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martes, 9 de abril de 2019

Un cambio de mentalidad. A change of mentality.

por Mariano Giacobone
English version at bottom


Nuevos tiempos implican una nueva manera de pensar. Pero, ¿es posible pensar de otra manera pensando siempre de la misma manera?, o sea, manteniendo siempre la misma programación mental. La respuesta es NO.

La forma habitual de pensar en la mayoría de las personas es condicionada y reactiva.

Condicionada por la genética, por la configuración del cerebro y por los programas instalados mediante la educación, la cultura, los medios, etc., y es reactiva por que reacciona ante cualquier estímulo, teniendo la tendencia a quedar conectada o “enganchada” a ese fenómeno sin volver  a su posición de equilibrio o descanso.
Esta es la causa de los apegos y de las contradicciones en la vida cotidiana.

La mente reactiva es como un radical libre.

En química, los radicales libres son átomos o moléculas muy “inestables” que se “enganchan” fácilmente con otras moléculas provocando un aumento de las reacciones químicas y por lo tanto de radicales libres, un mayor gasto energético y acumulación de residuos, que acidifican y calientan aun más el sistema, provocando un mal funcionamiento y acelerando el envejecimiento del mismo.

Lo primero para eliminar un programa mental y reemplazarlo por otro nuevo, es decir “actualizarlo”, es volver a cero. Reset. Parar el movimiento mental inestable y desequilibrado y permitir que el flujo electroquímico del cerebro se equilibre. 

En este proceso no es necesaria la voluntad ni la intervención del pensamiento consciente, ya que aumentan aún más la actividad eléctrica del cerebro. Pero también es cierto que al principio es necesaria una dosis de voluntad y determinación, para llevar las cosas a su equilibrio.

La medida del desequilibrio es la medida de tus ilusiones y tu sufrimiento

Cuanto más desordenado esté el sistema, más energía y tiempo habrá que emplear para volver a ordenarlo. Pero un sistema vivo, consciente y autoreferenciado, busca solo su propio equilibrio, hay que dejarlo. La energía y el trabajo se aplican para desengancharse de todas las ilusiones que nos desestabilizan y nos sacan de nuestro centro vaciándonos de energía.

Más alejado estás de tu centro, más inestable es tu posición y mayor será el esfuerzo para lograr el equilibrio.

Nuestra mente ordinaria es extremadamente reactiva, se enciende con la actividad de los sentidos y de algunas estructuras cerebrales como el tálamo y el neocórtex, que reciben información constantemente del medio externo e interno, provocando un movimiento de cargas eléctricas que dispara una cascada química, la cual genera una respuesta fisiológica que va a generar y modelar una realidad física determinada.

En la actualidad, gran parte del desequilibrio está dado por un exceso de actividad del hemisferio cerebral izquierdo, que es el encargado de brindar una respuesta adaptativa mediante la individualización y la separación de las partes, gestionando el movimiento voluntario, la palabra, los conceptos, la razón y la lógica.
Es nuestro cerebro “separatista”. A fuerza de desarrollarlo y de “creer” lo que nos dice, nos fuimos separando del resto.

Hay que considerar también el aumento cada vez mayor de radiaciones y estímulos externos: celulares, ordenadores, TV, artículos de consumo, estrés y contaminación…todos estos factores altamente desequilibrantes.

La radiación nos acerca a la muerte
La gravitación genera vida

De manera que para volver a la condición normal, debes encontrar el equilibrio, tu propio centro, retornando a cero, transformando así la percepción de la “realidad” y de ti mismo.
Para cambiar la programación mental es suficiente con invertir la polaridad del movimiento y la percepción, dirigiéndolos hacia el interior de tu ser.

La meditación es fundamental.

No se trata de religión dogmática o de espiritualidad para “consumir”, se trata de volver a la condición normal y equilibrada del ser humano.
Volver a la fuente original.

Cuando percibes y comprendes el flujo de energía en tu cuerpo, entonces puedes comprenderlo todo.
Es muy simple y muy sutil.
Es como la respiración o como el latido del corazón. Todo sigue el pulso rítmico del universo: expansión-contracción, crecimiento-decaimiento, movimiento-reposo, aparición y desaparición.

Si consideras un solo lado de las cosas, el resto permanece oculto, entonces…

¿Cómo puedes estar tan seguro de que lo que percibes es real?

Si lo que percibes no tiene dos aspectos, es solo un reflejo de la luz verdadera. Una ilusión.

En otras palabras, si el pensamiento consciente habitual, monofásico y repetitivo, que es afirmación, no es purificado o equilibrado con su opuesto complementario, la negación, será tendencioso, dogmático y fuente de error.

Se dice que el pensamiento es “afirmativo” porque constantemente nos afirma una determinada “realidad” sin considerar su contraparte. Por eso se equilibra con la “negación”.
Esto no significa volverse “negativo”, sino equilibrado. Solo así podemos tener una imagen completa del mundo que percibimos y de nosotros mismos.

Hay que pensar de manera positiva y creativa, porque el mensaje de los medios y de la cultura es tendencioso y negativo, y sino basta con observar el rumbo que toma la sociedad moderna.

He aquí la fórmula mágica para la alquimia espiritual:

-Recoge tu espíritu.
-Calma tu mente.
-Abre tu corazón.
-Programa tu cuerpo.
-Sonreí.

El resultado se debe acercar a cero, que es el equilibrio. El punto de reposo y origen.

A partir de ese punto podrás crear tu vida con salud y felicidad, y la luz de tu comprensión iluminará la comprensión de los demás.
Naturalmente.
Casi sin darte cuenta.

Por lo tanto, la medida de tu poder para encontrar magistralmente la felicidad, la paz, la prosperidad y la gloria, radica en la dimensión de tu conocimiento de las maneras de Dios y tu deseo de hacer que las maneras de Dios sean tu manera.

Después de todo, estamos hechos a su imagen y semejanza, al igual que toda la Creación.
Somos una extensión de su Mente.

Somos la mente del Creador


Aikido es el camino para reconciliar los opuestos. Permite unificar la mente y el cuerpo volviéndonos más fuertes, equilibrados y generosos, armonizando la propia energía con la de los demás y aprendiendo a controlarla y conducirla.

La respiración es la clave.
La mente es la esencia.
 El camino es el entrenamiento.


English version

New times imply a new way of thinking. But is it possible to think otherwise by always thinking in the same way, that is, always maintaining the same mental programming. The answer is no.


The usual way of thinking about most people is conditioned and reactive.
Conditioned by genetics, by the configuration of the brain and by the programs installed through education, culture, media, etc., and is reactive because it reacts to any stimulus, having the tendency to be connected or "hooked" to that phenomenon without returning to its position of balance or rest.
This is the cause of the attachments and contradictions in everyday life.

The reactive mind is like a free radical.

In chemistry, free radicals are very "unstable" atoms or molecules that "hook" easily with other molecules causing an increase in chemical reactions and therefore free radicals, a greater energy expenditure and accumulation of waste, which acidifies and they heat the system even more, causing a malfunction and accelerating its aging.

The first thing to eliminate a mental program and replace it with a new one, that is to say "update it", is to go back to zero. Reset. Stop unstable and unbalanced mental movement and allow the electrochemical flow of the brain to balance.
In this process the will or the intervention of conscious thought is not necessary, since they increase the electrical activity of the brain even more. But it is also true that at the beginning a dose of will and determination is necessary to bring things to their equilibrium.
The measure of imbalance is the measure of your illusions and your suffering

The more messy the system is, the more energy and time it will take to reorder it. But a living, conscious and self-referenced system seeks only its own balance, we have to leave it. Energy and work are applied to disengage from all the illusions that destabilize us and take us out of our center emptying us of energy.

The farther you are from your center, the more unstable your position is and the greater the effort will be to achieve balance.

Our ordinary mind is extremely reactive, it is activated by the activity of the senses and some brain structures such as the thalamus and the neocortex, which constantly receive information from the external and internal environment, causing a movement of electric charges that triggers a chemical cascade, the which generates a physiological response that will generate and model a certain physical reality.

Currently, much of the imbalance is due to an excess of activity in the left cerebral hemisphere, which is responsible for providing an adaptive response through individualization and separation of the parties, managing the voluntary movement, the word, the concepts, reason and logic.
It is our "separatist" brain. By dint of developing it and of "believing" what it tells us, we separated ourselves from the rest.

We must also consider the increasing in radiation and external stimuli: cell phones, computers, TV, consumer goods, stress and pollution ... all these factors highly destabilizing.

Radiation brings us closer to death
Gravitation generates life

So to return to the normal condition, you must find the balance, your own center, returning to zero, thus transforming the perception of "reality" and of yourself.

To change mental programming it is sufficient to reverse the polarity of movement and perception, directing them towards the interior of your being.

Meditation is fundamental.

It is not about dogmatic religion or spirituality to "consume", it is about returning to the normal and balanced condition of the human being.

Return to the original source.

When you perceive and understand the flow of energy in your body, then you can understand everything.

It is very simple and very subtle.

It is like breathing or like the heartbeat. Everything follows the rhythmic pulse of the universe: expansion-contraction, growth-decay, movement-rest, appearance and disappearance.

If you consider only one side of things, the rest remains hidden, then ...

How can you be so sure that what you perceive is real?
If what you perceive does not have two aspects, it is only a reflection of the true light. An illusion.

In other words, if habitual, monophasic and repetitive conscious thought, which is affirmation, is not purified or balanced with its complementary opposite, negation will be biased, dogmatic and a source of error.

It is said that thought is "affirmative" because it constantly affirms a certain "reality" without considering its counterpart. That is why it is balanced with "denial".

This does not mean becoming "negative", but balanced. Only then can we have a complete picture of the world we perceive and of ourselves.

You have to think positively and creatively, because the message of the media and culture is biased and negative, and if you look at the direction modern society takes, it is enough.

Here is the magic formula for spiritual alchemy:

-Collect your spirit.
-Calm your mind.
-Open your heart.
-Program your body.
-Smile.

 The result should approach zero, which is equilibrium. The point of rest and origin.

From that point you can create your life with health and happiness, and the light of your understanding will illuminate the understanding of others.
Naturally.
Almost without realizing it.

Therefore, the measure of your power to masterfully find happiness, peace, prosperity and glory, lies in the dimension of your knowledge of God's ways and your desire to make God's ways your way.

After all, we are made in his image and likeness, like all Creation.
We are an extension of your Mind.
We are the mind of the Creator.

Aikido is the way to reconcile opposites. It allows us to unify our mind and body, becoming stronger, more balanced and more generous, harmonizing our own energy with that of others and learning to control and drive it.

Breathing is the key.
The mind is the essence.
The way is in training.

By Mariano Giacobone


viernes, 8 de diciembre de 2017

La clave del autocontrol

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por Mariano Giacobone

Programar nuestra vida. Crear la realidad que deseamos. Controlar nuestros pensamientos. ¿Es eso posible?, o…

¿Somos simplemente espectadores?



La incesante actividad mental se manifiesta como un flujo de información secuencial que activa simultáneamente distintas partes del cerebro.
A este fenómeno orquestado se le llama colapsos o reducciones sincronizadas de la función de onda.
Esta onda es una vibración, una perturbación creada por el movimiento de la información, que incluye múltiples posibilidades y finalmente colapsa en una determinada.
En otras palabras, es la actividad eléctrica del cerebro, generada por la activación de grupos de neuronas determinadas.

La actividad mental es un fenómeno electroquímico

Esta actividad representa el movimiento de la información y la energía que se genera. Este movimiento es vibración, que crea una perturbación en el espacio, y se mueve en forma de onda, que contiene múltiples probabilidades de manifestación, pero que se materializara, es decir, se volverá partícula al interactuar con el observador. Esto se denomina en física, colapso de la función de onda. Cuando interactúa con el observador la información se particulariza produciendo una realidad determinada.

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Cada colapso de la onda de probabilidades en una partícula de conocimiento representa un evento consciente. 
Se estima que el cerebro, en promedio, gestiona unos 40 eventos o experiencias conscientes por segundo, e integra las diferentes señales creando la sensación de continuidad y coherencia.

El hemisferio cerebral izquierdo es el gran secuenciador. Su incesante actividad genera un flujo constante de actividad consciente que se corresponde con una química determinada y con una elevada actividad neuronal.

Sentimos o percibimos esta “corriente” de conocimiento como un pensamiento,  y respondemos conscientemente a estas percepciones o estímulos.

Nos “identificamos” con esta actividad electroquímica, que la mayoría de las veces se vuelve incoherente y desorganizada, precisamente por la falta de coherencia y de autocontrol.

El “diálogo interno” refuerza la idea y las conexiones neuronales, que configuran y modelan la parte física (hardware) y funcional (programas) del cerebro, esta capacidad plástica del cerebro está relacionada con la frecuencia y la intensidad de un determinado estímulo o señal: cuanto más fuerte y repetido es el estímulo más aumenta la fuerza sináptica (más proteínas, enzimas, moléculas y reacciones químicas) lo que produce un mayor impacto en el mundo físico. 

La conciencia crea y modela a la realidad material

La actividad mental establece los límites y la forma del “si mismo” o lo que conocemos por Yo.

Sabemos además que el nivel consciente representa apenas un pequeño porcentaje de la actividad total de la conciencia y que esta actividad emergente es el resultado de procesos o programaciones subconscientes. Solo llegan a la superficie los estímulos con suficiente energía que logran atravesar un determinado umbral por debajo del cual no se es consciente y por arriba si.

Cuando nos enteramos de algo, esto en realidad ya fue gestionado unas fracciones de segundo antes en los niveles subconscientes.

Por este motivo es importante filtrar con la atención y la negación (oposición), esta incesante actividad de la mente, ya que, y esto está demostrado por la ciencia, lo que consideramos como un “yo” real y sustancial o como un pensamiento propio y original, es simplemente una proyección y actualización momentánea de múltiples causas y factores entrelazados, más cercanos a un sueño que a algo “sustancial”.

Una proyección de imágenes e ideas sin sustancia propia.



Es la naturaleza holográfica de la realidad.

Nos cuesta aceptar esta verdad porque nuestros sentidos informan lo contrario y porque no comprendemos bien de que están hechas las cosas.
Si asumimos que el mundo físico es una creación de algo que no es físico, podremos realizar que la esencia de la materia es una vibración sutil con diferentes grados de conciencia.

Lo que la ciencia ha descubierto al explorar los niveles más profundos de la realidad es que nuestro universo está estructurado en niveles o planos de creación conectados los unos con los otros.

Estos niveles o planos de creación, van desde el nivel físico perceptible a nuestros sentidos, a los niveles más profundos: las moléculas, los átomos, las partículas elementales, el nivel cuántico, la luz, hasta la pura conciencia unificada, es decir, la conciencia o mente creadora (el TODO). Mundos dentro de mundos, dentro de otros mundos. 

Un universo estructurado en múltiples niveles de creación
La Creación diversificada en múltiples universos

La esencia de la Creación es la conciencia, el universo es una creación de la mente de Dios.
La conciencia se mueve y genera energía, que desacelera y se cristaliza o materializa. La materia es energía, la energía es conciencia. No existe nada fuera de la mente.

Por esta razón la conciencia está creando el nivel físico Y este plano material le sirve de vehículo o herramienta para poder manifestarse.

Nuestra mente es una proyección de la única Mente, es decir de la conciencia unificada. No existe por si misma, solo puede existir en interdependencia, compartimos esta esencia, emergemos de ella.
La individualidad solo aporta un punto de vista diferente, único, y aquí reside la clave de la experiencia y el autocontrol.


La ilusión del control consciente

En consecuencia, la sensación subjetiva de control consciente de la conducta y del comportamiento, es una ilusión.

La mayor parte del tiempo la conducta de los seres humanos no son más que respuestas reflejas no conscientes, y esto es un hecho demostrado por la ciencia. Se ha demostrado que nuestro cerebro toma las decisiones casi 1 segundo antes de que las asumamos conscientemente (Benjamin Libet, Kornhuber y otros).

Al carecer de una educación y un entrenamiento apropiado, la mayoría de las personas piensan de manera reactiva, es decir, reaccionan a los fenómenos de manera refleja y condicionada.

El proceso de decisión consciente necesita por lo menos 1 segundo para poder actuar, es decir, el consciente no puede reaccionar a un estímulo o una agresión externa si la respuesta tiene que tener lugar en menos de 1 segundo.
En la mayoría de los casos, la información no llega al nivel consciente, así que no te enteras.

Esta manera de proceder de la conciencia se debe a que el cerebro al recibir un estímulo, a través de cualquiera de los cinco sentidos, lo registra en dos lugares: uno es en las amígdalas cerebrales y el otro en el neocórtex

La amígdala cerebral es una estructura con forma de almendra formada por neuronas localizada en la profundidad de los lóbulos temporales. Es la encargada de recibir las señales de peligro potencial y la que desencadena una reacción capaz de salvar la vida. Su papel principal es el procesamiento y almacenamiento de reacciones emocionales.

La amígdala es por lo tanto la primera región del cerebro en recibir un mensaje de peligro o agresión. Es muy rápida y en un instante nos indica si debemos atacar, huir o detenernos. 

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La corteza (neocórtex) es la capa cerebral externa más nueva en la evolución. En esta delgada capa de neuronas se llevan a cabo funciones superiores como la planificación, el razonamiento y el lenguaje (especialmente en el lóbulo frontal), está más lejos que la amígdala y recibe los mensajes sensoriales más tarde, pero a diferencia de la amígdala, tiene mayor capacidad de evaluación y procesa mejor la información. Además, la corteza se comunica con la amígdala para evaluar el peligro antes de reaccionar.

Debido a la multiplicidad de conexiones la información viaja en todas las direcciones del espacio-tiempo y es procesada e integrada para dar un sentido de unificación y responder de manera eficaz. Esta es una característica holográfica de la conciencia y el cerebro es el editor que crea y proyecta este verdadero holograma, que es lo que llamamos realidad. Una realidad holográfica.

Como conclusión, de acuerdo a estas (y a otras) investigaciones, es imposible que el ser humano determine conscientemente sus propios actos.

Lo que se llama libre albedrío es en realidad la capacidad de veto que tiene la conciencia para bloquear o abortar un acto iniciado por el cerebro.
Hay cantidad de programas que se están ejecutando por debajo del nivel consciente y ni nos enteramos, excepto cuando atraviesan el umbral crítico y se manifiestan como un pensamiento consciente. A continuación nos identificamos con esta actividad y creemos  que ese pensamiento es creación propia: “una idea original”.

El cerebro procesa miles de millones de bits por segundo y solo somos conscientes de unos 2000 (¡en el mejor de los casos!), que incluyen estímulos externos, internos e información residual y con esos nos arreglamos para crear la realidad cotidiana

Otras investigaciones han establecido a su vez que el presente dura aproximadamente tres segundos para todas las personas.

3 segundos es el lapso de tiempo que necesitamos para distinguir sucesivos estímulos sonoros o lumínicos, para guiñar un ojo o para cualquier movimiento corporal, y aunque una experiencia cualquiera nos parezca larga o corta, son sólo sensaciones y reverberaciones que no tienen que ver con nuestra conciencia del presente.

La mayoría de las personas necesitan por lo menos tres segundos para tener conciencia de un "momento" y a partir de ese período de tiempo, se va creando una realidad continua y el mundo se vuelve "real" para la conciencia humana.
Por eso nuestro “pensamiento consciente” es lento, solo se mueve en 2 direcciones y contiene muy poco información y energía.

La mayor parte de la programación subconsciente es instalada desde que el día que se nace, mediante la educación y la repetición de estímulos en el medio socio-cultural, la familia, la escuela y también, cada vez más, por los medios de comunicación e Internet.
Estos programas subconscientes modelan y dirigen la actividad consciente (obviamente sin que nos demos cuenta de ello).

Es difícil aceptar esto, por lo menos conscientemente. Pero consideremos el resto de la actividad fisiológica del cuerpo. ¿Acaso controlamos su temperatura, su medio interno y su pH o sus complejas reacciones químicas? ¿Alguna vez le dijimos al hígado lo que debe hacer o a cada célula la velocidad con que debe migrar o dividirse? ¿Podemos decidir la duración natural de nuestras vidas?  ¿Entonces, somos simples espectadores?

En realidad no. Somos observadores con capacidad para modelar la realidad. Nuestros pensamientos y emociones impactan en el mundo físico y lo afectan.
Por Eso el control es la clave.
                                                                                           
Cuando realizamos nuestra verdadera naturaleza y comprendemos que nunca hubo otro lugar más que aquí ni un tiempo fuera de este “ahora”. En ese momento empezamos a participar en la programación de la actividad mental y en el control de nuestras acciones

La verdadera libertad surge del autocontrol.



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Es evidente que la vida nos atraviesa, nos crea, nos transforma. Estamos vivos porque el universo está vivo y es consciente, y cada uno es una manifestación de esta conciencia.

El autoconocimiento es una cualidad superior de la conciencia. Representa su aspecto evolucionado y equilibrado.

La mirada interior es propia del ser evolucionado

Es equilibrada por que le aporta al pensamiento consciente información proveniente de la profundidad del ser, información contenida en los estratos no conscientes, en cada célula, en cada partícula, que se complementa y armoniza con la información que proviene de otras partes del cerebro y del entorno.

Esta es la semilla de la sabiduría que va a generar un pensamiento absoluto o activo, es decir que no es relativo ni reactivo. Un tipo de pensamiento que lo envuelve todo e incluye a todos los seres y cosas.
Un pensamiento que va más rápido que la luz y entonces se mueve en todas las direcciones del tiempo y del espacio.

En el Budo, que representa a las artes marciales tradicionales, y en el Aikido en particular, nos entrenamos para desarrollar este tipo de pensamiento, al que se le llama Nen.

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Nen connota la concentración en un solo punto, es el pensamiento-momento (aquí y ahora). La realización de nen es la clave para abrir la esencia del Aikido; de hecho, constituye el corazón del Aikido.

Lo primero que debemos desarrollar es la perseverancia, y luego pulir y aclarar nuestros pensamientos. Esto nos permitirá concentrarnos resueltamente en la tarea esencial de unificar el cuerpo y la mente.
La unificación del cuerpo y la mente es la clave del autocontrol y de la unión de nuestra conciencia con la conciencia universal. Esto se logra a partir del desarrollo de una energía (ki) fluida y poderosa.

“En el entrenamiento, la primera tarea consiste en disciplinar continuamente el espíritu, agudizar el poder de nen, y unificar el cuerpo y la mente. Esta es la base para el desarrollo del waza (técnica), que a su vez se desarrolla sin cesar a través de nen.

Es esencial que ese waza siempre esté de acuerdo con la verdad del Universo. Para que eso ocurra un correcto nen es necesario. Si tu nen está conectado a los deseos del pequeño yo, es erróneo. Desde que el entrenamiento basado en ideas erróneas va contra la verdad del Universo, invita a sus propias consecuencias trágicas y a una eventual destrucción.

Nen nunca está concernido por ganar o perder, y crece al conectarse correctamente al ki del Universo. Cuando eso sucede, nen se convierte en un poder sobrenatural que ve claramente todas las cosas en el mundo, incluso el movimiento más pequeño de la mano o el pie. Uno se convierte en un espejo claro que refleja todas las cosas, y puesto que uno se encuentra en el centro del universo, se puede ver con claridad todo lo que esté fuera de centro. Esta es la verdad de ganar sin luchar.

Para desarrollar los movimientos sutiles de ki sobre la base de nen, debes entender que el lado izquierdo del cuerpo (yang) es la base del arte marcial y el lado derecho (Yin) es donde el ki del Universo aparece.
Cuando uno llega al reino de la libertad absoluta, el cuerpo se vuelve luz y manifiesta transformaciones divinas. El lado derecho produce energía a través del izquierdo. El izquierdo se convierte en un escudo y el derecho en el fundamento de la técnica. Esta ley natural y espontánea de la naturaleza debe estar basada en el centro, y uno debe manifestar la propia libertad dinámicamente en rotación esférica.”
O´Sensei Ueshiba

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El cultivo de nen es la concentración del espíritu en un solo punto, ya que busca la unión con la realidad universal que nos trajo a esta vida en la tierra

En resumen, nen es la línea que conecta el ki de la mente-cuerpo con el ki universal.


La respiración es la clave del autocontrol y el puente que une el mundo visible con el infinito





Escuela Budo Shin


武 道心流

domingo, 18 de diciembre de 2016

La sustancia del universo



La mente es el universo.
Es todo lo que es, lo que fue y lo que siempre será.

La mente es una sustancia, una sustancia material, o más bien tiene la cualidad de cristalizarse y volverse sólida en apariencia

El término mente o conciencia no es lo mismo que intelecto, pensamiento o lo que se conoce usualmente como “mente”.
El intelecto, la actividad consciente, el pensamiento lógico y secuencial, son la actividad del ego, el cual es una ilusión creada por la actividad electroquímica del cerebro y actualizada por las creencias y el entorno, pero hay que saber que en esencia son una extensión de la conciencia universal, mente o espíritu (los nombres no son relevantes si comprendes la esencia).

El pensamiento es actividad eléctrica, movimiento y desequilibrio. La mente, para poder moverse y romper su estado de equilibrio, debe dividirse: dos polos con cargas opuestas que se separan en función del deseo de la mente.



Es un error identificarse con esta actividad (la cual en muchas personas es caótica, desordenada y sin control) ya que es fuente de malos entendidos y contradicciones. 
Sin embargo uno puede servirse de ella como una herramienta, o mejor, como un instrumento (que resuene en unidad con la mente universal).


La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado el regalo sagrado.
Albert Einstein

El ser superior comprende esta naturaleza y la protege, la cultiva, se nutre de ella y permite que se expanda para beneficio de todos.

Pensar es dominio del intelecto, del ego o de la mente dividida.
El conocimiento pertenece a la conciencia y al corazón, que es la morada del espíritu o mente universal (diferentes nombres para una misma cosa).

El conocimiento es saber con el corazón, mientras que el pensamiento o intelecto corresponde a la actividad del neocórtex cerebral, sede del ego y fuente de dualidades y contradicciones.

Lo único real en tu vida existe en tu corazón.

La mente, como una sustancia o un éter, se extiende en todas las direcciones, más allá del tiempo-espacio (de hecho los crea).

La sustancia de la mente es la base de toda la creación

Es la sustancia de la cual todo lo visible está compuesto.
Es la vida misma.

Por consiguiente, nuestros organismos físicos se componen de este elemento sutil.

La materia es la cristalización de la sustancia sutil de la mente 

El medio físico de foco y control de esta sustancia tiene su sede en la corteza cerebral, de la cual emana una radiación expansiva que vibra en simpatía con todo.
Esta vibración simpática es lo que la Física describe como entrelazamiento cuántico, pero en realidad es el flujo de la mente, es decir el movimiento de la única sustancia .  

Cuando la concentración impregna la mente y el cuerpo, el poder de la respiración se vuelve uno con el universo, extendiéndose suave y naturalmente hasta el límite absoluto, pero, a la vez, la persona se vuelve cada vez más autocontenida e independiente.
Morihei Ueshiba 


Esta sustancia consciente impregna con simpatía todas las formas y condiciones de la materia y tiene como asistentes a la gravedad, la electricidad y el magnetismo; estas tres fuerzas o condiciones nacen de la misma sustancia, es decir comparten el mismo origen. De hecho, esta sustancia sutil es el alma de la materia, el elemento a partir del cual todas las formas de movimiento reciben su impulso original.

La mente es la semilla del universo

En la semilla del universo existe la totalidad del universo.

De esta sustancia vibrante surgen todas las formas que la ciencia va describiendo a medida que evoluciona y expande su conocimiento: Supercuerdas vibrantes, espuma cuántica, quarks y gluones, fotones, electrones y otras partículas, átomos, moléculas, etc. El resto es una multiplicación y combinación de estos elementos primordiales.


La sustancia de la Mente universal, no tiene principio ni fin ni límites, pero sus manifestaciones si lo tienen. 
El universo físico tiene límites. 

Estos límites son planos de curvatura cero que la luz no puede atravesar y en los cuales se refleja, creando en el interior patrones de interferencia y una infinidad de imágenes y formas en movimiento que aparentan solidez y vida propia.



La sustancia material de la Mente es un éter omnipresente

Este éter sutil vibra en diferentes grados dinámicos.

El sonido, el calor, la luz, la electricidad y la materia, son los efectos de la única sustancia en grados específicos y diferentes niveles de energía, de presión y densidad, pero esencialmente no hay diferencia entre cualquier cosa, como la electricidad y por ejemplo el hierro, salvo en sus diferentes efectos y formas de vibrar y manifestarse.

Este universo visible de materia vibrante no es más que el registro eléctrico de la mente en movimiento

La aparente diferencia entre las cosas se debe únicamente a la diferencia en el movimiento y no a la sustancia.

Son posibles muchos estados de movimiento, pero solo hay una sustancia en el universo.

El universo está hecho de la misma y única sustancia


Como todos los estados de movimiento son mensurables y están bajo el control absoluto de la mente, y como el ser humano es mente, puede, con profundo conocimiento de la naturaleza y la energía suficiente, cambiar un estado de movimiento en cualquier otro estado de movimiento y al hacerlo, transmutar una sustancia en cualquier otra.

Esta habilidad y potencial para transformar la materia es nuestra herencia divina, y nos da la posibilidad no solo de aprender a transmutar elementos sino también a curar enfermedades y a crear una realidad física deseada.

La única sustancia del universo es la Conciencia creadora, la mente del Creador. Nuestra conciencia es una extensión de esta Conciencia, sin fisuras ni costuras.
Es nuestra verdadera naturaleza. Somos pura conciencia experimentando una realidad física transitoria.
No hay forma de estar separados de la única sustancia ya que somos ella misma.

Comprender esta verdad y aceptarla, es realizar nuestra verdadera naturaleza. Aunque en realidad no hay tal cosa como verdadero o falso. La única cosa real en este universo es la conciencia, pura e indivisible, que impregna y da vida a todos los seres y cosas sin diferencias.

Las diferencias son todo lo que percibimos con nuestros sentidos e interpretamos como “real”, incluyendo nuestra individualidad, sin embargo es una ilusión. Simplemente “figuritas” y colores en movimiento, pero lo esencial no mueve, no se desplaza, no nace, no crece ni muere, no gana ni pierde. Es equilibrio. Es “todo” lo que hay.

No hay individualidad en este universo consciente. La individualidad no es más que un aspecto de la mente.

El universo es una única cosa

Esta única cosa es la mente.

La sustancia en acción de la mente pensante es la luz.


No hay más que una sola sustancia y esta no se puede dividir en muchas sustancias o muchas partes, solo se puede modificar su movimiento y su nivel de vibración cambiando así su manifestación.

La individualidad no es más que una apariencia, es un efecto potencial y pasajero de la mente en movimiento

Lo que interpretamos como individualidad no es más que el registro momentáneo de una forma fugaz. Como una fotografía. Percibimos, registramos, congelamos la imagen (mediante la memoria), nos identificamos con esta imagen y le damos forma y existencia fija. Luego creemos que eso que creamos tiene existencia propia y real separada de lo demás.

Este error es debido a un procesamiento incompleto de la información, gestionado por una pequeña zona del cerebro, que en muchas personas en la actualidad está mal configurada y desconectada del resto, lo que lleva a un estado de confusión generalizada.

Esta ignorancia u olvido acerca de tu naturaleza no solo genera miedo y te hace dudar sino que te mantiene en una prisión repleta de conceptos erróneos y percepciones confusas.


Una vez que giras la mirada a tu interior y aceptas quien eres en verdad, todo se ilumina.
La conciencia se reconoce a si misma y cesa el movimiento.

La individualidad y el todo se vuelven unidad. Naturalmente.

La materia nutre de información y energía al espacio.
Esta información se registra.
El espacio genera modela a la materia con esta misma información, ahora modificada o adaptada en virtud del entrelazamiento con la totalidad.

Es muy fácil aunque misterioso, lo difícil es despertar y abandonar los programas inútiles y nocivos que nos impiden vernos y aceptarnos tal como somos.

Somos conciencia viva, infinita y luminosa realizándose a si misma mediante una experiencia humana



lunes, 24 de octubre de 2016

Tu mente te pertenece



Tu mente te pertenece. 
Tu experiencia es única. 
   
Si no vives tu propia vida, alguien más lo hace por ti

Si no creas tu propia realidad, si no desarrollas tus propios sentimientos y aspiraciones, si no evolucionas y no permites a la vida que se exprese a través de tu ser, entonces no eres diferente que un zombie, un muerto viviente.


Desde la cuna somos instruidos para creer y servir en este sistema injusto e inhumano, bajo pena de fracaso y exclusión. Han deformado los verdaderos valores del ser humano, fragmentado su mente, aprisionado su espíritu.

A fuerza de malas vibraciones y de una educación tendenciosa, han conseguido encerrar la conciencia, que por naturaleza es libre e infinita, entre cuatro paredes de materialismo y categorías absurdas.


Han modelado el cerebro para que funcione al castigo y a la recompensa.
Los niños que no se adaptan a esa enseñanza estrecha, obsoleta y aburrida, son catalogados como con "problemas de aprendizaje" y deben cargar con eso, pagando el precio de ser "diferentes", y en muchos casos, además, les endosan un trastorno psicológico, incluso muchos terminan medicados, para tranquilidad de los padres y la seguridad del sistema.



 Para los adultos el panorama no es muy diferente.

“Si te portas bien, tendrás tu premio, sino, ya verás, ya sabes lo que le pasa a los que no siguen las reglas establecidas… No querrás que el amo se enoje, no!?.., no te gustaría quedarte solo, ni ser un looser, ni perder todo lo que tanto te ha costado acumular, no!?”

Definitivamente, la cultura no es tu amiga.

Las religiones establecidas, los dogmas, las ideologías, las instituciones enquistadas en el poder, representan el sistema.
Un sistema que bajo la forma de “sociedad de consumo” está diseñado para beneficio de una élite y perjuicio de la mayoría.

La ciencia olvida al ser humano y corre detrás de la tecnología.
Los políticos olvidan al ser humano y corren detrás del poder.
Las empresas han olvidado al ser humano y corren detrás del dinero.

La sociedad en su conjunto ha olvidado al ser humano y corre asustada en todas las direcciones, sin sentido.
Es obvio, el sentido de la vida lo da el espíritu.

Estamos dirigidos por los peores, los más incapaces. Gente con miedo, de mente estrecha, ávida, mentirosa, estúpida y egoísta. Y aunque quizás, algunos, en la pirámide social, sean sinceros y crean en lo que hacen, de una manera u otra todos participan y son intermediarios de la mentira.
   
Se han apropiado de tu derecho a la salud y a la felicidad

Los amos que hacen las normas, te inoculan sus miedos y principios y te venden sus productos. Se han apoderado de tu mente. Tus pensamientos ya no te pertenecen, han tomado el control de tu cuerpo emocional.

Los programas son tan eficientemente instalados, que aunque intelectualmente pienses lo contrario y creas que haces lo que quieres, cuando suena el pito, todos hacen la cola para votar y pagar sus impuestos, y quizás luego, como recompensa puedan ir a McDonald´s.

Al punto que es una verdad cultural que la medida del éxito en la vida está determinada por lo que posees. Siguiendo este paradigma, la inmensa mayoría empeñan sus vidas trabajando como esclavos pensando que la ganan…Uppss!

“El burrito sencillo va solito al corral”..., dice una canción.


En el fondo, aunque no guste, todos esperan que les digan que hacer, que pensar, a donde ir, como educar a sus hijos, a que dioses rezar, a quien votar, como vestir, que comer, ¿a quien debo parecerme para no fracasar en la vida?

Triste realidad para seres dotados de conciencia infinita, de una inteligencia que evoluciona. Capaces de amar y perdonar y viajar con sus mente más allá del tiempo y del espacio

Pero algunos despiertan, renacen, recuerdan y comprenden que todo es una ilusión, solo un viaje, una experiencia. Realizan lo transitorio y relativo de las cosas. Asumen su naturaleza universal y eterna y toman el control de sus vidas, de sus pensamientos, de sus emociones.
Y entienden que no es solo un viaje de ida, una línea recta y aceptan que además, no van solos.


Entonces vuelven y se lo comunican a los otros: 
"¡Hey, despierten, no se dejen abusar, somos libres, siempre lo fuimos, tomen de vuelta sus mentes, enderecen la espalda, sean felices, no se identifiquen con esta mierda llamada “sociedad”. Apaguen la TV y los celulares. No tengan miedo, aprendan a comunicar con el corazón, a escuchar a la naturaleza, a observar su propia vida, íntimamente. Son seres luminosos, permitan que brille su luz interior e ilumine el camino de otros. Si son así, el universo entero abrirá sus puertas y les ofrecerá sus secretos, porque resonarán con su esencia, ya que el universo, el Creador, es transformación y amor incondicional”.

Eres conciencia infinita

Recoge tu espíritu, ilumina tu corazón y toma el control de tus pensamientos.

Tu mente te pertenece.