Mostrando entradas con la etiqueta deshimaru. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta deshimaru. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de junio de 2012

Enseñanza del maestro Sawaki



Dado que voy a morir

“Un chaparrón en el medio de una pelea a causa del agua para el riego”

Luego de la sequía, se pelean por el agua para irrigar los campos de arroz. En el medio de  la lucha los agarra un chaparrón. Si llueve hay suficiente agua para el riego y desaparece el problema.  No habrá diferencia entre una mujer bella y una fea cuando tengan 80 años.

El yo original es claro y vacío.

Imaginate pensando sobre tu vida después de morir. Verás que no importaba.




En familia

Demasiado a menudo, la casa no es nada más que un lugar donde el marido, la mujer, padres e hijos, se estropean unos a otros y se atan entre sí con lazos fatales.

Nuestra vida flota, no es más que un mundo flotante, no es más que un nombre, una palabra. Nos pasamos la vida con las palabras.

Nacemos desnudos, nuestros padres nos dieron un nombre, nos vistieron, luego tomamos la teta, Es la vida que comienza. La educación se complica. Empezamos a cambiar y a volvernos complicados. Cuando nacemos somos lindos, después ya no es más lindo.

No hay una verdadera educación.

Cada uno quiere ser célebre, fuerte, inteligente: “Yo quiero ser fuerte e inteligente, Yo quiero ser rico, tener dinero, tener el satori…”

Solo palabras, así hasta el ataúd. Pero al final terminamos desnudos y entramos en el ataúd. Las palabras no tienen ningún valor.




¿Qué te hace tan atractivo?

¿De qué nos preocupamos tanto todo el día? Si no tenemos cuidado perderemos todo nuestro tiempo tratando de atrapar engaños humanos.

Los seres humanos son infantiles, solo quieren dinero, no quieren enfermarse, quieren ser bellos, y eso les alcanza.

¿Alguna vez pensaste en otra cosa que no sea comer y follar?

Somos engañados siempre por nuestros cuerpos y mentes, es por eso que no vemos con claridad.

"En un mundo evanescente como el rocío, solo la continuación en zazen es real".     Maestro Deshimaru

 

martes, 1 de mayo de 2012

El camino del guerrero


En tiempos de crisis una educación auténtica es necesaria. 
Los mejores valores humanos surgen con frecuencia de la adversidad y la dificultad.

Antiguamente en el Japón feudal, los samurai, que eran la clase guerrera (aunque curiosamente samurai significa servidor), tenían creencias y códigos de conducta que desarrollaban virtudes humanas como el coraje, la sinceridad, la lealtad y la benevolencia. 
Fueron fuertemente influenciados por el budismo Zen y la práctica de zazen. 



Bushido: El código samurai

Estos son los siete principios que rigen el código de Bushido: "el camino del guerrero", la guía espiritual de los samurai.

1. Honradez y Justicia (Gi)

Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia.
Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia.
Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

2. Valor Heroico (Yu)

Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir.
Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte.
Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

3. Compasión (Jin)

Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos.
Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

4. Cortesía (Rei)

Un samurai no tienen motivos para ser cruel. No necesita demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales.
El samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.

5. Honor (Meyo)

El Auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y como las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad.
No puedes ocultarte de ti mismo.

6. Sinceridad Absoluta (Makoto)

Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará.
No ha de "dar su palabra." No ha de "prometer." El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.
Hablar y Hacer son la misma acción.

7. Deber y Lealtad (Chugo)

Para el samurai, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan.
Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel.
Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.
Cuidado con el camino que sigues. 





Poema de un samurai 

No tengo parientes, hago que la Tierra y el Cielo lo sean.

No tengo hogar, hago que mi hara lo sea.

No tengo poder divino, hago de la honestidad mi poder divino.

No tengo medios, hago mis medios de la docilidad.

No tengo poder mágico, hago de mi personalidad mi poder mágico.

No tengo cuerpo, hago del universo mi cuerpo.

No tengo ojos, hago del relámpago mis ojos.

No tengo oídos, hago de mi sensibilidad mis oídos.

No tengo extremidades, hago de la rapidez mis extremidades.

No tengo leyes, hago del autocontrol mis leyes.

No tengo estrategia, hago de lo correcto mi estrategia.

No tengo ideas, hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.

No tengo principios, hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.

No tengo tácticas, hago del vacío y la plenitud mis tácticas.

No tengo talento, hago que mi astucia sea mi talento.

No tengo amigos, hago de mi mente mi amiga.

No tengo enemigos, hago del descuido mi enemigo.

No tengo armadura, hago de la benevolencia mi armadura.

No tengo castillo, hago de mi mente inamovible mi castillo.

No tengo espada, hago de mi no mente mi espada.


Nacemos para morir. La muerte entonces no es un problema a evitar, sino el fin natural de toda vida.

Hay que permanecer indiferentes delante del éxito o el fracaso.



Volviendo a si mismo

Sentate firmemente en el lugar más allá de cualquier noción de pérdida o de ganancia. Hay que despojarse de todo y simplemente sentarse, permitiendo que se manifieste el verdadero yo.

Zazen hace que el yo sea el yo.

Dogen dice en el Fukanzazengi: “zazen es la práctica en la que se dejan de lado todas las asociaciones y se apartan todos los asuntos”.


Sin preocuparte por el éxito o el fracaso regresa siempre a vos mismo. 


En el Sutra Nipata, Buda dijo: "Hacé de vos mismo tu refugio, pasea por el mundo y sentite desencadenado de todo".

Hacer zazen es volverse íntimo consigo mismo.

Maestro Sawaki aclara: "Sin ser tirado en todas las direcciones a causa de compararte con los otros, establécete en el verdadero yo. De acuerdo con la enseñanza de Buda, esta es la forma esencial de pacificar la mente. Es el más puro zazen".



 


miércoles, 16 de marzo de 2011

Zen y salud

Hay que comenzar diciendo que zazen no es un método terapéutico, pero su práctica conlleva una serie de cambios profundos y mejoras en la estructura y en el funcionamiento del organismo.

Tampoco es una gimnasia para conseguir algo en especial, sino una postura de despertar y de apertura de la conciencia.

Sus efectos a nivel de la salud general son innegables y han sido investigados por la ciencia, en particular en la universidad de Komasawa en Japón, donde el Maestro Deshimaru y el Prof. Y. Ikemi (ver Zen y autocontrol. Ed. Kairós) realizaron numerosas pruebas y mediciones, corroboradas también por otros investigadores.

Si bién la acción específica de zazen es a nivel de la conciencia, ya que zazen es una postura profundamente espiritual; la conciencia no es diferente del cuerpo e incluye la actividad mental y emocional.
Veremos con más detalles que los cambios que se operan en la conciencia de ser influyen directamente en los diferentes niveles vibracionales, es decir en el plano físico, el de la energía (chi), el mental y el emocional.

Durante la práctica de zazen los 3 puntos fundamentales en los que se hace incapié son la postura del cuerpo (nivel físico), la respiración (nivel energético) y la actitud del espíritu (nivel mental y emocional).
Vale aclarar una vez más que estas categorías son explicativas, en realidad no hay separación entre las tres. Son aspectos de una misma realidad. Hay que comprenderlos en su totalidad.

El nivel físico
La característica de zazen es que es una postura muy estable. La posición de loto es la más estable y equilibrada que el ser humano puede adoptar durante mayor cantidad de tiempo. Existe una relación directa entre las posturas que adopta el cuerpo y el tipo de pensamiento que se generan. Obviamente, a una postura estable le corresponde un pensamiento estable, o lo que es lo mismo, una estabilidad y equilibrio psicológico y emocional. La prueba es que la práctica regular de zazen calma la mente y permite controlar las emociones.
Zazen transforma y mejora la imagen corporal interna (y también la externa).

Ya el hecho de concentrarse en la postura y en la respiración, amplia la cantidad de señales que se reciben y que normalmente pasan desapercibidas, por ej: la posición de la columna vertebral, el centro de gravedad y el equilibrio (relación con el espacio), el tono muscular, el estado de los órganos internos (dolores, malos funcionamientos, bloqueos, etc).
Esta toma de conciencia de nuestra realidad interna es muy importante para poder prevenir y curar dolencias y enfermedades que de no ser así se manifestarían cuando ya es tarde.

En este sentido zazen es auténtica medicina preventiva, e incluso curativa, ya que permite desde lo profundo comprender y corregir la raiz del desequilibrio.

La espalda derecha es otro rasgo que caracteriza a la postura de zazen.

La posición de la columna vertebral, que en zazen está erguida y en equilibrio sobre su eje, genera una fuerte influencia en el tono de los músculos posturales y en los nervios espinales, en particular a nivel lumbar y de la nuca.
Esto permite relajar la musculatura de los hombros, brazos y abdomen, eliminando las tensiones innecesarias y mejorando la circulación de sangre y energía en los órganos internos (aparato digestivo, urinario y sexual), fortaleciéndolos.
Un antiguo proverbio chino dice. "un ser humano tiene la edad de su columna".

La espalda derecha y erguida es una cuestión, además, de evolución. Es lo que nos acerca a dios y nos diferencia del animal.
Al estar la nuca estirada y la cabeza en equilibrio sobre los hombros, esto permite que el flujo de sangre y energía que trepa por la columna se optimice, mejorando la irrigación y la fisiología cerebral, y de todo el organismo.

El Maestro Kosen repite con frecuencia: "Durante zazen hay que empujar el cielo con la cabeza y la tierra con las rodillas".

La posición del centro de gravedad es otro dato interesante. Normalmente el centro de gravedad de una persona se encuentra a unos 3 ó 4 dedos por debajo del ombligo, a esta zona se la llama kikaitandem, "océano de la energía".

Cuando estamos sentados con las piernas cruzadas este punto debe estar por encima del plano de las rodillas para que la postura sea estable, por eso se eleva la pelvis con un zafu,

Este, además permite bascular la pelvis hacia adelante y la columna puede mantenerse derecha por más tiempo sin generar esfuerzo muscular ni distorsiones, ya que cuando el centro de gravedad se acerca al centro de esta base triangular la columna puede extenderse y permanecer en equilibrio .

La respiración
Durante zazen se es conciente de la respiración.
Ser concientes de ella es tomar conciencia directa del ser.
La respiración representa el puente, el trazo de unión, entre el plano físico y el espiritual. Conecta el mundo visible con el invisible.

Antes de todo se trata de establecer un ritmo lento, fuerte y natural, basado en una expiración suave, larga y profunda, generando una expansión del bajo vientre, lo que además de provocar un masaje en los órganos internos, estimula la atención por vía nerviosa mediante un mecanismo de retroalimentación o feedback, (existe una conexión entre el kikaitandem, la nuca y el cerebro profundo).

El aire se expulsa lentamente y silenciosamente por la nariz, mientras que la presión debido a la expiración, baja con fuerza al vientre. Al final de la expiración, la inspiración se efectúa naturalmente.
Los estudios realizados en la Universidad de Tokyo por los Prof. Y. Ikemi y Y. Sugi, demuestran los profundos efectos metabólicos que ocurren en el organismo gracias a la respiración efectuada durante zazen.

Primeramente, la exhalación larga y profunda permite expulsar el aire residual constituido por gas viciado, inútil para la oxigenación. Este constituye 1/3 de la capacidad pulmonar (unos 1200 ml.).
Al mismo tiempo se reduce el consumo de oxígeno y aumenta la oxigenación pulmonar, con lo cual disminuye considerablemente el trabajo respiratorio (baja el ritmo y aumenta la amplitud).

Se fortalece además la energía vital (chi) de los pulmones. Para la medicina china el pulmón es el gobernador de la energía y la sede del coraje y la capacidad de concentración. Desde el punto de vista de la curación es de gran significación en personas con problemas respiratorios y emocionales.
Otra constatación: durante zazen disminuye el metabolismo basal, incluso en valores inferiores a los del sueño.

Un dato interesante, en la naturaleza las especies que viven más tiempo son las que tienen un metabolismo más bajo (tortuga, elefante).
Este estado de reposo orgánico tiene enormes implicaciones para la salud general. Influye sobre el sistema nervioso, equilibrando los sistemas simpático y parasimpático (sistema nervioso autónomo o neurovegetativo).

Se armoniza el funcionamiento de las glándulas endocrinas.

Se reduce la producción de deshechos por parte de los pulmones, piel, riñones e higado, optimizando así los sistemas de depuración del cuerpo.

Por otra parte, al encontrarse los músculos locomotores y posturales en reposo y equilibrio, disminuye la producción de ácido láctico, que es un derivado de la combustión de la glucosa durante la actividad física (glucólisis anaeróbica). Se piensa que el exceso de este metabolito producido por una oxigenación muscular deficiente, es causante de dolores musculares y calambres. Al encontrarse en bajos niveles, esta sería unas de las causas de la sensación de bienestar que acompaña a la práctica de zazen.

Zazen es un generador y acumulador de energía. Por eso es importante permitir que esta circule libremente.

La conciencia

Actividad sensorial
Durante zazen se agudizan los sentidos y al mismo tiempo se produce un equilibrio entre ellos, es decir ninguno predomina.
Generalmente la vista es el sentido que más utilizamos, de hecho, la realidad que creamos es visual, a diferencia del perro, por ejemplo, que lo hace a expensas del olfato.

En la postura de meditación zen la vista pierde predominancia, está relajada, incluso dirigida hacia el interior. Esto disminuye la tensión ocular de las personas que viven en medios visualmente saturados. A medida que se practica se gana en amplitud y profundidad de campo y facilita una redefinición visual de la realidad. Se pueden ver las cosas "tal "como son y no solo su reflejo como se hace habitualmente.

El oído aumenta el umbral de percepción, captando estímulos auditivos que comunmente no llegan a ser concientes.

También el olfato se vuelve particularmente sensible a perfumes y olores.

Lo mismo ocurre con las sensaciones corporales (cinestésicas). La práctica regular de zazen desarrolla una aguda conciencia corporal, permitiéndonos ser concientes de cualquier desequilibrio o bloqueo pudiéndo corregirlos en su fase inicial.

Cabe destacar que zazen, a diferencia de otras meditaciones, no genera una desconexión sensorial, es decir, no se está aislado del medio, pero tampoco se realiza un juicio o evaluación de los fenómenos percibidos (agradable, desagradable o indiferente), sino que se está en un plano suprasensorial. Esto permite desarrollar una actitud ecuánime y desapegada y al mismo tiempo permanecer en estado de atención.

Como se ve entonces, se puede crear una realidad más amplia y armoniosa, sin depender exclusivamente de la percepción limitada e ilusoria de los sentidos pero tampoco prescindiendo de ellos. Es la vía del medio.

Las emociones
Hoy en día una gran cantidad de personas sufren de desequilibrios emocionales, ya sea bajo la forma de apegos y deseos exacerbados, de rechazos y fobias o de indiferencia afectiva.

Mucho sufren además de desequilibrios en su sistema nervioso y energético, generando emociones descontroladas o inadecuadas, alterando su entorno y a ellos mismos.

Zazen provoca una armonización del plano emocional desde la profundidad, reequilibrando los centros neurológicos responsables de generar y modular las respuestas emocionales, como el sistema límbico, el lóbulo frontal, el sistema neurovegetativo, etc., y por otra parte fortaleciendo la energía vital y la capacidad para comprender y asimilar los fenómenos de la vida cotidiana al calmar la mente y expandir la conciencia.

La actitud del espíritu
Durante zazen se dejan pasar los pensamientos y todas las "construcciones mentales", lo que produce un reposo del córtex, en particular del lóbulo frontal, sede de la personalidad, la conducta, la palabra y el pensamiento conciente y una activación del cerebro profundo y de áreas neuronales habitualmente "dormidas".

Las caóticas y superficiales ondas Beta de la actividad cerebral conciente, van siendo reemplazadas por ondas Alfa y Theta, más profundas, más amplias y de menor frecuencia.

Esto se traduce en calma mental y en una expansión de la conciencia que ya no está atada a los límites del pensamiento dualista y discursivo del conciente. Lo que contribuye a resolver las contradicciones de la vida cotidiana impuestas por una manera desequilibrada de pensar. Se redimensiona el pensamiento.

Mejora la irrigación de las capas profundas del cerebro, mejorando la química (neurotransmisores) y la fisiología del sistema nervioso en su totalidad.

Muchos de los problemas tales como estrés, insomnio, trastornos de conducta (fobias, depresiones, bipolaridad, agresividad, etc.) son debidos a desequilibrios en la neuroquímica del cerebro, la práctica regular de zazen puede ayudar en estos casos.

Investigaciones realizadas en la Universidad de Michigan demostraron que la capa de sustancia gris del córtex cerebral que corresponde a los cuerpos de las neuronas, está engrosada (lo contrario de atrofiada) en las personas que practican zazen con asiduidad.

Al equilibrar las funciones cerebrales, en ambos hemisferios se incrementa el pensamiento creativo y la imaginación, herramientas fundamentales para mejorar la adaptación al medio y aumentar la inteligencia.

También funciones como la capacidad de foco (focalización) y la atención se ven incrementadas, ampliadas y estas son características de una mente superior y más evolucionada.

En el Fukansazengi se dice: "hay que pensar sin pensar, pensar desde el fondo del no-pensamiento", más allá de las dudas y las relatividades, pensamiento absoluto, hishiryo en japonés. el fruto de la concentración y observación durante zazen.

Este es el pensamiento de Buda, verdadera pureza y un auténtico tesoro.

El retorno a la condición normal y equilibrada del cuerpo y del espíritu.

Zazen no es un método de salud, pero como método de salud es el mejor.