Mostrando entradas con la etiqueta ki. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ki. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de agosto de 2019

Aiki Universe


El arte de la paz es la armonía con todos los seres vivos y desarrollar dentro de tu ser el poder transformador de Aiki. The art of peace is harmony with all living beings and develop within you the transforming power of Aiki.

Music: Coming back to life (Pink Floyd) cover by Haricharan...thanks!

lunes, 1 de enero de 2018

Aiki: el arte de resolver el conflicto






por Mariano Giacobone sensei

Aiki es un término que proviene del Budo japonés, en su forma más básica, es un principio que permite a un practicante entrenado anular o redirigir el poder de un oponente. 
Cuando se aplica aiki, el practicante controla las acciones del atacante con un mínimo esfuerzo y sin tensión muscular, ya que para mover con aiki se prescinde del esfuerzo físico, dicho de otra forma, la relajación es fundamental.
Esta relajación proviene de una mente en calma, de un tono muscular justo (ni tenso ni flojo) y de una postura correcta, equilibrada y flexible.

Las técnicas realizadas con aiki son sutiles y requieren poca fuerza física, ya que dependen del flujo y de la intensidad de la energía Ki, y por eso son necesarias la relajación, la calma mental, una postura correcta y unificar la mente en la zona bajo el ombligo como centro del movimiento.


Saotome sensei: kokyunage

El significado de aiki es ajustar, unir o combinar la energía (ki). 

Aiki presta su nombre a varias artes marciales japonesas, entre las que destaca el Aikido y el Daito-ryu aiki-jujutsu . Estas artes tienden a utilizar el principio de aiki como un elemento central que sustenta la mayor parte de sus técnicas. Aiki es un principio importante en muchas otras artes como Kito-ryu y varias formas de jujutsu. 


Aiki es un concepto complejo, y se han utilizado tres aspectos para describirlo en relación con una situación marcial:

1) Mezclarse sin chocar.

Aiki típicamente describe una idea de unidad o fusión en medio del combate. Aikido expresa la noción más elevada de mezclar en lugar de chocar. "Mezclar" a menudo se describe incluso dentro del Aikido como "awase". Muchas definiciones de "aiki" parecen basarse en "awase", que significa “poner junto”, “unir”, “combinar”, “coincidir (en ritmo, velocidad)”, etc.

La clave está en unirse con el ritmo y la intención del oponente para encontrar la posición y el momento óptimos para aplicar la fuerza. Para mezclarse con un ataque, muchos creen que es necesario ceder a las fuerzas entrantes, pero los practicantes de aiki entienden que hay una diferencia entre 'mezclar' y 'ceder', y en su lugar entrenan para 'tomar la línea' de ataque sutilmente. y controlarlo.
En Aikido hay tres momentos ante un ataque: 1) salir de la línea de ataque, 2) absorber o mezclarse con la energía del ataque y desequilibrar al atacante, 3) controlar mediante técnicas de inmovilización (katame waza) o proyección (nage waza). 
Esta separación es a título informativo y de aprendizaje, cuanto más avanzado es el nivel del practicante más sutiles se vuelven las técnicas y estos tres momentos se pueden dar en un solo movimiento.


Yamada sensei: nikyo (katame waza)

2) Guiando al atacante.

El practicante de aiki puede conducir el ataque, y por lo tanto al atacante, a posiciones precarias. La influencia sobre un atacante crece a medida que el atacante pierde su equilibrio. Los movimientos corporales (tai sabaki) utilizados para esto pueden ser movimientos grandes y obvios o pequeños y sutiles, generados internamente. El cambio de peso sutil y la aplicación de presión física al agresor le permiten a uno liderar a un agresor, mantenerlo estático o mantenerlo desequilibrado (kuzushi) para emplear su propia técnica.
De la misma manera, a través de movimientos engañosos, el practicante de aiki puede controlar una respuesta de defensa del atacante o crear una respuesta de defensa del atacante que lo desequilibra aún más. Para este propósito la unidad de mente y cuerpo es esencial. Esto permite moverse rápido y anticiparse al movimiento del adversario.


Sakanashi sensei: kokyunage

3) Uso de la energía Ki o fuerza interna.

Kiai y aiki usan los mismos ideogramas (transpuestos) y pueden considerarse como el aspecto interno y externo del mismo principio. 
Kiai se relaciona con la manifestación, emisión o proyección de la propia energía externa (fuerza externa). Literalmente significa “enfocar el espíritu” y designa una clase de grito vibrante exhalado durante la ejecución de un ataque o una técnica, mientras que Aiki se relaciona internamente con la propia energía (fuerza interna). 
Por lo tanto, kiai es la unión de las energías externas, mientras que aiki es la unión de las energías internas.
Este uso de ki implica el uso del poder de kokyu, la respiración, es decir, la respiración coordinada con el movimiento.
Kokyu Ryoku es el poder natural que se puede producir cuando el cuerpo y la conciencia (mente) están unificados. Es un principio fundamental en el Aikido.
Kokyu ryoku es tu extensión, tu aliento, tu ki. O’Sensei llamaba a la extensión del ki el “circulo de acero”. También puede ser traducido como tu esfera. Literalmente kokyu-ryoku significa “poder de la respiración”, o el aprendizaje de coordinar la respiración con el movimiento. 


Saito sensei: tenchinage

Como vemos, el principio de Aiki, ya existía antes del Aikido como lo practicamos actualmente y deriva en esencia del Daito-ryu jujitsu que O´Sensei aprendió de su maestro Takeda. O´sensei Ueshiba luego modificó las técnicas del Daito-ryu y las combinó con las enseñanzas espirituales de la religión Omoto-kyo para crear lo que ahora conocemos como Aikido.
En las etapas posteriores de su notable vida, jugó con el hecho de que el ideograma (kanji) para el amor se pronunciaba “ai”, lo mismo que la primera sílaba de aiki. Su proclamación de que "aiki es la manifestación del amor" significó la transformación del Aikido de sus combativas raíces de bujutsu en un sistema de budo que podía reconciliar a los seres humanos y evitar el conflicto. Esto probablemente dio lugar a la visión que tienen muchos aikidokas de hoy acerca del Aikido y es lo que probablemente haya hecho que el Aikido en algunas escuelas y dojos pierda fuerza y se aleje de su verdadera naturaleza marcial.

Pero no todos los maestros de Aikido están de acuerdo con esto y tratan de enseñar de una manera más realista, aplicando técnicas eficaces, desde el punto de vista del arte marcial.
Algunos creen que la reconciliación y la resolución de conflictos sin violencia son ideales elevados que se sobrevaloran en muchas organizaciones a expensas de perder eficacia en las técnicas. Muchas escuelas de Aikido no condicionan por completo a sus alumnos para enfrentarse a una confrontación física agresiva o a una situación “real”. Hay que pasar muchos años entrenando para controlar situaciones reales de agresión.

Para entenderlo mejor. O´sensei Ueshiba dijo: "Aiki es un medio para lograr la armonía con otra persona para que esta pueda hacer lo que quieras".


O´sensei Ueshiba: koyunage

En otras palabras. Controlar la situación es llevar la energía del atacante  hacía tu propio centro manteniendo tu equilibrio. Eso es verdadero control y armonía y  es la manera que tiene el Aikido de resolver conflictos, tratando de no herir al adversario ni humillarlo, sin perder tu control de la situación.

Sin equilibrio no hay control
Sin control no hay armonía
La armonía resuelve todos los conflictos



Escuela Budo Shin
武 道心流




domingo, 12 de noviembre de 2017

Aikido: arte marcial infinitamente creativo


por Mariano Giacobone

El Aikido es el estudio del espíritu.
Es el puente que une lo espiritual con lo material. Es la manifestación profunda de los principios universales, es decir, sus técnicas revelan el funcionamiento y la estructura fundamental del Universo, aparición, transformación y desaparición.



Círculo, triángulo y cuadrado, moviéndote en círculos, penetrando profundamente, fluyendo como el agua, veloz como el viento, poderoso como el fuego, estable como la tierra.


Todas las cosas surgen de una fuente; todos los elementos materiales y espirituales surgen de esa única fuente. Es el modo de funcionamiento sutil en que funciona la vida. Estos principios dan lugar a la existencia; éstos unen la materia y el espíritu. Así es como se despliega la vida en el gran esquema universal.
Todo el universo es como una gran familia, y el aliento sutil de la vida envuelve el pasado, el presente y el futuro. La comprensión de este principio nos ayudará en todos los aspectos de nuestra vida. Debido a que el universo surge y se desarrolla a partir de una única fuente, siempre debemos buscar, de forma optimista, la unidad y la armonía en todas las cosas que hacemos.

Debemos desarrollar el coraje y la confianza en si mismo, y mediante el optimismo y la creatividad guiar nuestra vida a través de los caminos que se nos presenten. Este espíritu nos permite volvernos uno con el universo y su funcionamiento y nos da la capacidad de trascender nuestros límites y debilidades, ampliando la conciencia y purificando nuestro corazón.

Hay que darse cuenta que la fuente del universo y la fuente de nuestra propia vida son lo mismo.

Es en este punto donde cobra relevancia la práctica y el estudio del Budo. Pero ¿Qué es exactamente Budo?

El término “Budo”  originalmente significaba “el camino de la vida del Samurai”, o “Bushido” y no solo se refería a bujutsu (técnicas marciales).
Actualmente la palabra Budo se usa como término genérico para referirse a las enseñanzas de las artes marciales tradicionales como: Aikido, Kendo, Judo, Iaido y Karate-Do.

Como forma de vida, la práctica del Budo, o de las artes marciales tradicionales requiere del practicante un alto grado de conciencia interna y externa basada en el conocimiento del propio cuerpo y el manejo de la respiración, la comprensión de las emociones en diferentes situaciones, la estabilidad del pensamiento, y la sincronización con el movimiento exterior (tanto de objetos como de las personas y seres vivos), la empatía con los demás, y la introspección continua. Por medio de la meditación, la auto-reflexión y la práctica ética de las artes marciales.


En palabras de O´Sensei Ueshiba, el fundador del Aikido:

“Desde la antigüedad se dice: “Bu es divino”. Bu es la vía divina establecida por los dioses y simboliza todo lo que es verdadero, bueno y bello en este mundo.
Éste se basa en principios divinos y nos guía según esos dictados. Es el rayo de luz que crea verdaderos seres humanos.
Los principios de bu deben guiarnos. Si practicáis bu, fomentaréis el espíritu de bu. El espíritu de bu unifica el cuerpo y la mente de una manera verdadera, buena y bella. Desde tiempos remotos, los sabios han proclamado: “Bu es el fundamento de todas las cosas.
Es un ofrecimiento de los dioses, el principio que une el cuerpo y la mente y fomenta la firme valentía. Bu es la fuente de la vida.
La energía de bu ata el universo y une los mundos interiores y exteriores.

En el Budo, al principio, no hay combate como en el deporte. Si hacemos un combate, ello nos lleva a la muerte. Pero es una gran falta buscar el combate, porque la destrucción o el asesinato, matar o herir, son grandes crímenes de la vida.
En Japón, desde tiempos remotos, la ley del Budo dice no matar, no herir. El verdadero Budo de nuestro país es el camino de la gran armonía, es decir la purificación del cuerpo y del corazón. Establecemos en la tierra los reglamentos del cielo, y practicamos, creamos y protegemos todo.
Esta es la regla del bu. Pero hoy en día, todos los que hablan o practican el Budo en general, no conocen el verdadero bu del Japón; practican el falso Budo, no el genuino, y eso es realmente lamentable.
(Diario del Aikido,10 mar.1960).


Nuestro cuerpo es una creación del universo que alberga al espíritu. Nuestro ser está milagrosamente vinculado con la esencia del universo, de hecho, somos uno con el universo y éste debe ser el principio que guíe nuestra vida.

El regalo de la vida que se nos ha concedido a los seres humanos dictamina que nosotros debemos proteger y purificar el mundo.

Lo primero que debemos desarrollar es la perseverancia, y luego pulir y aclarar nuestros pensamientos. Esto nos permitirá concentrarnos resueltamente en la tarea esencial de unificar el cuerpo y la mente.
La unificación del cuerpo y la mente nos llevará a desarrollar técnicas fundamentales.
Dichas técnicas las crea nen , que es la concentración unidireccional, la percepción directa de la verdad (capacidad de foco) y sus posibilidades son ilimitadas.
Las técnicas deben reflejar principios universales. Para ello necesitamos un verdadero nen. Esto es esencial para la práctica correcta del Budo.

Si estás lleno de pensamientos banales y egoístas, nunca progresarás en el entrenamiento del Budo.
Este tipo de Budo es malicioso y sólo aportará desgracias. Nen nunca se centra en los aspectos físicos de una confrontación.

Únete con el cosmos por medio de ki-musubi (mezclarse con la energía).
Si nen se estanca en el cuerpo, la vida empieza a disminuir. Por lo contrario, cuando nen interactúa con el cuerpo y la mente, la vida florece. Un nen potente puede incluso producir poderes sobrenaturales y una visión iluminada.

Tu poder personal, depende de tu capacidad para unirte con el poder cósmico. Tu respiración es el vínculo, tu cuerpo es el vehículo y tu mente es la esencia, que te permitirán elevar tu conciencia más allá de los límites de tu imaginación.


Aikido es el camino de la armonía y su esencia es unirse al ki del universo.



Escuela Budo Shin
AIKIDO


viernes, 30 de diciembre de 2016

Más allá de las palabras



La práctica del Aikido consiste en volverse sensible a la energía vital (ki) de nuestro propio cuerpo y a las manifestaciones del ki y finalmente, armonizarnos con la energía universal. Esto significa ser permeables al ki y sentir que nuestro cuerpo forma parte de un universo lleno de ki, y por tanto de conciencia y de vida.

Es difícil definir ki, pero hagamos la idea de que es la energía vital que impregna todo el universo. El ki es la manifestación del movimiento de la conciencia. De manera que en el texto que sigue utilizaré ambos términos indistintamente.

En la etapa donde la sensación de ki está suficientemente desarrollada, el ki del cuerpo coincide con el ki del universo, es decir, la energía personal y la energía universal resuenan, vibran en armonía.

Mediante un entrenamiento asiduo podemos volvernos permeables a la realidad del ki universal

El paso final de la práctica es donde el cuerpo es permeable al ki en grado supremo. En este nivel de maestría podrás controlar el ki sin ninguna intención y estarás en libre comunicación con el ki universal; sin hacer esfuerzo ni utilizar la voluntad, vives en armonía con el ki.
Este es el nivel superior, el ideal o la meta de los que practican el Budo.

Cuando hemos desarrollado lo suficiente nuestra sensibilidad al ki, nos damos cuenta de que nuestra actividad mental es inseparable de la de ki.
En este nivel, podemos sentir una correlación entre las palabras y ki.
El ki está en relación directa con las palabras.
Nombrar las cosas, definir con precisión el significado de las cosas y de nuestras acciones, modula el ki inevitablemente, porque el esquema presentado por las palabras las condiciona, es un límite en sí mismo, de esta manera se elimina el significado latente y se estrecha la percepción.

Aclararlas y definirlas con el propósito de volverlas exactas hace que las palabras pierdan energía y se vuelvan confusas

Es el método típico del cerebro izquierdo, que separa y categoriza en lugar de globalizar. Por lo tanto, para nombrar una sensación de amor se elimina al odio, que inevitablemente está contenida en la misma.
Debemos descubrir el sonido anterior a la palabra. Ese es el significado del kiai (grito de ki) y del kotodama (palabra-espíritu), que refiere a la creencia japonesa (sintoísta) de que los poderes místicos moran en las palabras y los nombres. En el Kotodama, los sonidos pueden mágicamente afectar objetos, el uso de las palabras rituales puede influenciar nuestro entorno, cuerpo, mente, y alma.



Mediante la práctica de la meditación podemos trascender las contradicciones del lenguaje, de los opuestos irreconciliables que aparentemente se presentan en nuestra vida. Amar y detestar son solo extremos de una misma escala que presenta infinidad de grados intermedios. Igualmente la felicidad y la desgracia, bueno y malo, éxito y fracaso, uno mismo y los demás, etc. 



El ser ordinario está siempre basculando entre estos opuestos sin poder armonizarlos, porque depende de las palabras, los conceptos y las categorías, que son todas construcciones mentales reactivas y relativas.

“El verdadero Budo no puede describirse con palabras ni por escrito; los dioses no te permitirían dar tales explicaciones.”
Morihei Ueshiba




Si construimos nuestro ser social mediante las palabras y las categorías, al mismo tiempo, el corte y la relatividad que implican, eliminan una parte fundamental de la experiencia vivida y, por lo tanto, ocultan una parte importante de ki. La realidad que se experimenta es estrecha, tendenciosa y egoísta.
El intelecto (y las palabras) no nos sirve para comprender nuestra naturaleza ni percibir la esencia de las cosas, además, bloquea la circulación de ki y no permite su cultivo.

De la forma en que pensamos damos forma a la realidad y al mismo tiempo esta "realidad" nos condiciona todo el tiempo. 

No es por casualidad que en el Budo, al igual que en el taoísmo y en el budismo (estas son incluso categorías…ya ven!) se busca un estado mental separado del sistema de palabras y conceptos, es decir, más allá de las palabras. Se trata de captar la esencia de las cosas mediante la práctica y el entrenamiento, sin la limitación y la deformación de las palabras. 
El estado de vacío o no-pensamiento (mushin), es equivalente al silencio, a la pausa; sin este silencio, al igual que en la música, todo sería ruido.
La música está hecha de silencios.



Una mente calma, es una mente vacía y por tanto equilibrada, es una mente disponible, que puede reaccionar inmediatamente generando la respuesta apropiada para cada ocasión.

Por lo tanto, el sistema de palabras que nos impregna tan profundamente, es también uno de los obstáculos en la práctica y el cultivo de ki y en la evolución espiritual.
Sin embargo, esto no significa buscar el estado de un ser humano primitivo, mucho menos de un tonto, sino más bien representa un esfuerzo para recuperar o restaurar las cualidades, sensibilidades o facultades que hemos perdido durante el desarrollo de nuestra civilización y de nuestra formación personal.



De alguna manera, la práctica del Budo y del Aikido, están diseñadas para proporcionar a los seres civilizados las cualidades primitivas que hemos perdido.
Por tanto, no es un intento de dar marcha atrás.
Más bien se trata de recuperar habilidades perdidas u ocultas que la cultura, la educación y el desarrollo exclusivo del ser “racional y materialista” moderno han excluido.

Las palabras aparecen, es el resultado de la actividad incesante del cerebro izquierdo, de hecho el área de Broca o centro de la palabra (grupo de neuronas que controlan el lenguaje articulado) está de ese lado en la mayoría de las personas; el ki se modula siguiendo su significado.

¿Cómo desapegarse entonces de las palabras utilizando el lenguaje?

Este es uno de los métodos clave en el cultivo de la energía. Utilizamos imágenes, sonidos y movimiento en lugar de palabras, para aumentar la profundidad y la comprensión, más allá de las palabras, para dirigir y unir de esta forma nuestro ser en el mundo de ki.



Mediante el entrenamiento asiduo, la meditación y la auto-reflexión, podemos naturalmente e inconscientemente equilibrar la actividad de los hemisferios cerebrales y así percibir una realidad más amplia y volvernos sensibles al ki de nuestro cuerpo, de los demás y del universo, que en esencia son el mismo ki.

“La vía del Budo es hacer del corazón del universo nuestro propio corazón”
O´Sensei Ueshiba



La energía es la manifestación del movimiento de la conciencia, expresa su deseo, y hay solo una Conciencia, un espíritu, que se divide en innumerables manifestaciones para expresar la Creación. 
One Mind, One Heart (una mente, un corazón). 
Todas las existencias y manifestaciones de la creación surgen de esta misma fuente y volverán a ella.

La única manera de expandir nuestra individualidad es conectándola con la totalidad.

Conviene asimilarlo y no olvidarlo.

Respira profundamente, calma tu mente, expande tu conciencia y llena tu corazón de luz y alegría.
He aquí la clave.

Buena práctica!




domingo, 20 de noviembre de 2016

El Aikido en la vida cotidiana


Cinco maneras en las que el Aikido nutre y desarrolla la vida humana


Hay tantas demandas en nuestra vida cotidiana en estos días, muchas actividades, obligaciones y distracciones. ¿Por qué entonces debemos pasar nuestro tiempo aprendiendo y  entrenando Aikido? ¿Qué podemos esperar ganar que valga la pena para comprometernos en nuestra formación?
Para algunas personas, especialmente aquellas que son nuevas en el Aikido, la respuesta puede ser simple: ganar habilidad en defensa propia, hacer ejercicio, desarrollar fuerza y flexibilidad, socializar.

Pero el Aikido puede ser mucho más si se practica como lo pretendía su fundador O'Sensei Ueshiba. 


Cuando desarrolló el Aikido, O'Sensei no estaba simplemente tratando de crear un nuevo sistema de técnicas que representaran su evolución como artista marcial con su propia mezcla personal de espada, ju-jitsu y prácticas ascéticas y esotéricas.


Más bien construyó un camino para que cada uno de nosotros se hiciera fuerte pero compasivo, se motivara por el beneficio mutuo de no ganar y ser una fuente de armonía en el mundo, en lugar de discordia y separación. Aunque muchas personas quisieran llegar a este estado de ser, la mayoría no tienen ni idea de por dónde empezar. El Aikido es una puerta de entrada a esa transformación personal porque toca todos los aspectos de quiénes somos y cómo nos relacionamos con los demás.

El Aikido nutre a cada persona en cinco áreas:

1) entender el Ki, la energía vital (ki-iku)

2) aumentar nuestro conocimiento y sabiduría a través del estudio y la experiencia (chi-iku)

3) fortalecer y purificar nuestros cuerpos (tai-iku)

4) aumentar nuestra comprensión del comportamiento ético (toku-iku)

5) desarrollar nuestra sensibilidad social (jo-shiki) 


La práctica del Aikido nos ayuda en todas estas áreas si practicáramos sinceramente, con la intención aprender y de ayudar a otros.

Además cultiva cualidades fundamentales para el ser humano como la auto-confianza, el coraje y la cortesía.


Si bien es obvio cómo el Aikido contribuye a la comprensión de ki y al fortalecimiento de nuestros cuerpos, puede no ser tan claro cómo ayuda con la sabiduría, la ética o las habilidades sociales.

La razón por la que el Aikido puede proporcionar acceso a estos atributos es que todas las técnicas de Aikido se practican en relación con otra persona y las lecciones son experimentadas holísticamente por el cuerpo y la mente.

Al practicar Aikido, por ejemplo, uno experimenta la diferencia entre moverse armoniosamente con su compañero o verse obligado a moverse contra la propia voluntad. Y cuando cambia quién comienza la técnica, se puede aprender a sentir la diferencia entre crear la armonía con su compañero de práctica u obligarlo a que siga el propio plan o intención.


La respuesta emocional a estas situaciones es real e inmediata. En un caso, tu pareja estará relajada y cooperativa y en el otro se verá instantáneamente frustrada y luchará contra ti instintivamente.
En Aikido, uno puede explorar este escenario una y otra vez y puede aprender a cultivar técnicas físicas y estados mentales que hacen posible la armonía. Por otra parte, puedes tomar esta comprensión contigo mismo y una vez que dejas el dojo, usarla en tu vida diaria.


Sin embargo, es posible practicar Aikido sin comprender estas lecciones más avanzadas. Puedes destacarte, aprender técnicas, e incluso llegar a ser bastante experto en lanzar a tu compañero y aún así perder el punto fundamental del Aikido. La clave para ir más allá de una comprensión superficial radica en cómo abordar tu formación y a tus compañeros.

La meta de cada práctica y cada técnica es la de alcanzar estos objetivos más altos, este es el ideal y lo que convierte al Aikido en un camino espiritual de transformación y autosuperación.


Aprender a armonizar con la energía universal es aprender a volverse unidad con el universo, observar la naturaleza, aprender sus leyes, abrir el corazón y expandir la mente a una realidad más creativa, solidaria y feliz.


Continúa siempre aprendiendo y evolucionando!




miércoles, 9 de septiembre de 2015

Ki y el espacio

Es difícil traducir el término ki (o chi), pero se puede decir que corresponde a la energía vital, la energía que llena todo el universo, que da vida y anima a todos los seres y se cristaliza en materia. Es la manifestación del movimiento del espíritu.
Ki es la respiración del universo. 
El espacio no está vacío, está repleto de ki, el espacio es ki y por lo tanto conciencia.
La materia es espacio (ki) concentrado, el espacio es materia (ki) disuelta.

En el Budo (aikido, karate, kendo, judo), la expresión ma-ai designa la distancia correcta o el espacio entre los adversarios u oponentes.


"Lo esencial en el combate es ma". Esta es una frase famosa de Ito Ittosai, fundador de la escuela de sable Itto-ryu (del siglo XVI). También dijo:

"Si piensas demasiado en ma, serás incapaz de reaccionar de manera adecuada a los cambios. Si no piensas, ma será justo incluso en el movimiento. Por eso no debes atar tu mente a ma, no debes crear a ma en tu espíritu. Debes ser como el reflejo de la luna en el agua. Si la mente es clara como el cielo sin nubes, serás como el agua que refleja la luna, sea cual sea la situación... "

Al igual que Ittosai, todos los maestros hacen hincapié en la importancia de ma.
Este término generalmente se traduce como "distancia, intervalo o brecha en el espacio", pero también significa "intervalo de tiempo” o “flujo de la mente."

Ma está fuertemente ligado a la noción de ritmo, ya que ma también significa "intervalo en el ritmo o la cadencia”.

En la arquitectura japonesa, ma tiene un doble significado. Unidad de medida, que designa a los intervalos regulares entre los postes. Pero en un sentido más amplio, describe cada pieza por la disponibilidad que ofrece para diferentes prácticas (kyatuma, lugar para los huéspedes, ima, lugar donde vive la familia todos los días).

¿Qué es ma?
Ma es un espacio en el que el hombre proyecta su ki y circunscribe el efecto de múltiples interferencias. La proyección de ki se estabiliza armonizando con otros elementos. Así, en la arquitectura tradicional, se hace el espacio de la casa para que las personas se sientan cómodas unas con otras y con su entorno, mediante la búsqueda de un equilibrio entre el espacio dado, los elementos de la construcción y la naturaleza que lo rodea.


De esta manera, en el ma de la ceremonia del té, las acciones de los que preparan y beben té contribuyen a la armonía con todas las cosas que les rodean en el espacio diseñado para este propósito.
Al realizar una ceremonia del té en la naturaleza, si se limita el espacio con elementos provisorios, tendiendo telas con cuerdas por ejemplo, es porque las personas involucradas sienten la necesidad de encuadrar o dirigir los gestos y la acción en la que ponen su ki. Si ki se funde con la expansión ilimitada de la naturaleza, la ceremonia del té no lograría su plenitud, ya que la acción de aquellos que la realizan es una cristalización de ki en una forma precisa.

En este sentido, la ceremonia del té es fundamentalmente diferente de beber té (o mate) en la inmensidad de la naturaleza durante un día de campo. La forma de la sensación de placer también es diferente.
Al beber té en un día de campo, se siente la felicidad de la libertad con la sensación de no tener el estrés visual y físico, al no tener límites fijos ni cuadrados, por lo tanto ki está flotando como un pájaro en libertad. La sensación es de expansión y no de concentración.


Al beber el té en la ceremonia, se sentirá una profunda calma y tranquilidad, no porque estás en la naturaleza silenciosa, sino debido a que el ki se estructura siguiendo la forma de la tranquilidad gestual y espacial elaborada en un espacio preconcebido.

Lo mismo pasa cuando uno se entrena en un dojo o en la naturaleza, las dimensiones y la forma del dojo contribuyen a la concentración de ki y a crear una atmósfera propicia para la práctica de la disciplina. En los espacios abiertos ki tiende a dispersarse (a veces es favorable esta expansión)

Los límites del cubo determinan el movimiento espiral de las esferas en su interior.
La forma y el espacio son dos aspectos de una misma cosa.

Entonces, detrás del fenómeno de ma, existe el modo especial en el que uno se expresa, afirma o se mide, manifestando su existencia física por una sensibilidad que la desborda.
Cuando Ittosai dijo: "Si piensas demasiado en ma, serás incapaz de reaccionar de manera adecuada a los cambios. Pero si no piensas, ma será justo incluso en el movimiento". Ma es concebido por el maestro más allá de la comprensión intelectual o la especulación. Ma es para él una extensión del cuerpo.



Al ampliar la sensación corporal en el espacio que te rodea, podrás sentir la intención y el ki del adversario, "al igual que el agua refleja la luna."

La sensibilidad al ki se oculta por el esfuerzo especulativo o la intención. Es en este sentido que la práctica del no pensamiento durante zazen favorece el cultivo de ki.
De hecho, el desarrollo de la sensación de ki depende en gran medida de la actitud mental.

Si miras tus brazos, tus manos y tus dedos, tu cuerpo se delimita con el nombre propio de cada parte. De esta manera, concibes racionalmente a tu cuerpo, lo que es muy diferente de “sentirlo" o “percibirlo”, como si tocaras a las montañas distantes.
La sensación de la expansión del cuerpo está más allá de la racionalidad verbal o del intelecto. Por lo tanto, la forma de la actividad mental es diferente en el acto de la especulación verbal y durante el cultivo de ki.
En otras palabras, para el cultivo y desarrollo de ki, tenemos que ir más allá de las limitaciones del lenguaje y de los sentidos físicos.
El uso de imágenes es más eficaz que las palabras.

Es por esto que podemos asumir a ma, como la concretización espacial de ki.

El espacio y la materia se corresponden, ambos son ki
  




miércoles, 29 de julio de 2015

vida valerosa y creativa




Si bien la palabra Aikido se compone de tres caracteres que, juntos, literalmente significan "El camino de la unión con la energía universal", realmente el Aikido proviene de la unión de AIKI y DO, ya que AIKI es un concepto existente desde hace milenios, en el cual el fundador del Aikido se basó para crear su camino.

Cuando O´Sensei hablaba de Takemusu Aiki se refería al florecimiento espontáneo de las técnicas. Esto significa que, llegado cierto punto, las técnicas fluyen ellas mismas de manera natural y espontánea, sin intervención de la mente, desde la unión con el todo (AIKI). 

El Aikido es Budo. No significa "arte marcial" en el sentido de la lucha, la violencia ni tampoco la competencia. 
Budo significa parar la confrontación, literalmente "desviar la lanza del enemigo" Es una vía de amor y armonía. 
Hace falta más técnica y entrenamiento para defender que para atacar, por eso la perseverancia en la práctica es fundamental.





Crea el Orden Universal dentro de tu cuerpo
Enseñanza de O´Sensei Ueshiba Morihei



Aiki se refiere a las vibraciones del orden universal. Esto significa el universo en su totalidad y no acciones pequeñas o limitadas. Creo que los educadores y las personas mayores deben practicar Budo. Esta es la forma de estudiar el Cielo y la Tierra, y está ligada al corazón del Universo. Avanzamos junto con el Universo, y es mediante la respiración que nos unimos al Universo en su totalidad.

Debemos, asimismo, desarrollar y reemplazar el Ki de nuestros espíritus.
Aiki es la creación del orden universal dentro de nuestros propios cuerpos. Esto se logra absorbiendo por completo el orden universal y luego unificándolo dentro de nuestros cuerpos.


Entonces nos convertimos en uno con los corazones de las personas en todo el mundo. Llegamos a estar unidos en armonía y entendimiento.

...


Desde la antigüedad se dice: “Bu es divino”. Bu es la vía divina establecida por los dioses y simboliza todo lo que es verdadero, bueno y bello en este mundo. Éste se basa en principios divinos y nos guía según esos dictados. Es el rayo de luz que crea verdaderos seres humanos.

Los principios de Bu deben guiarnos. Si practican bu, entonces fomentarán el espíritu de Bu. El espíritu de Bu unifica el cuerpo y la mente de una manera verdadera, buena y bella. Desde tiempos remotos, los sabios han proclamado: “Bu es el fundamento de todas las cosas.” 
El Bu deriva de la gloria virtuosa de la espada, el espejo y la joya. Es un ofrecimiento de los dioses, el principio que une el cuerpo y la mente y fomenta la firme valentía. Bu es la fuente de la vida.
La energía de Bu ata al universo y une los mundos interiores y exteriores.


Vuestro cuerpo es una creación del universo que alberga al espíritu. Vuestro ser está milagrosamente vinculado con la esencia del universo –de hecho, somos uno con el universo y éste debe ser el principio que guíe nuestra vida. El regalo de la vida que se nos ha concedido a los seres humanos dictamina que nosotros debemos proteger y purificar el mundo.
Lo primero que debemos desarrollar es la perseverancia, y luego pulir y aclarar nuestros pensamientos. Esto nos permitirá concentrarnos resueltamente en la tarea esencial de unificar el cuerpo y la mente. La unificación del cuerpo y la mente nos llevará a desarrollar técnicas fundamentales.