida, las hembras se sientan sobre los huevos.
La mayoría de la gente no sigue un criterio claro de vida, todo el tiempo se las arreglan con métodos improvisados, como si pasaran pomada calmante en un hombro dolorido. 

La pregunta es: ¿Por qué fruncís tanto la frente?



sábado, 6 de octubre de 2012

El tiempo y la conciencia por el maestro Kosen


“En el budismo, hay tres tiempos, se dice a menudo: "Todos los Budas de los tres tiempos..." Obviamente, los tres tiempos son: pasado, presente y futuro. Pero en realidad, hay tres maneras de definir al tiempo, las tres son muy importantes para nuestra conciencia, para nuestra actitud ante la vida y la muerte. Son también tres reglas de tiempo, tres definiciones del tiempo. 

-La primera: Todo es impermanente, nada permanece, todo desaparece, todo cambia. No podemos apegarnos a nada.

-La segunda: El tiempo y el ser son no-nacidos y no desaparecen nunca. Es el mundo del espíritu, el mundo de Buda.

-La tercera: aquí y ahora. Solamente aquí y ahora es la realidad. Estos tres aspectos deben superponerse, juntarse con el fin de saber, como en un mapa, donde estamos.

Están los que sólo viven en el mundo de las apariencias, apegándose a lo que se manifiesta, a los amigos, lo social y que abandonan, olvidan, el mundo de los Budas. 


Están los que quieren todo el tiempo permanecer en el absoluto y se niegan a compartir, a mezclarse con el mundo del siglo, con el "social", considerando que no forma parte de la realidad divina y absoluta. 


Estas dos categorías de personas, se equivocan. 
Para terminar, cuando se encuentra el equilibrio entre lo absoluto y la impermanencia, nuestro aquí y ahora se vuelve el punto central del universo.

El "aquí y ahora" no se equivoca nunca. 

En zazen, se puede comprender lo que es aquí y ahora. 

En zazen, se reunen los tres tiempos. Todo es impermanente, pueden olvidarlo todo, darse cuenta que están solos. Pueden comprender el aquí y ahora porque justamente paran de mirar al exterior y pueden comprender esta existencia infinita sin nacimiento, sin desaparición”.