Mostrando entradas con la etiqueta universo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta universo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de agosto de 2019

Aiki Universe


El arte de la paz es la armonía con todos los seres vivos y desarrollar dentro de tu ser el poder transformador de Aiki. The art of peace is harmony with all living beings and develop within you the transforming power of Aiki.

Music: Coming back to life (Pink Floyd) cover by Haricharan...thanks!

sábado, 6 de enero de 2018

Aikido y la geometría del universo

Aikido and the geometry of the universe




por Mariano Giacobone
English version at bottom


Esfera y cubo

La esfera y el cubo son dos formas opuestas de las cuales surgen las formas de todas las cosas. Se puede decir que son las formas esenciales, la madre y el padre de todas las formas.
La esfera y el cubo manifiestan el principio cósmico del equilibrio.


La esfera integra aquellas formas diferentes entre sí para interconectarlas en la unidad. El centro verdadero del círculo o la esfera es un punto, pero el punto carece de dimensión y  por lo tanto escapa a nuestra percepción y capacidad de manifestación. No pertenece a nuestro mundo, porque en nuestro mundo todo tiene extensión, dimensión, ya que el mundo físico es forma, pero el punto pertenece a otra escala del ser. Existe más allá de la realidad física, es literalmente metafísico.

El punto simboliza la unidad, la totalidad, la perfección. El punto lo contiene todo, sólo que en potencia, no manifestado. De él nacen el cubo y la esfera, que son las formas en las cuales se revela el punto. Lo que en el punto es todavía potencialidad (sin dimensiones) toma forma a través del cubo y de la esfera.

Esta geometría expresa la esencia misma del universo.
Un universo vivo y consciente, que piensa y respira, hecho de luz, de naturaleza eléctrica (y por lo tanto dual) y que se transforma todo el tiempo, siguiendo patrones geométricos.
La conciencia extiende su energía e información en forma radial, desde un punto de quietud omnipresente a otros puntos siguiendo el deseo de dar forma a su imaginación.

El deseo siempre es lo primero, es lo que pone en marcha al espíritu.
El espíritu dirige a la energía y esta se condensa en materia. Nuestro mundo físico es una creación del espíritu. A su vez el mundo físico tridimensional le sirve de contención y de límite al espíritu, es su vehículo.

Las ondas esféricas de luz se proyectan en las 3 dimensiones del cubo en una infinitud de frecuencias y colores creando todas las formas y la ilusión de la realidad física.

Resultado de imagen para geometría del universo

Aclarando que esta es solo una descripción, la esencia es unidad, conciencia infinita y por lo tanto indescriptible.

Cada cosa creada manifiesta de acuerdo a su lugar en la evolución, una parte o un nivel de esta conciencia. En realidad se trata de planos y frecuencias, desde los niveles  más físicos, densos y de baja vibración hasta los más espirituales y sutiles que vibran a altísima frecuencia.

El movimiento de la conciencia nace en un punto de quietud y finaliza en otro punto de quietud, siempre buscando el equilibrio.
La conciencia se mueve de a saltos.
Este movimiento es como la imaginación del Creador extendiéndose desde un punto de reposo a otro para crear su universo físico tridimensional de largo, ancho y espesor. Así se crea el espacio, o el escenario de la vida, donde surgen la materia, el tiempo, el cambio y el movimiento.

Los límites de tu universo

La multiplicación y la división aparente del espacio en presiones o cargas eléctricas opuestas, crean la fuerza de gravedad y la radiación, que conforman la verdadera dinámica de este universo cambiante.
La información se irradia en forma de esfera y viaja como una onda extendiéndose en espiral. Opuestamente, se materializa en forma de cubo, de ahí las tres dimensiones de nuestro mundo físico. La cuarta dimensión es el tiempo, que marca la duración y la continuidad de un evento consciente a otro.

El tiempo es la medida del movimiento dentro de los límites del cubo.


Nuestros sentidos están diseñados para manejarse dentro del cubo (de ahí la realidad tridimensional de nuestra vida diaria) y para captar la presión y el movimiento, la forma, los colores y una multitud de estímulos externos e internos. En otras palabras, captan el desequilibrio.
Para poder percibir la otra parte del ciclo, que es la parte más profunda, la que no se “ve”, la raíz de las cosas; hay que trascender los sentidos y la mente ordinaria. De esta manera se puede ir más allá de los límites del cubo (de nuestra realidad material habitual) y expandir las dimensiones de tu conciencia.

La forma del mundo que percibes es la forma de tu conciencia. El tiempo como lo percibes es el movimiento de tu conciencia. El tamaño y las dimensiones de tu universo son las de tu conciencia.

Tu conciencia le da forma a la realidad

El cuerpo físico, como una cristalización de la materia cósmica y de la esencia, se entrena en el camino de la vida humana para convertirse en uno con el Universo y para acumular su energía milagrosa ("el espíritu sutil").
Además, los seres humanos deben tener como objetivo principal de la vida, la gran ley del Cielo y de la Tierra, que se encuentra en el despliegue creativo del Universo, y también proteger y purificar este mundo.
En esta búsqueda, primero hay que transcender el espíritu ordinario, luego pulir y purificar la vitalidad del propio "nen" (sentimientos y pensamientos), y con un solo propósito perseguir la unificación de mente y cuerpo.

El Aikido es el camino de la armonía. Esta armonía es la expresión de las leyes universales. Estas leyes no son otra cosa que el conocimiento de la estructura y la dinámica del universo.
En Aikido nos entrenamos para seguir estas leyes y comprender esta estructura, que es a su vez la forma y la dinámica en las que uno está constituido como individuo, o quizás sería más exacto decir, la forma en que uno mismo debe construirse física y mentalmente para alcanzar un estado ideal tanto a nivel marcial como en la vida.

Imagen relacionada

Somos espíritu y somos materia, y aunque ambos estados comparten un mismo origen, tienen modalidades diferentes.

Ichirei Shikon Sangen hachiriki

Significa: Un espíritu, cuatro conciencias, tres orígenes, ocho poderes.

La primera sección, "Ichirei Shikon" ("Un Espíritu, Cuatro Almas o Conciencias"), es la estructura del mundo de los espíritus. 
En la cosmología shintoísta los humanos poseen un espíritu y cuatro almas: la turbulenta (aramitama), el tranquilo (nigimitama), el feliz (sakimitama) y la maravillosa (kushimitama). "Naohinomitama" es el espíritu que actúa como una especie de contenedor para las cuatro almas.

La segunda sección, "Sangen hachiriki" ("Tres Orígenes, Ocho Poderes"), es la
estructura del mundo físico, del yo físico y de la metodología del entrenamiento físico en el Aikido.
"Sangen" ("Tres Orígenes"), son los tres elementos básicos del universo - el cielo, el ser humano y la tierra, representados por el círculo, el triángulo y el cuadrado, lo suave, lo que fluye y lo duro.


En la estructura del Universo "Hachiriki", u 8 poderes o fuerzas, según el maestro Ueshiba, corresponden a una fuerza activa, una fuerza quieta, una fuerza de tracción, una fuerza de relajación, una fuerza de división, una fuerza de combinación, una fuerza de disolución y una fuerza de cristalización o materialización.
Son 4 pares de opuestos complementarios que cíclica y rítmicamente dan forma el universo físico.

Movimiento - Quietud 
Materialización - Disolución
Tensión - Relajación
Combinación – División

Las artes marciales nacieron en la forma del cuadrado, el círculo y el triángulo (y de aquí todas las demás formas).

Resultado de imagen para cuadrado triangulo circulo

Así el triángulo simboliza el impulso, el inicio del movimiento, la proyección energética.
El círculo alude al movimiento, a la continuidad, al infinito. 
El cuadrado representa lo estático, lo sólido, lo estable, lo material.

La postura triangular propia del kamae (guardia), nos proporciona al mismo tiempo que estabilidad, la posibilidad de movernos en todas direcciones, ya sea hacia delante, hacia atrás, cambiando de frente rotando la cadera sin desplazar los pies (kaiten) o desplazándolos hacia delante o hacia atrás (Tenkan). La forma del tetraedro o pirámide nos permite el movimiento en cuatro y ocho direcciones.



El círculo es la figura distintiva del Aikido, ya sea como ondas o espirales, el círculo está siempre presente y, cuanto más perfecta su ejecución, tanto mejor la técnica. El movimiento circular carece de aristas, de interrupciones. La energía fluye  libremente. Pero en ocasiones perseguimos el círculo solo a través de la circunferencia y nos olvidamos de sus otros dos componentes fundamentales: el radio y el centro. Sin la presencia de estos dos elementos la circunferencia se deshace. El radio es el camino de penetración para ocupar el centro. 


Resultado de imagen para aikido circulo

El radio es una recta hacia el centro y así debe ser la entrada (Irimi), directa, decidida. Y un centro firme en los desplazamientos del cuerpo (tai sabaki), manteniendo el eje vertical, que se vuelve el axis de la acción. El desequilibrio del adversario y la proyección surgen como consecuencia natural de este movimiento a partir de la postura y la actitud correcta.

El cuadrado se forma en las inmovilizaciones o retenciones (katame), con su base bien apoyada en el piso, las líneas de fuerza de sus diagonales cortando al Uke y su peso bajando por sus aristas de acuerdo a la ley de gravedad. 



Resultado de imagen para aikido

Estas tres representaciones geométricas presentan además muchas otras implicaciones.

O´Sensei Ueshiba recurría en ocasiones a las imágenes del triángulo, el círculo y el cuadrado para ilustrar conceptos ligados a los movimientos y los momentos del Aikido
Partiendo del punto y de la línea, que aún no tienen superficie, estas son las figuras básicas de la geometría que, cuando se les agrega volumen, se convierten en los cuerpos tridimensionales de la esfera, el cubo y la pirámide.


Las imágenes que describe O´Sensei son el producto de su esfuerzo de síntesis por transmitirnos su pensamiento y conocimiento del Aikido, a su vez, exige de nosotros un empeño equivalente por develar su significado. Este no es un propósito puramente enciclopédico o intelectual sino la vía para orientar nuestra práctica hacia el mejoramiento de la técnica y a incrementar mediante el entrenamiento asiduo nuestro poder y entendimiento, al mismo tiempo nos llevará a descubrir la esencia y el camino del Aikido.

Imagen relacionada

Sphere and cube

The sphere and the cube are two opposite forms from which the forms of all things arise. It can be said that they are the essential forms, the mother and the father of all forms.
The sphere and the cube manifest the cosmic principle of balance.

The sphere integrates those different forms from each other to interconnect them in unity. The true center of the circle or sphere is a point, but the point has no dimension and therefore escapes our perception and capacity for manifestation. It does not belong to our world, because in our world everything has extension, dimension, since the physical world is form, but the point belongs to another scale of being. It exists beyond physical reality, it is literally metaphysical.
The point symbolizes unity, totality, perfection. The point contains everything, only potentially, not manifested. From it are born the cube and the sphere, which are the ways in which the point is revealed. What at the point is still potentiality (without dimensions) takes shape through the cube and the sphere.

This geometry expresses the very essence of the universe.

A living and conscious universe, that thinks and breathes, made of light, of an electric nature (and therefore dual) and that is transformed all the time, following geometric patterns.

Consciousness extends its energy and information radially, from a point of omnipresent stillness to other points following the desire to shape your imagination.

Desire always comes first, it is what sets the spirit in motion.

The spirit directs energy and it condenses on matter. Our physical world is a creation of the spirit. In turn, the three-dimensional physical world serves as containment and limits the spirit, it is its vehicle.

The spherical waves of light are projected in the 3 dimensions of the cube in an infinity of frequencies and colors creating all forms and the illusion of physical reality.

Clarifying that this is only a description, the essence is unity, infinite consciousness and therefore indescribable.

Each created thing manifests according to its place in evolution, a part or a level of this consciousness. In reality it is about planes and frequencies, from the most physical, dense and low vibration levels to the most spiritual and subtle levels that vibrate at the highest frequency.
The movement of consciousness is born at a point of stillness and ends at another point of stillness, always looking for balance.

Consciousness jumps.

This movement is like the imagination of the Creator extending from one resting point to another to create its three-dimensional physical universe of length, width and thickness. This is how space is created, or the stage of life, where matter, time, change and movement arise.

The limits of your universe

The multiplication and apparent division of space into opposite electrical pressures or charges create the force of gravity and radiation, which make up the true dynamics of this changing universe.
The information radiates in the form of a sphere and travels like a spiraling wave. Opposite, it materializes in the form of a cube, hence the three dimensions of our physical world. The fourth dimension is time, which marks the duration and continuity of one conscious event to another.
Time is the measure of movement within the limits of the cube.

Our senses are designed to be handled within the cube (hence the three-dimensional reality of our daily life) and to capture pressure and movement, form, colors and a multitude of external and internal stimuli. In other words, they capture the imbalance.

To be able to perceive the other part of the cycle, which is the deepest part, the one that is not "seen", the root of things; we must transcend the senses and the ordinary mind. In this way you can go beyond the limits of the cube (from our usual material reality) and expand the dimensions of your consciousness.

The form of the world you perceive is the form of your consciousness. Time as you perceive it is the movement of your consciousness. The size and dimensions of your universe are those of your consciousness.

Your conscience shapes reality

The physical body, as a crystallization of cosmic matter and essence, trains itself in the path of human life to become one with the Universe and to accumulate its miraculous energy ("the subtle spirit").
In addition, human beings must have as their main objective of life, the great law of Heaven and Earth, which is in the creative unfolding of the Universe, and also to protect and purify this world.
In this search, you must first transcend the ordinary spirit, then polish and purify the vitality of the "nen" itself (feelings and thoughts), and with a single purpose pursue the unification of mind and body.

Aikido is the path of harmony. This harmony is the expression of universal laws. These laws are nothing other than knowledge of the structure and dynamics of the universe.

In Aikido we train ourselves to follow these laws and understand this structure, which is in turn the form and dynamics in which one is constituted as an individual, or perhaps it would be more accurate to say, the way in which one must build oneself physically and mentally to reach an ideal state both at martial level and in life.


 We are spirit and we are matter, and although both states share the same origin, they have different modalities.

Ichirei Shikon Sangen hachiriki

It means: One spirit, four consciences, three origins, eight powers.

The first section, "Ichirei Shikon" ("One Spirit, Four Souls or Concerts"), is the structure of the spirit world.

In Shintoist cosmology, humans have a spirit and four souls: the turbulent (aramitama), the quiet (nigimitama), the happy (sakimitama) and the wonderful (kushimitama). "Naohinomitama" is the spirit that acts as a kind of container for the four souls.

The second section, "Sangen hachiriki" ("Three Origins, Eight Powers"), is the structure of the physical world, the physical self and the methodology of physical training in Aikido.

"Sangen" ("Three Origins"), are the three basic elements of the universe - the sky, the human being and the earth, represented by the circle, the triangle and the square, the soft, the flowing and the hard.

In the structure of the "Hachiriki" Universe, or 8 powers or forces, according to Master Ueshiba, correspond to an active force, a still force, a traction force, a relaxation force, a division force, a combination force, a dissolution force and a crystallization or materialization force.

They are 4 pairs of complementary opposites that cyclically and rhythmically shape the physical universe.

Movement - Stillness
Materialization - Dissolution
Tension - Relaxation
Combination - Division


Martial arts were born in the form of the square, the circle and the triangle (and hence all other forms).
Thus the triangle symbolizes the impulse, the beginning of the movement, the energy projection.

The circle refers to movement, continuity, infinity.

The square represents the static, the solid, the stable, the material.

The triangular posture of the kamae (guard), provides at the same time as stability, the possibility of moving in all directions, either forward, backward, changing front by rotating the hip without shifting the feet (kaiten) or moving them towards forward or backward (Tenkan). The shape of the tetrahedron or pyramid allows us to move in four and eight directions.

The circle is the distinctive figure of Aikido, whether as waves or spirals, the circle is always present and, the more perfect its execution, the better the technique. The circular movement lacks edges, interruptions. Energy flows freely. But sometimes we chase the circle only through the circumference and forget its other two fundamental components: the radius and the center. Without the presence of these two elements the circumference is undone. The radius is the path of penetration to occupy the center.

The radius is a straight to the center and so must be the entrance (Irimi), direct, determined. And a firm center in the displacements of the body (tai sabaki), maintaining the vertical axis, which becomes the axis of the action. The imbalance of the adversary and the projection arise as a natural consequence of this movement from the correct posture and attitude.

The square is formed in the immobilizations or retentions (katame), with its base well supported on the floor, the lines of force of its diagonals cutting the Uke and its weight going down its edges according to the law of gravity.

These three geometric representations also have many other implications.

O'Sensei Ueshiba sometimes used the images of the triangle, the circle and the square to illustrate concepts linked to the movements and moments of Aikido.

Starting from the point and the line, which still have no surface, these are the basic figures of geometry that, when volume is added, become the three-dimensional bodies of the sphere, the cube and the pyramid.

These three geometric representations also have many other implications.

O'Sensei Ueshiba sometimes used the images of the triangle, the circle and the square to illustrate concepts linked to the movements and moments of Aikido.

Starting from the point and the line, which still have no surface, these are the basic figures of geometry that, when volume is added, become the three-dimensional bodies of the sphere, the cube and the pyramid.

The images that O'Sensei describes are the product of his synthesis effort to transmit his thoughts and knowledge of Aikido, in turn, demands from us an equivalent effort to unveil its meaning. This is not a purely encyclopedic or intellectual purpose but the way to guide our practice towards the improvement of the technique and to increase by regular training our power and understanding, at the same time will lead us to discover the essence and the path of Aikido.


domingo, 12 de noviembre de 2017

Aikido: arte marcial infinitamente creativo


por Mariano Giacobone

El Aikido es el estudio del espíritu.
Es el puente que une lo espiritual con lo material. Es la manifestación profunda de los principios universales, es decir, sus técnicas revelan el funcionamiento y la estructura fundamental del Universo, aparición, transformación y desaparición.



Círculo, triángulo y cuadrado, moviéndote en círculos, penetrando profundamente, fluyendo como el agua, veloz como el viento, poderoso como el fuego, estable como la tierra.


Todas las cosas surgen de una fuente; todos los elementos materiales y espirituales surgen de esa única fuente. Es el modo de funcionamiento sutil en que funciona la vida. Estos principios dan lugar a la existencia; éstos unen la materia y el espíritu. Así es como se despliega la vida en el gran esquema universal.
Todo el universo es como una gran familia, y el aliento sutil de la vida envuelve el pasado, el presente y el futuro. La comprensión de este principio nos ayudará en todos los aspectos de nuestra vida. Debido a que el universo surge y se desarrolla a partir de una única fuente, siempre debemos buscar, de forma optimista, la unidad y la armonía en todas las cosas que hacemos.

Debemos desarrollar el coraje y la confianza en si mismo, y mediante el optimismo y la creatividad guiar nuestra vida a través de los caminos que se nos presenten. Este espíritu nos permite volvernos uno con el universo y su funcionamiento y nos da la capacidad de trascender nuestros límites y debilidades, ampliando la conciencia y purificando nuestro corazón.

Hay que darse cuenta que la fuente del universo y la fuente de nuestra propia vida son lo mismo.

Es en este punto donde cobra relevancia la práctica y el estudio del Budo. Pero ¿Qué es exactamente Budo?

El término “Budo”  originalmente significaba “el camino de la vida del Samurai”, o “Bushido” y no solo se refería a bujutsu (técnicas marciales).
Actualmente la palabra Budo se usa como término genérico para referirse a las enseñanzas de las artes marciales tradicionales como: Aikido, Kendo, Judo, Iaido y Karate-Do.

Como forma de vida, la práctica del Budo, o de las artes marciales tradicionales requiere del practicante un alto grado de conciencia interna y externa basada en el conocimiento del propio cuerpo y el manejo de la respiración, la comprensión de las emociones en diferentes situaciones, la estabilidad del pensamiento, y la sincronización con el movimiento exterior (tanto de objetos como de las personas y seres vivos), la empatía con los demás, y la introspección continua. Por medio de la meditación, la auto-reflexión y la práctica ética de las artes marciales.


En palabras de O´Sensei Ueshiba, el fundador del Aikido:

“Desde la antigüedad se dice: “Bu es divino”. Bu es la vía divina establecida por los dioses y simboliza todo lo que es verdadero, bueno y bello en este mundo.
Éste se basa en principios divinos y nos guía según esos dictados. Es el rayo de luz que crea verdaderos seres humanos.
Los principios de bu deben guiarnos. Si practicáis bu, fomentaréis el espíritu de bu. El espíritu de bu unifica el cuerpo y la mente de una manera verdadera, buena y bella. Desde tiempos remotos, los sabios han proclamado: “Bu es el fundamento de todas las cosas.
Es un ofrecimiento de los dioses, el principio que une el cuerpo y la mente y fomenta la firme valentía. Bu es la fuente de la vida.
La energía de bu ata el universo y une los mundos interiores y exteriores.

En el Budo, al principio, no hay combate como en el deporte. Si hacemos un combate, ello nos lleva a la muerte. Pero es una gran falta buscar el combate, porque la destrucción o el asesinato, matar o herir, son grandes crímenes de la vida.
En Japón, desde tiempos remotos, la ley del Budo dice no matar, no herir. El verdadero Budo de nuestro país es el camino de la gran armonía, es decir la purificación del cuerpo y del corazón. Establecemos en la tierra los reglamentos del cielo, y practicamos, creamos y protegemos todo.
Esta es la regla del bu. Pero hoy en día, todos los que hablan o practican el Budo en general, no conocen el verdadero bu del Japón; practican el falso Budo, no el genuino, y eso es realmente lamentable.
(Diario del Aikido,10 mar.1960).


Nuestro cuerpo es una creación del universo que alberga al espíritu. Nuestro ser está milagrosamente vinculado con la esencia del universo, de hecho, somos uno con el universo y éste debe ser el principio que guíe nuestra vida.

El regalo de la vida que se nos ha concedido a los seres humanos dictamina que nosotros debemos proteger y purificar el mundo.

Lo primero que debemos desarrollar es la perseverancia, y luego pulir y aclarar nuestros pensamientos. Esto nos permitirá concentrarnos resueltamente en la tarea esencial de unificar el cuerpo y la mente.
La unificación del cuerpo y la mente nos llevará a desarrollar técnicas fundamentales.
Dichas técnicas las crea nen , que es la concentración unidireccional, la percepción directa de la verdad (capacidad de foco) y sus posibilidades son ilimitadas.
Las técnicas deben reflejar principios universales. Para ello necesitamos un verdadero nen. Esto es esencial para la práctica correcta del Budo.

Si estás lleno de pensamientos banales y egoístas, nunca progresarás en el entrenamiento del Budo.
Este tipo de Budo es malicioso y sólo aportará desgracias. Nen nunca se centra en los aspectos físicos de una confrontación.

Únete con el cosmos por medio de ki-musubi (mezclarse con la energía).
Si nen se estanca en el cuerpo, la vida empieza a disminuir. Por lo contrario, cuando nen interactúa con el cuerpo y la mente, la vida florece. Un nen potente puede incluso producir poderes sobrenaturales y una visión iluminada.

Tu poder personal, depende de tu capacidad para unirte con el poder cósmico. Tu respiración es el vínculo, tu cuerpo es el vehículo y tu mente es la esencia, que te permitirán elevar tu conciencia más allá de los límites de tu imaginación.


Aikido es el camino de la armonía y su esencia es unirse al ki del universo.



Escuela Budo Shin
AIKIDO


jueves, 2 de noviembre de 2017

Principios para entender mejor tu vida


por Mariano Giacobone

-          Algún día morirás. Como todo lo que nace y aparece en este mundo. Todo lo que conoces morirá, todo lo que percibes se está transformando, tendrás que dejar todo lo que posees.

-          La realidad que vives es una ilusión. Es una proyección de tu cerebro, armada de acuerdo a lo que perciben tus limitados sentidos físicos y tu conciencia individual.

-          Tus sentidos perciben solo el movimiento, es decir, una determinada forma de vibración, que es transitoria y cambiante, y debido a la ignorancia de lo esencial, confundes ese movimiento con la realidad. Pero la realidad es que en esencia nada se mueve, porque la esencia es inmutable, es unidad, es eterna y todo surge de ella.

-          Posees un alma inmortal. Esa es tu esencia, tú verdadero ser, que escoge una forma humana para manifestarse en este plano físico, que es el nivel de la experiencia, para poder aprender y guardar memoria.

-          La vida es conocimiento. Porque la vida es conciencia, que busca aprender, experimentar, trascender sus límites.

-          Tu cuerpo físico debe ser devuelto. Una vez cumplida tu vida lo entregas, se disuelve, se transforma y entrega al universo el registro de tus experiencias vividas y tu memoria.

-          Lo que llamamos muerte, es una transformación. Sin muerte no hay vida, todo lo que nace muere. Pero en este universo cíclico, de ida y vuelta, no existe la muerte como tal, sino la transformación, está claro que tu ser individual, tu “yo” está destinado a desaparecer, pero el conocimiento, la información y la energía que posee no pueden morir.

-          Aumenta tu poder personal. Mediante el estudio y el entrenamiento. La energía y la información se manifiestan en niveles, y esto es válido tanto para un átomo, una galaxia o un ser humano- Cuanto mayor sea tu energía y tu conocimiento, mayor será el nivel de tu conciencia y el alcance de tu percepción.

-          Cuidado con el mensaje que envías. La realidad que vives puede ser moldeada y transformada, visto que su naturaleza es movimiento y transformación. Así que presta atención a las vibraciones que mediante tus pensamientos, palabras y acciones, envías al medio (interno y externo) ya que influyen directamente en la realidad que experimentas.

-          Busca siempre el equilibrio. Porque ese es el sentido del universo. El movimiento busca siempre el equilibrio y el equilibrio se rompe ya que sin movimiento no hay experiencia. La conciencia se mueve para experimentar y necesita volver a su centro para comprender lo que experimenta.

-          Encuentra tu propio centro. Crea tu propia sabiduría. Experimenta el amor incondicional. Comprende que la vida es cambio. Acepta que la vida es tensión y la muerte es relajación (de esa tensión). Por eso el equilibrio es hallar la “tensión justa” en la vida, ni demasiado tenso ni demasiado flojo.

-          Incorpora a tu conciencia cotidiana estos dos principios: Control y Motivación. El autocontrol es fundamental, es la esencia de la sabiduría, la inteligencia y el coraje. La motivación es la energía del corazón, el poder del amor, es lo que te permite aprender, expandirte, tener confianza en ti mismo y experimentar una realidad feliz y saludable.

-          Camina libre y sin miedo sobre esta hermosa y generosa tierra, bajo este vasto cielo luminoso, respira profunda y generosamente, abre tus manos y recibirás todo lo que necesites.


-          Tu vida es única. No la desperdicies.


miércoles, 7 de junio de 2017

El entrenamiento en el arte marcial


por Mariano Giacobone 




“Un hombre que ha dominado un arte lo revela en cada una de sus acciones”
Proverbio samurai

"A man who has mastered an art reveals it in each of his actions"
Samurai proverb
Training in martial art (text in english at the bottom).

El verdadero secreto para convertirse en experto en el arte marcial es realizar que el entrenamiento es un proceso de auto-descubrimiento. Es un medio para volverse más saludable, más equilibrado y más eficiente.

Sin entrenamiento no hay Budo.
Sin disciplina, no hay entrenamiento.
Sin motivación no hay disciplina.
Sin confianza ni alegría no hay motivación.
Sin coraje ni valor no hay confianza.
Sin sabiduría no hay coraje.
Sin calma ni autocontrol no hay sabiduría.

Por supuesto Budo hace referencia al arte marcial como vía de desarrollo integral de la persona, no solo como arte de combate o un método de defensa personal.

El desarrollo integral incluye los tres niveles esenciales: cuerpo, mente y espíritu.

El verdadero Budo debe conducir hacia una evolución espiritual y un desarrollo físico, mental y moral de la persona, de manera que no solo sea beneficioso para ella individualmente sino para toda la sociedad, pero evidentemente el camino se recorre solo.

De manera que podemos esquematizar el entrenamiento en el arte marcial en tres aspectos:

-Entrenar el cuerpo
-entrenar la mente
-entrenar el espíritu

Esta claro que es un esquema para ayudarnos a comprender mejor, porque las tres condiciones existen juntas. De hecho uno de los objetivos fundamentales en el Budo es unificar el cuerpo y la mente.


Entrenando el cuerpo

“El camino está en el entrenamiento”

Una de las principales características de un verdadero arte marcial es su entrenamiento físico, pero a diferencia del deporte o de otros tipos de ejercicios físicos, el propósito no es competitivo sino el de desarrollar un cuerpo apto, es decir fuerte, resistente y flexible, para llevar a cabo las técnicas, logrando rapidez y eficacia.
El entrenamiento es, de hecho, lo que hace que el Budo valga la pena, porque todo lo bueno que proviene del arte marcial surge de los largos períodos de entrenamiento físico, que es lo que permite mejorar la capacidad y aumentar las habilidades, y esto beneficia a la mente que al ver que todo el “esfuerzo” se transforma en destreza y experiencia, gana en confianza y motivación.

Hay momentos mejores que otros, pero lo más importante es continuar esforzándose, repitiendo día tras día, la maestría en un arte no se consigue fácilmente y depende del nivel de compromiso del practicante y, por supuesto, de su corazón.
Una vida es apenas suficiente para conocer profundamente el arte marcial y esto es además porque está en constante evolución y cambio.


La clave para continuar y progresar en al camino, es tratar de no dejar huellas, es decir, el tipo de esfuerzo que surge de la obligación, de la voluntad que crea tensión y desagrado. Hay que purificarse y renovarse siempre con la virtud del entrenamiento, inspirándose en los pasos de los grandes maestros del pasado.

Hay que tener paciencia y comprender que todas las habilidades y el conocimiento se obtienen de forma progresiva.

“En tu adiestramiento, no te apresures, ya que dominar lo básico y llegar al primer peldaño lleva un mínimo de diez años. Nunca te imagines ser maestro de la perfección que todo lo conoce; debes continuar tu entrenamiento diario junto a tus amigos y discípulos y proseguir juntos en el Arte de la Paz.” (O’Sensei)


Entrenando la mente

“La mente es el camino”

La mente conduce a la energía. La energía se condensa en materia. La materia libera energía. La energía nutre a la mente.

No hay forma de obtener la maestría en el Budo sin usar la mente. De hecho, mente y cuerpo son inseparables. Lo que hace el cuerpo influye en la mente y lo que pensamos, incluso inconscientemente, afecta al cuerpo.
Si la mente se mueve el cuerpo la sigue. La postura y las actitudes del cuerpo influyen en la mente.
Es por eso que en el dojo es importante tener un control activo de la mente.
La atención y la concentración deben ser permanentes. Hay que desarrollar la capacidad de observación y el silencio interior. Es evidente que esto se consigue con la repetición, es decir, entrenando cotidianamente. Pero la sinceridad es esencial.
Sin un corazón puro y agradecido todo lo bueno se puede echar a perder.

Otro aspecto importante es evitar seguir las propias ilusiones y los puntos de vista erróneos. Crearse falsas expectativas sobre la práctica y sobre si mismo tarde o temprano generará desilusión, frustración y pérdida de la motivación y de la energía.
La mente se estanca y permite que pensamientos negativos la parasiten.
No hay que permitir que tales estados se desarrollen.

La mente se purifica con el silencio interior y con la negación, es decir con el no pensamiento, este tipo de autocontrol es indispensable para el cultivo de la mente.
La autocrítica también permite eliminar pensamientos negativos y errores de juicio.

La respiración y la actividad mental están íntimamente ligadas. Respiramos como pensamos y pensamos de la manera en que respiramos.

Durante el entrenamiento la respiración es fundamental. En Aikido se llama kokyu. Sin kokyu no hay arte marcial. Sin una respiración correcta no es posible proyectar la energía (ki) ni armonizarnos con el movimiento del adversario.

Una de las principales bases a las que hay que prestar gran atención es a la proyección continua del ki…. “kokyu ryoku”, el poder de la respiración, que debe estar presente en todo el proceso de ejecución de una técnica, desde su inicio.
La ejercitación del ki y su fluir continuo en la ejecución de las técnicas es una constante de trabajo en todos los maestros y practicantes verdaderos.

Todo surge de una mente en calma y un espíritu equilibrado, de esta forma el poder de la respiración puede hacer fluir y proyectar el ki sin obstáculos y en todas las direcciones.



Entrenando el espíritu

“La esencia del verdadero entrenamiento en el Budo es forjar el espíritu”

El verdadero arte marcial no es simplemente un método de autodefensa o técnicas de combate, es un camino para encontrar y comprender el sentido de la vida.
La mente es una función del espíritu, cumple su voluntad. El espíritu universal es infinito, no mueve. Es equilibrio perfecto. Para poder crear se mueve y este movimiento es la mente. El movimiento de la mente genera energía que, como se ha dicho, se concentra en materia.
La esencia de la materia es el espíritu. Nuestro cuerpo y todo  el universo físico es una manifestación del espíritu.
Nuestro espíritu individual, no está separado de la fuente original, del Espíritu o Conciencia creadora, que también podemos llamar Dios.

El espíritu habita en el corazón. Sin corazón no es posible continuar el camino, ni siquiera emprenderlo verdaderamente.
El Budo sin corazón, es como cerveza sin gas o como pescado seco, carece de fuerza y de vida.

Entrenar el espíritu es desarrollar cualidades morales fundamentales. El Bushido expresa estas cualidades: sinceridad, coraje, lealtad, honor, compasión, cortesía y honradez.

En el arte marcial nos disciplinamos y dedicamos devotamente para asimilar y profundizar en estas cualidades. Es un camino de perfeccionamiento que lleva toda la vida.

“El Aikido es un método para revelar la razón de ser de toda la Creación”. (O´Sensei)

El Aiki de Aikido se refiere a las vibraciones del orden universal.

“Aiki es crear el Orden Universal dentro de nuestros propios cuerpos. Esto se logra mediante la unificación y la absorción por completo del Orden Universal dentro de nuestros cuerpos.
Entonces nos convertimos en uno con los corazones de las personas en todo el mundo.
Llegamos a estar enlazados en armonía y unidad. Por supuesto, esto significa que ya no puede haber ninguna guerra, y que no se manifiesta ningún tipo de agresión.
Todo se convierte en una parte de la unión. Sin esto, la verdadera fuerza no puede ser realizada. Y, sin todo tu entrenamiento esto sería en vano.
Por esta razón, los que, practican las artes marciales nunca deben olvidar el espíritu original, y deben esforzarse por reconocer esto en todo momento. Debemos esforzarnos para cumplir con nuestros roles como personas nacidas en este mundo como una parte material y espiritual de este gran Todo. Nosotros debemos por lo tanto, recordar siempre que este Espíritu original es el gran padre del Universo.
El cuerpo físico, como una cristalización de la materia cósmica y de la esencia, se entrena en el camino de la vida humana para convertirse en uno con el Universo y para acumular su energía milagrosa ("el espíritu sutil")”. (O´Sensei)



Entrenamos nuestro espíritu para conectarlo con la fuente original. Conectándonos con la fuente original el Universo prospera y nuestro cuerpo-espíritu alcanza su plenitud.


English version

Training in martial art

The real secret to becoming an expert in martial art is to realize that training is a process of self-discovery. It is a means to become healthier, more balanced and more efficient.

Without training there is no Budo.
Without discipline, there is no training.
Without motivation there is no discipline.
Without confidence or joy there is no motivation.
Without courage or bravery there is no confidence.
Without wisdom there is no courage.
Without calm or self-control there is no wisdom.

Of course, Budo refers to the martial art as a means of integral development of the person, not only as a combat art or a method of personal defense.

Integral development includes the three essential levels: body, mind and spirit.

The true Budo must lead to a spiritual evolution and a physical, mental and moral development of the person, so that it is not only beneficial for them individually but for the whole society, but evidently the path is traveled alone.

So we can outline the training in martial art in three aspects:

- Train the body
-training the mind
-train the spirit

It is clear that it is a scheme to help us understand better, because the three conditions exist together. In fact, one of the fundamental objectives in Budo is to unify the body and the mind.

-Training the body

"The way is in training"

One of the main characteristics of a true martial art is its physical training, but unlike sports or other types of physical exercises, the purpose is not competitive but to develop a suitable body, that is strong, resistant and flexible, for carry out the techniques, achieving speed and efficiency.
The training is, in fact, what makes the Budo worthwhile, because all the good that comes from the martial art comes from the long periods of physical training, which is what allows to improve the capacity and increase the skills, and this It benefits the mind that seeing that all "effort" is transformed into skill and experience, gains confidence and motivation.

There are better times than others, but the most important thing is to continue striving, repeating day after day, mastery in an art is not easily achieved and depends on the level of commitment of the practitioner and, of course, his heart.
A life is barely enough to know deeply the martial art and this is also because it is in constant evolution and change.


The key to continue and progress on the road, is to try not to leave traces, that is, the kind of effort that arises from the obligation, the will that creates tension and displeasure. We must always purify and renew ourselves with the virtue of training, inspired by the steps of the great masters of the past.

You have to be patient and understand that all skills and knowledge are obtained progressively.

"In your training, do not rush, since mastering the basics and reaching the first rung takes a minimum of ten years. Never imagine yourself to be a master of perfection that knows everything; You must continue your daily training with your friends and disciples and continue together in the Art of Peace. "(O'Sensei)

-Training the mind

"The mind is the way"

The mind leads to energy. Energy condenses into matter. Matter releases energy. Energy nourishes the mind.

There is no way to obtain mastery in Budo without using the mind. In fact, mind and body are inseparable. What the body does influences the mind and what we think, even unconsciously, affects the body.
If the mind moves, the body follows it. The posture and attitudes of the body influence the mind.
That is why in the dojo it is important to have an active control of the mind.
Attention and concentration must be permanent. You have to develop the capacity for observation and inner silence. It is evident that this is achieved with repetition, that is, training on a daily basis. But sincerity is essential.
Without a pure and grateful heart all that is good can be spoiled.

Another important aspect is to avoid following your own illusions and erroneous views. Creating false expectations about the practice and about yourself will sooner or later generate disappointment, frustration and loss of motivation and energy.
The mind stagnates and allows negative thoughts to parasitize it.
We must not allow such states to develop.

The mind is purified with inner silence and with negation, that is, with non-thought, this type of self-control is indispensable for the cultivation of the mind.
Self-criticism also allows to eliminate negative thoughts and errors of judgment.

Breathing and mental activity are intimately linked. We breathe as we think and think about the way we breathe.

During training, breathing is essential. In Aikido it is called kokyu. Without kokyu there is no martial art. Without correct breathing it is not possible to project the energy (ki) or harmonize with the opponent's movement.

One of the main bases to which we must pay great attention is the continuous projection of the ki .... "Kokyu ryoku", the power of breathing, which must be present throughout the process of executing a technique, from its inception.
The exercise of the ki and its continuous flow in the execution of the techniques is a constant of work in all true teachers and practitioners.

Everything comes from a calm mind and a balanced spirit, in this way the power of breathing can flow and project the ki without obstacles and in all directions.

-Training the spirit

"The essence of true training in Budo is to forge the spirit"

The true martial art is not simply a method of self-defense or combat techniques, it is a way to find and understand the meaning of life.
The mind is a function of the spirit, it fulfills its will. The universal spirit is infinite, it does not move. It's perfect balance. To be able to create moves and this movement is the mind. The movement of the mind generates energy that, as has been said, concentrates on matter.
The essence of matter is the spirit. Our body and the entire physical universe is a manifestation of the spirit.
Our individual spirit is not separated from the original source, the Spirit or Creative Consciousness, which we can also call God.

The spirit dwells in the heart. Without a heart, it is not possible to continue on the path, or even to truly undertake it.
Budo without a heart, is like beer without gas or like dried fish, lacks strength and life.

To train the spirit is to develop fundamental moral qualities. Bushido expresses these qualities: sincerity, courage, loyalty, honor, compassion, courtesy and honesty.

In the martial art we discipline ourselves and devote ourselves devoutly to assimilate and deepen these qualities. It is a path of improvement that takes a lifetime.

"Aikido is a method to reveal the raison d'être of all Creation." (O'Sensei)

The Aiki of Aikido refers to the vibrations of the universal order.

"Aiki is to create the Universal Order within our own bodies. This is achieved by uniting and completely absorbing the Universal Order within our bodies.
Then we become one with the hearts of people all over the world.
We become linked in harmony and unity. Of course, this means that there can no longer be any war, and that no type of aggression is manifested.
Everything becomes a part of the union. Without this, true strength can not be realized. And, without all your training this would be in vain.
For this reason, those who practice martial arts should never forget the original spirit, and should strive to recognize this at all times. We must strive to fulfill our roles as people born in this world as a material and spiritual part of this great All. We must therefore always remember that this original Spirit is the great father of the Universe.
The physical body, as a crystallization of cosmic matter and essence, is trained on the path of human life to become one with the Universe and to accumulate its miraculous energy ("the subtle spirit"). " (O'Sensei)

We train our spirit to connect it with the original source. Connecting us to the original source, the Universe thrives and our body-spirit reaches its fullness.