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sábado, 6 de octubre de 2012

El tiempo y la conciencia por el maestro Kosen


“En el budismo, hay tres tiempos, se dice a menudo: "Todos los Budas de los tres tiempos..." Obviamente, los tres tiempos son: pasado, presente y futuro. Pero en realidad, hay tres maneras de definir al tiempo, las tres son muy importantes para nuestra conciencia, para nuestra actitud ante la vida y la muerte. Son también tres reglas de tiempo, tres definiciones del tiempo. 

-La primera: Todo es impermanente, nada permanece, todo desaparece, todo cambia. No podemos apegarnos a nada.

-La segunda: El tiempo y el ser son no-nacidos y no desaparecen nunca. Es el mundo del espíritu, el mundo de Buda.

-La tercera: aquí y ahora. Solamente aquí y ahora es la realidad. Estos tres aspectos deben superponerse, juntarse con el fin de saber, como en un mapa, donde estamos.

Están los que sólo viven en el mundo de las apariencias, apegándose a lo que se manifiesta, a los amigos, lo social y que abandonan, olvidan, el mundo de los Budas. 


Están los que quieren todo el tiempo permanecer en el absoluto y se niegan a compartir, a mezclarse con el mundo del siglo, con el "social", considerando que no forma parte de la realidad divina y absoluta. 


Estas dos categorías de personas, se equivocan. 
Para terminar, cuando se encuentra el equilibrio entre lo absoluto y la impermanencia, nuestro aquí y ahora se vuelve el punto central del universo.

El "aquí y ahora" no se equivoca nunca. 

En zazen, se puede comprender lo que es aquí y ahora. 

En zazen, se reunen los tres tiempos. Todo es impermanente, pueden olvidarlo todo, darse cuenta que están solos. Pueden comprender el aquí y ahora porque justamente paran de mirar al exterior y pueden comprender esta existencia infinita sin nacimiento, sin desaparición”.

domingo, 23 de septiembre de 2012

El universo entero



Jippo  
“El Universo entero”

 Extraído del Shobogenzo del Maestro Dogen (escrito en el año 1243 en Kippoji, Japón)

Un puño es el universo entero. El Universo entero es la Tierra de Buda, este mundo presente de fenómenos. Cuando nuestra mente es pura, contiene e ilumina las diez direcciones.
Sakyamuni Buda dijo: “Yo conozco la real forma de las cosas”. Y esto es compartido por todos los Budas del universo: es mi forma, la forma del conocimiento, la forma de los fenómenos del mundo.

Ésta es la esencia de las enseñanzas budistas. Los Budas y la Tierra de los Budas, no son dos cosas diferentes. No hay seres animados o inanimados, ilusión o iluminación, bueno, malo o neutral, puro o impuro, creación o conservación, destrucción o construcción, permanente o impermanente, existente o no existente, yo u otros. Esto está más allá de los cuatro tipos de observación (igual, diferente, existente, no-existente) o negación alguna. La Tierra de Buda es el Universo entero; el universo entero es el universo entero, nada más.

“El Universo entero” es la vida de todos los días. El lenguaje ordinario es transformado en palabras de Buda. ¿Qué tipo de humano transciende la limitada conciencia de la gente ordinaria y transforma su cuerpo y mente?

El océano habla y las montañas tienen lengua, éste es el lenguaje diario de Buda. No es necesario usar la boca y la lengua para expresar tales palabras. El universo entero no puede moverse de aquí para allá. Es justamente esta “talidad”.
La luz de Buda es la misma de antes que nuestros padres nacieran. Esta luz, puede ser colocada en la palma de tu mano y ser el universo entero.



Esta misma luz, es actualizada en tu presente existencia. Es por lo que podemos abrir el Recibidor de Buda y descubrir el Buda dentro de nosotros mismos y en ese momento ser liberados de nuestro limitado yo; el muro cae y por primera vez experimentamos el sentimiento de ser verdaderamente nosotros.
Esto no es lo difícil, sino trascender los apegos y las ataduras. Primero ir tras la luz, luego cultivar la libertad en las actividades diarias, comer simple, practicar zazen... que son las actividades de la luz. Si alguien dudase de ella, recibiría sólo aire, ¡una pena!.

“El Universo entero está en medio de la Sublime Luz”. Nuestros ojos son el origen de nuestra Sublime Luz. La visión clara es la Sublime Luz. Cuando nuestra visión es verdaderamente clara, incluso la Sublime Luz cae y vemos el universo entero. Sin embargo es necesario practicar zazen para tener conocimiento de esto.

“En el universo entero todas las cosas son ellas mismas”. El universo entero es yo-mismo, como es, yo como yo, tú como yo, yo como tú. Yo mismo es tú mismo, tu mismo es yo-mismo y el universo entero formando una unidad.
Nuestra forma original no puede ser realizada por otros. Ésta es la vida en el Camino Budista y está en la palma de nuestra mano.
El dicho de Gensha: “El universo entero es una perla brillante”, es el mundo de la verdadera experiencia de los Budas, que él transmitió. Esta experiencia nos da la fuerza para experimentar nuestra propia iluminación.
  
El monje Kenpo dijo “He oído que sólo hay una entrada al nirvana” y tomando su vara hizo un círculo en el aire y afirmó “¡Ésta es!”





miércoles, 4 de julio de 2012

La mente única de Huang Po


Obaku (Huang Po) siglo IX
Pai-chang (Hyakujo, 720-814) tuvo varios sucesores, pero tal vez el más importante fue Huang-po (Obaku en japonés); éste se habia hecho monje siendo muy joven y un buen día decidió ponerse en camino para ver al gran maestro Baso y solicitar que lo aceptase como discípulo. Sin embargo, al llegar a su templo, se encontró con que Baso había muerto. No obstante, su sucesor, el maestro Hyakujo, lo tomó bajo su dirección y con él estudió muchos años, heredando la auténtica enseñanza Zen, tal y como se transmitía desde Hui-neng.

Un día, Hyakujo preguntó a su discípulo Obaku: "¿Donde has estado?"
Obaku respondió: "Recogiendo hongos al pie del monte".

"¿Has visto a algún tigre?", le dijo su maestro.



Súbitamente, Obaku rugió como un tigre, ante lo que Hyakujo agarró un hacha y se levantó, con ademán de descargarle un golpe. De inmediato, Obaku le dio una sonora bofetada; el maestro Hyakujo rompió a reir a carcajadas. De regreso al templo, dijo a los demas monjes: "Tengan cuidado: al pie del monte hay un tigre y tienen que saber que hoy me ha dado un mordisco". Posteriormente, Hyakujo confirmó a Obaku como su sucesor.



Obaku era un hombre de voz sonora, más de dos metros de estatura y personalidad sencilla y clara. 


Su célebre obra: "Tratado sobre la Mente Única", recoge sus enseñanzas:

Todos los Budas y todos los seres vivientes son la Mente Única; no hay otro Dharma que éste. Esta Mente que carece de principio, no surge con la existencia y no cesa con la existencia. No es ni azul ni amarilla, no tiene forma ni aspecto, no pertenece a las categorías del ser ni del no—ser, no es antigua ni nueva; no es ni larga ni corta, ni grande ni pequeña, pues se halla fuera de toda delimitación o designación, fuera de todo intento para ser percibida o considerada como un objeto.
Es la realidad como tal.




Pero a la menor reflexión, caerás en las elucubraciones. Sin limites e insondable, se la puede comparar con el espacio vacío.

Así pues, esta Mente Única como tal es el Buda y entre el Buda y los seres vivientes no hay diferencia alguna. Sin embargo, los seres andan siempre buscando en el exterior, apegándose a toda clase de características, pero con esta clase de búsqueda lo único que consiguen es llenarse de oscuridad. Prisioneros de sus propias proyecciones, confunden los conceptos sobre el Buda con el Buda real y la mente que busca con la mente real, vagando así durante innumerables eones de forma completamente inútil. No saben que el Buda aparecería naturalmente ante ellos con sólo pacificar los pensamientos y liberarse de la discriminación. De este modo, ha de saberse que esta mente como tal es el Buda y el Buda es la totalidad de los seres vivientes.

Cuando se expresa como ser viviente dicha mente no disminuye, cuando aparece como “Buda” no incrementa en lo más mínimo.

Respecto a las seis perfecciones e infinidad de otras prácticas similares, así como a los méritos tan numerosos como los granos de arena del rio Ganges, ya se hallan reunidas en ti de modo completo, sin que una práctica temporal las haya acumulado con el paso del tiempo. Cuando la ocasión se presente manifiéstalas y cuando no, permanece sereno. Si no tienes una firme fe en que esta mente es el Buda y prefieres practicar apegándote a toda clase de rasgos particulares con la intención de acumular méritos, en ese caso caerás en una visión falsa que te apartará de la Vía.

Esta mente como tal es el Buda y no hay otro Buda ni ninguna otra mente. Esta mente luminosa y sin mancha se asemeja al espacio vacío, pues carece de cualquier característica o apariencia concreta. Pero producir un estado mental particular a causa de la inclinación conceptual de la mente, es apartarse de la esencia de los dharmas y aferrarse a sus características. Sin embargo, desde los tiempos sin comienzo jamás ha existido un “Buda adherido a las características”.

Practicar las seis perfecciones e infinidad de otras prácticas con la intención de convertirse en Buda es seguir un sendero gradual, pero desde los tiempos sin comienzo jamás ha existido un “Buda por etapas”. Es suficiente con despertar a esta Mente Única para reconocer que “ni el más Ínfimo dharma es obtenido”. Este es el Buda real.

El Buda y los seres vivientes no se distinguen de la Mente Única. Esta mente es como el espacio vacío que jamás se confunde ni se degrada. Así, contempla el modo en que el sol ilumina el mundo entero. Al levantarse, su luz se expande sobre la tierra sin que por ello el espacio se vuelva más luminoso, y a su puesta, cuando las tinieblas cubren la tierra, el espacio tampoco se oscurece. Aunque luz y oscuridad parezcan fuerzas antagónicas, contempladas desde su naturaleza, el espacio que las sustenta permanece vacío e inmutable. Tal es lo que ocurre con la mente del Buda y de los seres vivientes.

Hay quienes consideran al Buda como dotado de las características de pureza, luminosidad y liberación, mientras consideran a los seres vivientes con los rasgos particulares de impureza, oscuridad y encadenamiento a la vida—muerte, pero aquellos que secundan dicho planteamiento jamás alcanzarán la Iluminación ni siquiera en innumerables eones, pues aún permanecen aferrados a las características.

Por el contrario, en esta Mente Única no queda el menor dharma que obtener, pues esta mente es el Buda. En la actualidad, los practicantes incapaces de despertarse a ésta mente en su esencia se dedican a la proliferación conceptual, a buscar al Buda en el exterior y a practicar aferrados a las características. Se trata de un proceder erróneo que nada tiene que ver con la Vía de la Iluminación.

Esa Mente que no es otra que Buda no es entendida por los Budistas de hoy en día; y por esa inhabilidad de ver dentro de la Mente como ella es, ellos se imaginan una mente al lado de la Mente misma y buscan a Buda exteriormente en la forma. Esta forma de disciplina es un error, no es el camino de la Iluminación.

Todo estará bien cuando despertemos a la verdad.

Los Budistas de estos días miran hacia el exterior en lugar de interiormente y dentro de sus propias mentes. Ellos se apegan por su propia voluntad a la forma y al mundo, y por eso caen en el error.

El Buda se refiere a las arenas del Ganges en esta forma: "estas arenas son pisadas y caminadas por todos los Budas, Bodhisattvas y otros devas, pero las arenas no están felices por eso; de nuevo ellas son pisadas y caminadas por las vacas, las ovejas, los insectos, y las hormigas, pero las arenas no se irritan; puede que ellas escondan toda clase de tesoros y sustancias perfumadas, pero no las codician para sí mismas; ellas pueden que estén manchadas con toda clase de suciedades y materiales fétidos, pero ellas no sienten hastío. Una actitud mental de esta naturaleza es la del que ha realizado el estado de mushin, es decirestar libre de los apegos mentales.

Cuando una mente es libre de toda forma, ella ve el hecho de que no hay distinción entre los Budas y los seres ordinarios; cuando este estado de mushin es logrado, se completa la vida Budista. Si los Budistas son incapaces de ver en la verdad de
 mushin sin nada que se interponga, todas sus otras disciplinas, por muchas que sean, no los capacitará para obtener la iluminación. Siempre estarán prisioneros de la noción de disciplina y mérito y nunca lograrán la emancipación.

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Cometer maldades o practicar la bondad, ambos son el resultado del apego a la forma. Cuando las maldades son cometidas por estimar el apego a la forma uno tiene que sufrir la trasmigración; cuando la bondad es practicada por estimar el apego a la forma, uno tiene que ir a través de una vida de penalidades. Es mucho mejor por lo tanto ver todo al instante en la esencia del Dharma a medida que la oyes y percibes cuando se expone.

Por Dharma entendemos la Mente, porque no hay Dharma aparte de la Mente. La Mente no es otro que el Dharma, porque no hay Mente aparte del Dharma. Esta Mente en sí misma es no-mente (mushin), y no hay no-mente tampoco. Cuando la no-mente es buscada por una mente, esto la hace un objeto particular de pensamiento. Hay solamente el testimonio del silencio, y va más allá del pensamiento. Por lo tanto se dice que [el Dharma] corta el camino a las palabras y pone final a toda la forma de actividad mental, especialmente el pensar.

Esta Mente es el Origen, el Buda absolutamente puro en su naturaleza, y está presente en cada uno de nosotros. Todos los seres sintientes ya sean viles y degradados no son en este asunto en particular diferentes de los Budas y los Bodhisattvas - ellos son todos de una sustancia. Sólo por sus imaginaciones y discriminaciones falsas, los seres sintientes trabajan su karma y recogen su resultado, mientras que en la esencia misma de su Buda, no hay nada que corresponda a ello; la Esencia está vacía y deja que todo pase a través, está en quietud y descanso, está iluminando, es paz y productora de bienaventuranza.

Cuando interiormente tienes un profundo discernimiento acerca de esto, de inmediato te das cuenta que todo lo que requieres está ahí en perfección y en abundancia y no necesitas nada.


El entendimiento o la realización no te ha añadido nada sobre esta verdad. Cuando miras hacia atrás y evalúas todas las disciplinas que has pasado, encontrarás que ellas han sido otras de las muchas cosas inútiles que has hecho en un sueño. Por lo tanto, el Buda ha dicho que él no ha obtenido nada cuando se iluminó.

Esta Mente pura, el Origen de todas las cosas, es siempre perfecta, iluminadora y penetrante. Las personas son ignorantes de esto y toman lo que ven, oyen, piensan y conocen, por la Mente misma; y su discernimiento es entonces velado e incapaz de penetrar en la sustancia misma, que es clara e iluminadora.

Cuando entiendas o realices mushin intuitivamente, la sustancia misma te será revelada. Es como el sol revelándose a sí mismo en el cielo, su iluminación penetra las diez direcciones y no hay nada que interfiera con su travesía.

Por esta razón, cuando los seguidores del Zen fracasan en ir más allá de sus sentidos y pensamientos, todos sus acciones y movimientos no tienen significado alguno.

No construyas tus puntos de vista sobre tus sentidos y pensamientos, no lleves a cabo tu entendimiento basado en tus sentidos y pensamientos; pero al mismo tiempo no busques la Mente fuera de tus sentidos y pensamientos, no agarres el Dharma a través de rehusar tus sentidos y pensamientos. Cuando ni estas apegado ni desapegado de ellos, cuando no habitas ni te agarras a ellos, entonces disfrutas de tu perfecta libertad sin obstrucción, así tienes tu asiento en la iluminación.

Cuando las personas aprenden que lo que es trasmitido de un Buda a otro es la Mente misma, ellos se imaginan que hay un objeto en particular conocido como mente la cual intentan agarrar o entender o realizar; pero esto es buscar algo fuera de la Mente misma, o crear algo que no existe. En realidad, sólo existe la Mente. No puedes perseguirla erigiendo otra mente; por mucho tiempo que la hayas buscado, a través de cientos de miles de kalpas, no llegará nunca el tiempo que puedas decir que la tienes. Sólo cuando tengas el despertar inmediato al estado de mushin tendrás tu propia Mente.

El fracaso de los seguidores del Zen en reconocer al Buda es debido a su reconocimiento incorrecto de dónde está su propia Mente. Ellos la buscan exteriormente, preparan toda clase de ejercicios que esperan dominar gradualmente, y trabajan diligentemente a través del tiempo. Sin embargo fracasan en alcanzar la iluminación. Ningún trabajo se puede comparar con el despertar inmediato al mismo estado de mushin.

Cuando llegas al entendimiento más determinado al efecto de que todas las cosas en su naturaleza no tienen posesiones, ni apegos, ni dependencias, ni habitación, ni condiciones mutuas, llegarás a ser libre de albergar imaginaciones, lo cual es la realización de Bodhi (iluminación). Cuando realizas la iluminación, tu propia Mente, que es el Buda, es realizada. Entonces se encuentra que todas las acciones de todos los tiempos y edades no han sido nada más que esfuerzos inútiles.

Por esta razón el Buda dijo: "En realidad no logré nada con la completa e insuperable Iluminación".


Mente ordinaria, mente iluminada


Cierta vez alguien le pregunto al maestro Obaku:

¿El Buda es la mente ordinaria o la mente Iluminada?

Respuesta.: ¿Dónde, en este mundo, guardas tu “mente ordinaria” y tu “mente Iluminada”?

P.: En la enseñanza tradicional se declara que ambas existen. ¿Por qué lo niega maestro?

R.: En la enseñanza tradicional se explica claramente que la mente ordinaria y la mente Iluminada no son más que ilusiones. Usted no ha comprendido. Este apego a la idea de que las cosas existen es confundir la vacuidad con la verdad. ¿Cómo es posible que tales concepciones no sean ilusorias?

Siendo ilusorias, ocultan la Mente Única. Si tan sólo pudieras liberarte de los conceptos de “ordinario” e “Iluminado”, encontrarás que no hay otro Buda que el Buda de tu Mente. Cuando Bodhidharma vino del oeste, indicó que la sustancia de la que todos los hombres están formados es el Buda. Todavía continuas sin comprender; te aferras a conceptos tales como “ordinario” e “Iluminado”, dirigiendo tus pensamientos al exterior, ¿Adónde vas de un lado a otro, galopando como un caballo? ¡Todo esto equivale a nublar tu propia mente! Por eso es que te digo que la Mente es el Buda. Tan pronto como el pensamiento o la sensación aparecen, caes en el dualismo. El tiempo sin principio y el momento presente son uno y lo mismo. No hay esto y no hay aquello. Comprender esta verdad es lo que se llama completa Iluminación. 

P: ¿Entonces maestro, en que doctrina basa su enseñanza?

R.: ¿Para qué buscar una doctrina?! Tan pronto como tengas una doctrina caerás en pensamientos dualistas.

Maestro Deshimaru





                               

jueves, 21 de junio de 2012

Enseñanza del maestro Sawaki



Dado que voy a morir

“Un chaparrón en el medio de una pelea a causa del agua para el riego”

Luego de la sequía, se pelean por el agua para irrigar los campos de arroz. En el medio de  la lucha los agarra un chaparrón. Si llueve hay suficiente agua para el riego y desaparece el problema.  No habrá diferencia entre una mujer bella y una fea cuando tengan 80 años.

El yo original es claro y vacío.

Imaginate pensando sobre tu vida después de morir. Verás que no importaba.




En familia

Demasiado a menudo, la casa no es nada más que un lugar donde el marido, la mujer, padres e hijos, se estropean unos a otros y se atan entre sí con lazos fatales.

Nuestra vida flota, no es más que un mundo flotante, no es más que un nombre, una palabra. Nos pasamos la vida con las palabras.

Nacemos desnudos, nuestros padres nos dieron un nombre, nos vistieron, luego tomamos la teta, Es la vida que comienza. La educación se complica. Empezamos a cambiar y a volvernos complicados. Cuando nacemos somos lindos, después ya no es más lindo.

No hay una verdadera educación.

Cada uno quiere ser célebre, fuerte, inteligente: “Yo quiero ser fuerte e inteligente, Yo quiero ser rico, tener dinero, tener el satori…”

Solo palabras, así hasta el ataúd. Pero al final terminamos desnudos y entramos en el ataúd. Las palabras no tienen ningún valor.




¿Qué te hace tan atractivo?

¿De qué nos preocupamos tanto todo el día? Si no tenemos cuidado perderemos todo nuestro tiempo tratando de atrapar engaños humanos.

Los seres humanos son infantiles, solo quieren dinero, no quieren enfermarse, quieren ser bellos, y eso les alcanza.

¿Alguna vez pensaste en otra cosa que no sea comer y follar?

Somos engañados siempre por nuestros cuerpos y mentes, es por eso que no vemos con claridad.

"En un mundo evanescente como el rocío, solo la continuación en zazen es real".     Maestro Deshimaru

 

domingo, 3 de junio de 2012

La revolución interior


Enseñanza del Maestro Kosen


"El aprendizaje del zen se parece a la guerrilla : una pequeña parte de nosotros entra en el maquis para luchar contra el poder corrupto, ávido y mentiroso que dirige nuestra vida interior. Esta lucha parece sin esperanza pero aun así la emprendemos y, con conocimiento, y mucha perseverancia, hemos visto triunfar a algunos y liberarse de sí mismos.


El Zen del que hablo no es el aprendizaje de una meditación, es un refugio que el hombre posee desde siempre, un refugio de paz y de felicidad que aparece instantáneamente en cuanto se pone en práctica. Todos los seres humanos, sean quienes sean está capacitados para obtener este tesoro, e incluso si practican un solo día, incluso si no toman la postura más que un breve instante, esto tendrá una incidencia y transformará su existencia irremediablemente.


Descubrimos cosas completamente simples pero extraordinarias, como por ejemplo, el sentimiento de exitir. Todos hemos tenido la ocasión de experimentar este sentimiento, tan íntimo que nos parece eterno, inmortal. No nos parace posible que esta fuerza de vida pueda desaparecer, ni siquiera con la muerte. ¿No será esto la naturaleza de Buda?. Descubrirlo no es más complicado que eso. Con frecuencia creemos que las cosas extraordinarias son inaccesibles. Pienso que, originalmente, el mundo es el paraíso, la tierra prometida, que la vocación del hombre es ser el lado visible de Dios. Incluso lo extraordinario funciona de una manera muy simple.


Eliminar de uno mismo las complicaciones, los parásitos, las contaminaciones es suficiente para que la evidencia aparezca. La evidencia no fue inventada por nadie. No fue el Buda quien inventó la evidencia, ni ningún profeta, ni ningún revolucionario. Solo supieron, a veces, percibirla.


Si bien es cierto que a través de los verdaderos maestros surgen y se expresan evidencias revolucionarias, para un monje zen, es totalmente indecente esconderse detrás de un ideal revolucionario.
La revolución que hará del nuestro un mundo más evolucionado no puede consistir en enfrentar negros contra blancos, buenos contra malos, pobres contra ricos, perseguidos contra perseguidores... No puede ser así, por más que se trate de los primeros síntomas.


La percepción revolucionaria de un monje zen es mucho más profunda. Por ejemplo, con respecto a la revolución zapatista de Marcos, el resultado es evidente. ¿ Cómo alegrarse de tal fenómeno ? Es fácil para un intelectual detrás de su periódico tomar partido y utilizar para su propio cuerpo la energía revolucionaria de esa pobre gente que arriesga su vida combatiendo. Y en este fenómeno, la juventud, lo que está vivo, lo espontáneo, corre el riesgo de ser aplastado y aniquilado.


Desde hace muchos años es así en toda Sudamérica. Es como destruir un bosque para construir una autopista o un aeropuerto. Lo peor es que, aunque la revolución triunfe, rápidamente se vuelve rígida como el hielo. Los cubanos se escapan nadando hacia los Estados Unidos. Hace no muchos años, Mao Tse Tung proclamaba haber ganado la revolución, y hoy el mundo entero espera la revolución de la revolución. Si la revolución de la revolución llega a China, los chinos podrán tomar Coca Cola y tener tarjetas de crédito.
Entonces, ¿ qué actitud tomar ?


¿ No podemos creer en un mundo honesto y libre en donde cada uno se sienta responsable ?


Si queremos llevar a cabo una revolución tenemos que emplear el arma mágica que nadie puede atrapar ni detener. Para conseguir esta arma hay que trabajar sin descanso sobre sí mismo. Pero no sólo para sí mismo. Los problemas que nos planteamos sobre el mundo no deben ser abordados con un estado de espíritu ordinario sino con el cuerpo entero, con nuestra práctica de zazen. 
El poder mágico de zazen está más allá de todo lo que podamos controlar.


Cuestionar las propias concepciones revolucionarias es mucho más difícil que apegarse a ellas. Uno llega al silencio, imposible decir algo. Cuando se cuestionan sinceramente las propias concepcionees ya ni siquiera se es revolucionario, uno mismo se convierte en la revolución.
La revolución viva y silenciosa.


Sentarse firmemente, sin objetivo, quedarse inmóvil. Practicar zazen, kin hin, sampai, las tres posturas fundamentales, y samú, el trabajo cuya meta no es el beneficio personal sino el bien de todos. No pretender que se comprende algo. Dejar que espontáneamente emerja la verdad y la fuerza cósmica de uno mismo, enseñar la libertad profunda y la actitud justa a los demás, no para hacer propaganda, sino para ayudarlos realmente y difundir esta influencia para que el mundo evolucione.


Pero el mundo no evoluciona en una dirección conceptual. La verdadera revolución es la apertura de la conciencia y la responsabilización. Simplemente este silencio, esta evolución llevará al mundo entero dentro del torbellino, el torbellino de las cosas en su lugar, porque la naturaleza fundamental de todas las cosas es revolucionaria.






martes, 29 de mayo de 2012

Enseñanza del viejo maestro


Maestro Kodo Sawaki

La psicología del populacho me resulta muy extraña. 

Si la gente no sabe nada, sería mejor que no dijeran nada.  La gente hace cosas, dice cosas, se aferra a los demás sin ninguna convicción propia. No saben absolutamente nada sobre si mismos. Se trata de ukiyo, el mundo flotante.

Aunque creas que has hecho un acto heroico en circunstancias difíciles, si lo hiciste imitando a los demás, no  puede ser llamado un acto verdaderamente valiente.

No pierdas la cabeza en circunstancias molestas. No estés intoxicado por una atmósfera intoxicada. Esta es la única sabiduría verdadera. No seas persuadido por ninguna idea, ningún “ismo”, ninguna organización. No tengas nada que ver con el gran tonto llamado “ser humano”.

Hacer zazen es mirar al mundo de nuevo, luego de haber hibernado.

Ninguna cosa es mejor que zazen. Si haces algo más, tal vez el diablo hizo que lo hagas.

¿Qué aspecto predomina en vos? ¿Tu lado demoníaco o tu lado divino? ¿Qué parte predomina en tu vida?



Desde nuestro nacimiento recibimos una mala educación, una educación que engendra mal karma. En este sentido los educadores son como los políticos o los gobernantes y además están influidos por una gran cantidad de obras escritas. Ellos ayudan a instaurar un mal karma hecho de malos hábitos. Es la razón por la cual todo se ha vuelto tan complicado.


Una verdadera religión debe poder cortar el karma y volver a ku. 

La práctica que permite este retorno es zazen. 

En nuestra vida, en cada cosa, no debemos sentir ni derrotas ni victorias.


sábado, 19 de mayo de 2012

Enseñanza del viejo maestro

Maestro Kodo Sawaki 

Había unos 500 monos que estaban al servicio de 500 santos budistas. Un día los monos decidieron imitar todo lo que los santos hacían, por lo que se pusieron a hacer zazen copiando con sus ojos, narices, bocas y el cuerpo entero a los santos. 
Dicen que de esta manera miles de santos practicaron zazen y realizaron el satori. Es por esto que es mi deseo mantener - incluso si es sólo a través de la imitación - la semilla de zazen.



Cuando practicas zazen, tiene que ser aquí y ahora, tiene que ser acerca de ti mismo. No dejes que el Zen se convierta en un rumor que no tiene nada que ver contigo.

Zazen es el buda que se forma a partir de nuestra carne viva.
Zazen significa poner en práctica lo que no puede ser pensado.
Zazen es el interruptor del Dharma que enciende el universo entero.

Hacer simplemente algo [shikan] significa hacerlo ahora, en el acto. Significa no perder el poco tiempo que tienes de vida.

Cuando alguien me pregunta para qué es bueno zazen, yo digo que zazen no es bueno para nada. Y luego algunos dicen: “en ese caso, prefiero dejar de hacer zazen”. 
Pero, ¿para que es bueno correr en círculos buscando satisfacer tus deseos? ¿Para que es bueno especular con el dinero? ¿O bailar? ¿Para que es bueno matarse entrenándo para ganar o perder en el deporte?

Todo esto es bueno para nada.

En el mundo, “bueno para nada”, significa que no podés ganar dinero con eso.
A menudo la gente me pregunta: ¿”Cuantos años tengo que practicar para que se muestren los resultados de zazen”? Zazen no tiene resultados. No vas a obtener nada de zazen.

Zazen significa dejar de lado tus actitudes personales.
Pero si incluso queda el más leve pedacito personalizado, no es puro, es zazen adulterado.
Tenemos que practicar el verdadero zazen, puro, sin mezclarlo con gimnasia, satori o lo que sea.
Cuando ponemos nuestras ideas personales, aunque sea un “poquito” ya no es el dharma de Buda.

Maestro Deshimaru en postura de zazen

En una palabra, budismo es no-yo (muga). No “yo” significa que no soy un sujeto separado del resto. Cuando no “soy” un sujeto separado puedo llenar el universo entero.
Que yo llene el universo entero es lo que se entiende por: “todas las cosas manifiestan la verdad”.

¿Para qué es bueno zazen? ¡Absolutamente para nada! Este "bueno para nada" tiene que hundirse en tu carne y en tus huesos hasta que estés realmente practicando lo que es bueno para nada. Hasta ese momento, tu zazen es bueno para nada.

¿Decís que quieres ser una mejor persona haciendo zazen? Zazen no se trata de aprender a como ser persona. Zazen es parar de ser una persona.

Zazen es insatisfactorio. ¿Insatisfactorio para quién? Para la persona ordinaria. La gente nunca está satisfecha.
¿No es evidente? ¿Como podría lo que es eterno e infinito satisfacer los deseos humanos?
No te quejes. No mires fijamente el espacio. ¡Sólo sentate!

Mientras digas que zazen es una buena cosa, algo no está bien. El zazen inmaculado es absolutamente nada especial. Ni siquiera es necesario estar agradecido por eso.
¿No sería extraño que un bebé dijera a su madre?. “Por favor comprendé el hecho que estoy siempre cagando en mis pañales”.
Sin conocimiento, sin conciencia, todo es como debe ser.

No manches tu zazen diciendo que has progresado, que te sentís mejor o que te volviste una persona más segura gracias a zazen.
Solo decimos: “Las cosas van bien”, cuando salen a nuestra manera.
Simplemente deberíamos dejar el agua de nuestra auténtica naturaleza original tal cual es. Pero en cambio estamos constantemente curioseando con nuestras manos para averiguar que tan fría o tan caliente es.
Es por eso que se pone turbia.
No hay nada más desagradable que manchar zazen. “Manchar” significa poner cara como si fueras el gerente o el presidente de una empresa.

Lavar las manchas es lo que significa “simplicidad” (shikan)

Hay bodhisattvas sin habilidades mágicas. Estos son bodhisattvas que incluso han olvidado palabras como “práctica” y “satori”. Bodhisattvas sin poderes maravillosos ni pretenciones, bodhisattvas que son inconmensurables. Bodhisattvas que no están interesados en su nombre o fama.


Zazen no es como un termómetro donde la temperatura aumenta lentamente: “Solo un poco mas…siii…¡eso es todo!, ya tengo el satori”. 
Zazen nunca se vuelve algo especial, no importa cuanto tiempo practiques. Si se vuelve algo especial es que perdiste un tornillo en alguna parte.
Si no tenemos cuidado empezaremos a creer que el dharma de Buda es como subir una escalera. Pero no es así en absoluto. 

Este muy cuidadoso ahora mismo es la práctica en la cual todas las prácticas están incluidas y es todas las prácticas, contenidas en esta práctica.

martes, 1 de mayo de 2012

El camino del guerrero


En tiempos de crisis una educación auténtica es necesaria. 
Los mejores valores humanos surgen con frecuencia de la adversidad y la dificultad.

Antiguamente en el Japón feudal, los samurai, que eran la clase guerrera (aunque curiosamente samurai significa servidor), tenían creencias y códigos de conducta que desarrollaban virtudes humanas como el coraje, la sinceridad, la lealtad y la benevolencia. 
Fueron fuertemente influenciados por el budismo Zen y la práctica de zazen. 



Bushido: El código samurai

Estos son los siete principios que rigen el código de Bushido: "el camino del guerrero", la guía espiritual de los samurai.

1. Honradez y Justicia (Gi)

Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia.
Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia.
Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

2. Valor Heroico (Yu)

Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir.
Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte.
Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

3. Compasión (Jin)

Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos.
Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

4. Cortesía (Rei)

Un samurai no tienen motivos para ser cruel. No necesita demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales.
El samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.

5. Honor (Meyo)

El Auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y como las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad.
No puedes ocultarte de ti mismo.

6. Sinceridad Absoluta (Makoto)

Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará.
No ha de "dar su palabra." No ha de "prometer." El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.
Hablar y Hacer son la misma acción.

7. Deber y Lealtad (Chugo)

Para el samurai, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan.
Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel.
Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.
Cuidado con el camino que sigues. 





Poema de un samurai 

No tengo parientes, hago que la Tierra y el Cielo lo sean.

No tengo hogar, hago que mi hara lo sea.

No tengo poder divino, hago de la honestidad mi poder divino.

No tengo medios, hago mis medios de la docilidad.

No tengo poder mágico, hago de mi personalidad mi poder mágico.

No tengo cuerpo, hago del universo mi cuerpo.

No tengo ojos, hago del relámpago mis ojos.

No tengo oídos, hago de mi sensibilidad mis oídos.

No tengo extremidades, hago de la rapidez mis extremidades.

No tengo leyes, hago del autocontrol mis leyes.

No tengo estrategia, hago de lo correcto mi estrategia.

No tengo ideas, hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.

No tengo principios, hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.

No tengo tácticas, hago del vacío y la plenitud mis tácticas.

No tengo talento, hago que mi astucia sea mi talento.

No tengo amigos, hago de mi mente mi amiga.

No tengo enemigos, hago del descuido mi enemigo.

No tengo armadura, hago de la benevolencia mi armadura.

No tengo castillo, hago de mi mente inamovible mi castillo.

No tengo espada, hago de mi no mente mi espada.


Nacemos para morir. La muerte entonces no es un problema a evitar, sino el fin natural de toda vida.

Hay que permanecer indiferentes delante del éxito o el fracaso.



Volviendo a si mismo

Sentate firmemente en el lugar más allá de cualquier noción de pérdida o de ganancia. Hay que despojarse de todo y simplemente sentarse, permitiendo que se manifieste el verdadero yo.

Zazen hace que el yo sea el yo.

Dogen dice en el Fukanzazengi: “zazen es la práctica en la que se dejan de lado todas las asociaciones y se apartan todos los asuntos”.


Sin preocuparte por el éxito o el fracaso regresa siempre a vos mismo. 


En el Sutra Nipata, Buda dijo: "Hacé de vos mismo tu refugio, pasea por el mundo y sentite desencadenado de todo".

Hacer zazen es volverse íntimo consigo mismo.

Maestro Sawaki aclara: "Sin ser tirado en todas las direcciones a causa de compararte con los otros, establécete en el verdadero yo. De acuerdo con la enseñanza de Buda, esta es la forma esencial de pacificar la mente. Es el más puro zazen".



 


miércoles, 25 de abril de 2012

Enseñanza del viejo maestro



Maestro Kodo Sawaki

Todo comienza cuando decimos “yo”. Lo que sigue es una completa ilusión.


Todo el mundo imagina que su ego es algo inmutable, como un inmueble en un punto central y todo gira a su alrededor.
Para de tratar de ser algo especial y competir con los demás. Solo se lo que eres.

Había una vez un hombre que dijo: "Mira, todo el mundo se está muriendo, menos yo!". Pero él ya estaba muerto hace mucho tiempo.

Un hombre que no entiende nada se casa con una mujer que no entiende nada, y todos dicen: ¡Felicidades! Eso es algo que no puedo entender.

Todo el mundo habla de casarse por amor, pero ¿no es que en realidad se casan para tener relaciones sexuales? Al final, ¿no se trata sólo de un pene y una vagina? 

Mira la cara de un perro que acaba de tener sexo, se queda mirando el espacio con ojos extrañamente vacíos. Exactamente lo mismo pasa con las personas. En un principio se involucran con frenesí y al final no queda nada.

La familia es el lugar donde padres e hijos, marido y mujer, todos al mismo tiempo se tragan los nervios de los otros.
Cuando un niño se muestra provocador, los padres gritan enojados: “¡No entendés nada!. ¿Pero los padres, no son parecidos?. ¿No es verdad que ellos tampoco entienden nada?

Todos perdidos en la ignorancia.

Todo el mundo habla de la educación, pero, ¿Para qué estamos siendo educados? Para ser ciudadanos ordinarios, eso es todo.
Incluso más divertido que ver a los monos en el zoológico es observar a estos humanos en libertad.




Actualmente la gente está siempre fatigada. No paran de agitarse y de competir. Cuando haces zazen te volvés calmo y no estás más cansado.
La mayoría de los sufrimientos son solo creaciones de nuestro propio espíritu.

En el espíritu de los seres humanos, cada día el viento sopla creando olas.
Durante zazen podemos observarlo y comprender.

la mayoría de las personas les gusta pensar. Algunos incluso durante zazen piensan.

Estas olas no son sanas, no obstante preferimos a veces en zazen mantenerlas.


¿Qué es la ilusión? Es repetir, mantener las imágenes de nuestra propia conciencia. Hoy en día cada vez más gente, inconscientemente, prefieren sufrir.
Deciden creando categorías de lo que está bien o mal, a partir de sus propias ilusiones.

¿Qué es la ilusión? Es la inestabilidad. El espíritu flota. Sin cesar es agitado por el entorno.
Si el espíritu no tiene raíces, si no está fijo, se mueve recibiendo las vibraciones de su entorno. En definitiva, creemos que las ilusiones de nuestra conciencia son nuestro propio yo. ¡Es loco!

Zazen permite observar claramente las cosas.

Si abandonamos todas las ilusiones de nuestra propia conciencia, exactamente una nueva vida aparece.




viernes, 20 de abril de 2012

Enseñanza del viejo maestro



Maestro Sawaki


A vos que pensás que hay “algo” en pertenecer al grupo

Estás siempre pendiente de los demás. Si alguien está comiendo papas fritas, vos también querés papas fritas. Si alguien está chupando un caramelo, vos también querés un caramelo. Si alguien está soplando un pitito, gritas, "¡Mami, comprame un pito también!"

Y esto no va solo para los niños.

Cuando llega la primavera, la primavera te llama la atención. Cuando llega el otoño, el otoño te llama la atención. Todo el mundo está a la espera de algo que le llame la atención. Algunos incluso se ganan la vida llamando la atención – son los que hacen publicidad.

La gente ama la confusión emocional. Basta con mirar los carteles de los films frente al cine: nada más que confusión emocional en sus rostros. El dharma de Buda significa no estar a merced de la confusión emocional. En el mundo, por el contrario, se hace un gran alboroto por nada.

Esto pasa con una persona ordinaria: sólo puede ver con los ojos de la estupidez colectiva.

Estar rodeado de héroes y raspar la superficie del coraje para jugar vos mismo al héroe - no hay nada muy heroico en eso. Un ladrón le dice a su hijo, "Si no paras de inmediato con tu maldita honestidad, nunca serás un ladrón respetable como yo. ¡Sos una vergüenza para la profesión! "

Los hombres ponen cara de listos y se dicen amos de la Tierra. Y al mismo tiempo ni siquiera saben por dónde empezar con su propio cuerpo: se la pasan frente a la televisión y se defienden diciendo que todo el mundo lo hace también.

Vivimos en la estupidez de grupo y confundimos esta locura con verdadera experiencia. Es esencial que te vuelvas transparente para vos mismo y despiertes de esta locura. 

Zazen significa despedirse del grupo y caminar sobre tus dos pies.

De a uno a la vez, la gente es todavía soportable, pero cuando se forman camarillas, comienzan a volverse estúpidos. Caen en la estupidez grupal. Están tan decididas a convertirse en estúpidas como un grupo que funda un club y paga las cuotas de afiliación.

Zazen significa despedirse de la estupidez grupal.