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lunes, 1 de enero de 2018

Aiki: el arte de resolver el conflicto






por Mariano Giacobone sensei

Aiki es un término que proviene del Budo japonés, en su forma más básica, es un principio que permite a un practicante entrenado anular o redirigir el poder de un oponente. 
Cuando se aplica aiki, el practicante controla las acciones del atacante con un mínimo esfuerzo y sin tensión muscular, ya que para mover con aiki se prescinde del esfuerzo físico, dicho de otra forma, la relajación es fundamental.
Esta relajación proviene de una mente en calma, de un tono muscular justo (ni tenso ni flojo) y de una postura correcta, equilibrada y flexible.

Las técnicas realizadas con aiki son sutiles y requieren poca fuerza física, ya que dependen del flujo y de la intensidad de la energía Ki, y por eso son necesarias la relajación, la calma mental, una postura correcta y unificar la mente en la zona bajo el ombligo como centro del movimiento.


Saotome sensei: kokyunage

El significado de aiki es ajustar, unir o combinar la energía (ki). 

Aiki presta su nombre a varias artes marciales japonesas, entre las que destaca el Aikido y el Daito-ryu aiki-jujutsu . Estas artes tienden a utilizar el principio de aiki como un elemento central que sustenta la mayor parte de sus técnicas. Aiki es un principio importante en muchas otras artes como Kito-ryu y varias formas de jujutsu. 


Aiki es un concepto complejo, y se han utilizado tres aspectos para describirlo en relación con una situación marcial:

1) Mezclarse sin chocar.

Aiki típicamente describe una idea de unidad o fusión en medio del combate. Aikido expresa la noción más elevada de mezclar en lugar de chocar. "Mezclar" a menudo se describe incluso dentro del Aikido como "awase". Muchas definiciones de "aiki" parecen basarse en "awase", que significa “poner junto”, “unir”, “combinar”, “coincidir (en ritmo, velocidad)”, etc.

La clave está en unirse con el ritmo y la intención del oponente para encontrar la posición y el momento óptimos para aplicar la fuerza. Para mezclarse con un ataque, muchos creen que es necesario ceder a las fuerzas entrantes, pero los practicantes de aiki entienden que hay una diferencia entre 'mezclar' y 'ceder', y en su lugar entrenan para 'tomar la línea' de ataque sutilmente. y controlarlo.
En Aikido hay tres momentos ante un ataque: 1) salir de la línea de ataque, 2) absorber o mezclarse con la energía del ataque y desequilibrar al atacante, 3) controlar mediante técnicas de inmovilización (katame waza) o proyección (nage waza). 
Esta separación es a título informativo y de aprendizaje, cuanto más avanzado es el nivel del practicante más sutiles se vuelven las técnicas y estos tres momentos se pueden dar en un solo movimiento.


Yamada sensei: nikyo (katame waza)

2) Guiando al atacante.

El practicante de aiki puede conducir el ataque, y por lo tanto al atacante, a posiciones precarias. La influencia sobre un atacante crece a medida que el atacante pierde su equilibrio. Los movimientos corporales (tai sabaki) utilizados para esto pueden ser movimientos grandes y obvios o pequeños y sutiles, generados internamente. El cambio de peso sutil y la aplicación de presión física al agresor le permiten a uno liderar a un agresor, mantenerlo estático o mantenerlo desequilibrado (kuzushi) para emplear su propia técnica.
De la misma manera, a través de movimientos engañosos, el practicante de aiki puede controlar una respuesta de defensa del atacante o crear una respuesta de defensa del atacante que lo desequilibra aún más. Para este propósito la unidad de mente y cuerpo es esencial. Esto permite moverse rápido y anticiparse al movimiento del adversario.


Sakanashi sensei: kokyunage

3) Uso de la energía Ki o fuerza interna.

Kiai y aiki usan los mismos ideogramas (transpuestos) y pueden considerarse como el aspecto interno y externo del mismo principio. 
Kiai se relaciona con la manifestación, emisión o proyección de la propia energía externa (fuerza externa). Literalmente significa “enfocar el espíritu” y designa una clase de grito vibrante exhalado durante la ejecución de un ataque o una técnica, mientras que Aiki se relaciona internamente con la propia energía (fuerza interna). 
Por lo tanto, kiai es la unión de las energías externas, mientras que aiki es la unión de las energías internas.
Este uso de ki implica el uso del poder de kokyu, la respiración, es decir, la respiración coordinada con el movimiento.
Kokyu Ryoku es el poder natural que se puede producir cuando el cuerpo y la conciencia (mente) están unificados. Es un principio fundamental en el Aikido.
Kokyu ryoku es tu extensión, tu aliento, tu ki. O’Sensei llamaba a la extensión del ki el “circulo de acero”. También puede ser traducido como tu esfera. Literalmente kokyu-ryoku significa “poder de la respiración”, o el aprendizaje de coordinar la respiración con el movimiento. 


Saito sensei: tenchinage

Como vemos, el principio de Aiki, ya existía antes del Aikido como lo practicamos actualmente y deriva en esencia del Daito-ryu jujitsu que O´Sensei aprendió de su maestro Takeda. O´sensei Ueshiba luego modificó las técnicas del Daito-ryu y las combinó con las enseñanzas espirituales de la religión Omoto-kyo para crear lo que ahora conocemos como Aikido.
En las etapas posteriores de su notable vida, jugó con el hecho de que el ideograma (kanji) para el amor se pronunciaba “ai”, lo mismo que la primera sílaba de aiki. Su proclamación de que "aiki es la manifestación del amor" significó la transformación del Aikido de sus combativas raíces de bujutsu en un sistema de budo que podía reconciliar a los seres humanos y evitar el conflicto. Esto probablemente dio lugar a la visión que tienen muchos aikidokas de hoy acerca del Aikido y es lo que probablemente haya hecho que el Aikido en algunas escuelas y dojos pierda fuerza y se aleje de su verdadera naturaleza marcial.

Pero no todos los maestros de Aikido están de acuerdo con esto y tratan de enseñar de una manera más realista, aplicando técnicas eficaces, desde el punto de vista del arte marcial.
Algunos creen que la reconciliación y la resolución de conflictos sin violencia son ideales elevados que se sobrevaloran en muchas organizaciones a expensas de perder eficacia en las técnicas. Muchas escuelas de Aikido no condicionan por completo a sus alumnos para enfrentarse a una confrontación física agresiva o a una situación “real”. Hay que pasar muchos años entrenando para controlar situaciones reales de agresión.

Para entenderlo mejor. O´sensei Ueshiba dijo: "Aiki es un medio para lograr la armonía con otra persona para que esta pueda hacer lo que quieras".


O´sensei Ueshiba: koyunage

En otras palabras. Controlar la situación es llevar la energía del atacante  hacía tu propio centro manteniendo tu equilibrio. Eso es verdadero control y armonía y  es la manera que tiene el Aikido de resolver conflictos, tratando de no herir al adversario ni humillarlo, sin perder tu control de la situación.

Sin equilibrio no hay control
Sin control no hay armonía
La armonía resuelve todos los conflictos



Escuela Budo Shin
武 道心流




domingo, 3 de mayo de 2015

Los 5 principios para unificar el cuerpo y la mente



¿Por qué es importante unificar la mente y el cuerpo?

Es fácil comprenderlo y difícil realizarlo. Podemos comparar al estado de unificación con la condición normal de un ser humano y es fácil darse cuenta de ello por que todos lo hemos experimentado de una manera u otra en nuestra vida, quizás incluso no del todo conscientes de esto. Pero resulta difícil realizarlo debido a que la mente está siempre agitada, fragmentada en una multitud de pensamientos diferentes, reaccionando a los estímulos externos e internos permanentemente. Esto genera en si mismo una dualidad entre el sujeto y el objeto, entre el cuerpo y la mente e inevitablemente se percibe una realidad hecha de partes separadas: el sujeto por un lado y las “cosas u objetos que observa” por el otro. Además, todo ese movimiento desordenado y caótico, genera desarmonía, falta de ritmo e incoherencia, la energía se disipa y pierde fuerza.

Para empezar a unificar el cuerpo y la mente hay que dejar de pensar en ellos como si fueran diferentes.  Es un hecho científico y una verdad espiritual que la materia es energía, y la energía es la manifestación del movimiento de la conciencia, por lo tanto materia y energía son manifestaciones o expresiones de la conciencia, del Espíritu que da vida e impregna a toda la creación.

La mente mueve a la energía y la energía se condensa en materia. La materia sirve de vehículo y expresión para el espíritu. El mundo”objetivo” manifestado es una proyección del mundo espiritual.

La verdadera sustancia del universo es la conciencia

Así que debemos pensar y sentir de esta manera, asumiendo que vivimos en un universo espiritual, creado por el deseo en la conciencia única, de manera que la mente y el cuerpo no son diferentes en esencia, simplemente difieren en su presentación y en sus características.

La vida cotidiana moderna se ha vuelto cada vez más cortada de su fuente natural, la mayoría de las personas solo perciben un mundo material de partes separadas y creen en la realidad del mundo físico, esta es la razón de la división de sus mentes y sus cuerpos y la causa del sufrimiento y la enfermedad.

Esto no solo disminuye las posibilidades de aprendizaje, de adaptación y la calidad de vida de la persona, sino que impide el cultivo y desarrollo de la mente y de la energía vital, fundamentales para poder expresar nuestro ser en toda su dimensión.

Cuando el cuerpo y la mente están unificados, la energía vital fluye libre y abundantemente, mejora la salud, la actividad de los hemisferios cerebrales se equilibra, se expande la conciencia y la experiencia de vivir se enriquece.

De ahí que estos 5 principios ordenen nuestra práctica y nuestra vida cotidiana y nos ayuden en el cultivo de la mente y el desarrollo del poder personal.

Para descargar el archivo completo, click aquí.

viernes, 10 de junio de 2011

Control de la conciencia por la respiración


Anapanasati sutra
Control de la conciencia por la respiración

comentado por el Maestro Deshimaru

En el Shobogenzo, Dogen escribió: “Zazen es la puerta del Dharma, de la paz, de la serenidad, del no-miedo”. Si ustedes practican Zazen, ustedes pueden obtener la verdadera serenidad y la no-ansiedad. Actualmente muchas personas son ansiosas.

Nuestros miedos se arraigan en nuestro sistema nervioso central.

Cuando los pensamientos o los deseos nacen, si no podemos realizarlos, nos volvemos ansiosos. Si cortamos la raíz de los deseos, la ansiedad desaparece. En caso contrario ella crece y entonces, aún en zazen, olvidamos concentrarnos en la respiración, en la postura. El espíritu no está presente aquí y ahora.

Concentrarse en la exhalación permite cambiar los pensamientos.

ANAPANASATI significa: concentración en la exhalación, o bien concentración sobre la respiración (inspiración y exhalación). Pero concentrarse en las dos a la vez es muy difícil, aunque solo sea por una hora. Para los debutantes en zazen es bastante difícil concentrarse en la exhalación.

Es por la exhalación que Buda encontró la iluminación bajo el árbol de la Bodhi.

El Buda Shakyamuni hizo zazen durante noventa días debajo del árbol de la Bodhi. Aquí, ustedes no practican más de una hora por día. Algunas personas no vienen más que una, dos o tres veces por semana. La sabiduría no puede aparecer. Es necesario crear la sabiduría. Vuestra dimensión no es la misma que la mía. Sí, yo observo, yo remarco que a cada uno le falta sabiduría o que se queda con la sabiduría vulgar.

Ustedes practican ANAPANASATI, pero no están lo bastante concentrados en la exhalación, sino no estarían tan ansiosos y vuestro cerebro, vuestro corazón, vuestro hígado y pulmones estarían en perfecta salud. Todo está en interdependencia. Dogen habló a menudo de totalidad, de mecanismo total. Para que un auto funcione bien todas las piezas deben estar en buen estado. Con el cuerpo es igual.

¿Cuál es la alegría más grande de nuestra vida? Apaciguar nuestra vida. Cuando nuestro espíritu está en paz no tenemos más sufrimientos, no hay más ansiedad ni cólera, no más celos ni miedos. Para apaciguar el espíritu, zazen es el mejor método, el mejor entre los mejores. Concentrándose en una expiración lenta, larga, profunda, pueden transformar su espíritu. Él se vuelve tranquilo por la respiración.

Por este sutra podemos comprender que existe y muy exactamente, una relación entre la respiración y el espíritu, y que podemos dirigir nuestro espíritu mediante la respiración.Concéntrense en una expiración larga y profunda. Así el diafragma baja y se produce una expansión del ombligo. Se debe tomar conciencia de su respiración. Controlar la respiración es muy difícil, pero podemos observarla, armonizar con ella y finalmente hacerse uno con ella.

La expiración debe ser larga, profunda, imperceptible. Durante esta expiración debemos dejar descender los órganos internos hacia abajo, suavemente, sin bloquear. Al final de la expiración, la inspiración se hace automáticamente. Relajamos toda presión y el aire llena los pulmones. No vale la pena forzar sobre la expiración o sobre la inspiración.

Extractos de los comentarios del Maestro Deshimaru.

Para descargar la versión completa en PDF, cliquea aquí