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domingo, 16 de septiembre de 2012

Armonía entre la unidad y la diferencia




Sandokai 


"La esencia y los fenómenos se interpenetran"
por el maestro Sekito Kisen


Sekito Kisen (Shitou Xiqian) 700-790


El Espíritu del Gran Sabio de la India fue íntimamente transmitido del Este al Oeste.
Mientras que entre los seres humanos hay inteligentes y torpes, en la Vía no hay Patriarcas del Norte ni Pariarcas del Sur.
La fuente espiritual es clara y pura, sólo los afluentes fluyen en la oscuridad.
Apegarse a los fenómenos es ilusión, encontrar lo absoluto no es todavía iluminación.

Los objetos de los sentidos son interdependientes y autónomos a la vez.
La interacción produce entrelazamiento.
Si no hay interacción, cada fenómeno permanece aislado.
Los objetos varían en forma y condición, los sonidos pueden ser placenteros o dolorosos.
Los conceptos refinados y los ordinarios no se diferencian en la oscuridad. 

En la luz se distingue lo puro y lo impuro.

Los cuatro elementos regresan a su origen, como un hijo halla a su madre.
El fuego quema, el viento mueve, el agua moja, la tierra sostiene.
Ojos y formas, oídos y sonidos, nariz y olores, lengua y sabores. 


Todos los fenómenos, como las hojas de un árbol, surgen de la misma raíz.
El tronco y las ramas comparten el origen.
Expresado de manera noble o vulgar, da igual.
En la luz hay oscuridad, pero no lo vean solo como oscuridad.
En la oscuridad hay luz pero no lo vean solo como luz.
La luz y la oscuridad dependen la una de la otra, como el pie derecho y el izquierdo al caminar.


Cada existencia tiene su mérito, de acuerdo con su función y lugar.

Los fenómenos y la esencia encajan como una caja y su tapa. 
Este principio es como dos flechas que se encuentran en pleno vuelo.
Al recibir estas palabras deben comprender su significado.
No construyan sus propias categorías.
Si no son capaces de comprender la Vía, aunque caminen sobre ella
¿cómo podrán reconocerla?


La práctica nada tiene que ver con lejos o cerca, pero si se confunden,
montañas y ríos obstruirán vuestro paso.


A ustedes que buscan la gran Verdad, respetuosamente les pido:
no pasen los días y las noches en vano.





lunes, 30 de mayo de 2011

El canto de la choza con techo de paja

Sekito Kisen (Shitou Xiqian) 700-790

Es el 8º patriarca de la transmisión zen (ch´an) en China. Fue discípulo de Seigen Gyoshi (Qingyuan Xingsi), el cual era a su vez discípulo del 6º Patriarca Eno (Huineng), de hecho, llegó a conocerlo cuando era muy joven.
Fue contemporáneo del gran maestro Baso, que era discípulo de Nangaku, (el otro sucesor de Eno).

Sekito es el autor del San do kai (La esencia y los fenómenos se interpenetran), pero también compuso un poema muy famoso: “Canto de la choza con techo de paja”, que refleja el aspecto solitario de la práctica de zazen.
Se caracterizó por su inteligencia y serenidad.
Se dice que murió en la postura de zazen. Su cuerpo momificado aún se conserva.

El canto de la choza con techo de paja

He construido una choza de paja en la que no hay nada de valor.
Después de comer me relajo y me echo un sueñito.
Cuando la choza quedó terminada, aparecieron las malas hierbas.
Ahora se han instalado y lo cubren todo.
El hombre vive apaciblemente en la ermita,
Sin trabas ni interiores ni exteriores.

No quiere vivir donde vive la gente vulgar
No le gusta lo que le gusta a la gente vulgar.
A pesar de que la choza sea pequeña, contiene todo el universo.
En diez pies cuadrados un viejo ilumina las formas y su esencia.
Un bodhisattva del Gran Vehiculo tiene fe absoluta.
Los hombres vulgares no pueden dejar de dudar:
¿Esta choza perecerá o no?
Perecedera o no, el maestro original está presente
Y no reside ni en el norte ni en el sur ni en el este ni en el oeste.
Enraizado en la perseverancia, esto no puede superarse.

Un ventana brillando sobre los pinos verdes no puede compararse
Ni a los palacios de jade ni a las torres de plata dorada.
Permanecer sentado con la cabeza cubierta, todo permanece en reposo.
Ahí, este monje de las montañas no comprende nada de nada.
Vive allí donde está y ya no hace esfuerzos para liberarse.

¿Quién podría con orgullo disponer de puestos para seducir a discípulos?
Dirijan vuestra luz hacia el interior y den media vuelta.
No se puede ni afrontar ni evitar la fuente infinita e inconcebible.
Vayan a ver a los viejos maestros y sean íntimos con su enseñanza.
Trencen las hierbas para construir una choza y no renuncien nunca.
Dejen pasar los siglos y relájense completamente.
Abran las manos y anden inocentemente.

Los miles de mundos y la infinitud de los conceptos existen
Solo para liberarlos de vuestras trabas.
Si quieren conocer lo inmortal bajo la choza,
Aquí y ahora no escapen de este saco de huesos.