domingo, 19 de noviembre de 2017

El Aikido y la Música



por Mariano Giacobone

Aikido y música comparten los mismos principios. ¿Cuáles son estos?
Armonía, ritmo y melodía…

Desde una perspectiva general, la armonía es el equilibrio de las proporciones entre las distintas partes de un todo, y su resultado siempre connota belleza. En música, el estudio de la armonía implica los acordes y su construcción, así como las progresiones de acordes y los principios de conexión que los rigen.

El Ai, de Aikido, significa armonía, y también unión, conexión. Es el camino de la armonía, de la conexión con el orden universal.
Esta conexión, es la esencia del Aikido.



En la música, la armonía expresa belleza y equilibrio en el fluir de las notas y en la forma en que estas se conectan y como se construyen los acordes y se combinan.
En el Aikido la armonía se expresa en la unión, la conexión con el flujo de energía, expresada incluso como un ataque o el movimiento de un adversario.
Armonía implica equilibrio, un ajuste entre tensión y relajación, entre el tiempo y el espacio (notas y silencios). No hay choques ni rupturas, nos conectamos con el movimiento y nos volvemos uno con él. 
En japonés se le llama musubi y es la clave del Aikido.                                                                                                            
 En música, una melodía es una sucesión de sonidos que es percibida como una sola entidad. Se desenvuelve en una secuencia lineal, es decir a lo largo del tiempo, y tiene una identidad y significado propio dentro de un entorno sonoro particular.
Podemos decir que una melodía es una combinación de alturas y ritmo.

En las artes marciales está representada por los katas o formas, especialmente en el iaido y karate-do. El Aikido es diferente, no hay formas fijas o katas, ya que de acuerdo a su creador, el maestro Ueshiba, una forma fija, limita las posibilidades y resta creatividad, sin embargo, en muchas escuelas de Aikido se estudian y practican algunos movimientos predeterminados o formas, sobretodo con armas, como el Jo (bastón corto) y bokken (sable de madera).


La estructura primordial del universo es sonido y geometría: círculo (esferas, espirales), triángulo (tetraedos), cuadrado (formas cúbicas).

La vibración es entonces una fuerza fundamental del universo. La materia y la energía están en continuo movimiento y vibran con una frecuencia definida formando patrones geométricos de forma y sonido.
La naturaleza tiende a vibrar en armonía (o a buscarla si se producen desequilibrios) desde las partículas más pequeñas e invisibles hasta las más grandes.

La vibración genera todo tipo de ondas que viajan en el espacio.
El sonido es vibración.



Vivimos en un universo que vibra, y nosotros vibramos con él, de hecho, somos esta vibración. El cuerpo espiritual corresponde a una vibración sutil y el cuerpo físico a una más grosera, o mejor dicho, menos sutil.
Cuando armonizamos con esta vibración del universo, hay salud y felicidad. Equilibrio. Armonía. Música.

Los pensamientos, las emociones, los sentidos, la actividad celular, el impuso nervioso, el latido cardíaco, la respiración, el movimiento del cuerpo: todas son formas de vibración.

La conciencia se mueve, rompiendo su equilibrio, para experimentar y aprender y luego busca el equilibrio, volviendo a su centro, para comprender lo experimentado y guardar memoria. Este movimiento de ida y vuelta, es lo que se llama “intercambio rítmico balanceado”.

El ritmo es fundamental, aporta orden y armonía, sin este orden la transmisión de energía e información sería imposible.

El ritmo es movimiento sincronizado

Podemos entender al ritmo como la repetición o patrón regular en el tiempo que puede aplicarse a una amplia variedad de fenómenos naturales cíclicos que tienen una periodicidad o frecuencia.

El universo vibra y lo hace con ritmo y armonía
El corazón late con ritmo
Las ondas cerebrales tienen un ritmo característico
El día y la noche presentan sus ritmos.
Todo lo que aparece, crece y se mueve en la naturaleza tiene su ritmo propio.

El ritmo y la armonía de la vida provienen del corazón

En el arte marcial el ritmo expresa la distancia y el tiempo, frente a un adversario o durante la realización de una técnica o un kata. El tiempo (timming) y el espacio (distancia o ma-ai) están relacionados. Como todo movimiento, siendo una vibración en esencia, será armonioso y equilibrado si tiene ritmo.

El Aikido se caracteriza por sus movimientos circulares y su fluidez, alternando con entradas directas u oblicuas, estableciendo un equilibrio y un ritmo natural, influidos por la calma y la respiración, que permiten controlar cualquier agresión o situación descontrolada.

Si te empujan, retrocede
Si tiran, avanza.
Moviéndote en círculos, entrando y saliendo.
Vuélvete uno con la mente del adversario, manteniendo tu calma y el equilibrio.
Y podrás controlar cualquier situación.


Cada ciclo de la naturaleza es un intercambio rítmico equilibrado de ida y vuelta entre pares de condiciones opuestas. Ese intercambio balanceado entre los polos positivo y negativo de este universo de ondas eléctricas constituyen su latido y su respiración, que también son cíclicos, de lo contrario no continuaría. Y para que sea cíclico debe alternar su polaridad rítmicamente.

En la práctica de Aikido, está representado por la relación entre el ataque y la defensa, uke y nage (tori). Ya que se trabaja por parejas, el buen logro de una técnica será el resultado, no sólo del movimiento de nage, sino de una labor conjunta entre nage y uke (el que ataca y recibe la técnica).

La naturaleza está siempre trabajando en la construcción y la destrucción, la creación y la aniquilación, manteniendo todas sus creaciones en movimiento, girando y fluyendo, en un intercambio rítmico y balanceado, vibrando de una hermosa forma en otra, manteniendo el orden y la armonía que crean la música eterna del universo.




Este es el principio fundamental del Aikido.

La ley de la armonía es el intercambio equilibrado rítmico entre todas las cosas. Tras la ley de intercambio armónico, todo este universo de reciprocidad está motivado con tanta precisión en su equilibrio que los astrónomos, por ejemplo, pueden calcular las posiciones y trayectorias de los planetas y estrellas con exactitud.
De la misma forma puedes sentir las vibraciones de la mente de tu adversario y anticiparte a sus movimientos.

La música que podemos oír y conceptuar está confinada dentro de los límites de nuestros sentidos físicos.

Por eso, para comprender la verdadera naturaleza de todas las cosas y poder oír y entender su música, hay que trascender los límites impuestos por los sentidos.

Para seguir el ritmo y la armonía de la música cósmica debes sintonizarte con tus planos superiores y con la alta frecuencia del amor incondicional

En la antigüedad, la ciencia y el arte no estaban separados. La música, la matemática, la alquimia y la metafísica eran parte de un mismo conocimiento.

Los guerreros de antaño, y en particular el samurai, apreciaban la música y el arte y formaba parte de sus vidas.


El ser humano de la actualidad ha perdido esta forma armoniosa y natural de percibir al universo en el que vive.

La ciencia y la religión se encargaron de que así sucediera, encerrando poco a poco a las personas en prisiones de percepción, de categorías y prejuicios, creando una realidad material, carente de ritmo y armonía, repleta de miedos y deseos. Una realidad fragmentada, sin conexión con la naturaleza.

Lo que llamamos “ser humano” es una pobre imagen reducida, fragmentada y desdibujada de lo que en verdad somos. Ya que no tiene en cuenta al “ser espiritual” ni a su “cuerpo de energía”, olvida su unión esencial con el universo y con todos los seres. Por eso carece de amor y sabiduría.

Esta es la paradoja del ser humano moderno, como hacer para plasmar y realizar en su vida lo que no es humano, o mejor dicho, los planos de existencia que están más allá de su percepción ordinaria y que no pueden ser “objetivados” ni demostrados por la ciencia, por más avanzada que pretenda ser, o por alguna tecnología.

¿Es posible trascender los límites de nuestra comprensión ordinaria y sintonizarnos con nuestros planos superiores?

¿Como hacer para armonizar nuestra vida humana con el ritmo y la armonía del universo?

¿Cómo puedo ser creativo y no un simple repetidor o una mala copia?

Aprende un arte, con disciplina y determinación

El Aikido, al igual que la música, es un medio para desarrollar tus habilidades superiores, dotarte de armonía, percepción, ritmo y belleza, además de otras altas cualidades como la paciencia, la empatía, la creatividad y la fuerza de espíritu.

La manera de comenzar es siempre a partir de la calma, el equilibrio y el silencio interior. Se trata de aplicar el intercambio rítmico y balanceado entre todos nuestros aspectos, armonizarse con los ritmos naturales, encontrar la calma mental y desarrollar la percepción, la intuición y la musicalidad.

Desde ese punto de tu existencia podrás moverte libremente y crear la realidad que desees y necesites, para vivir tu vida de manera bella y creativa y hacer de este mundo un lugar donde florezca la armonía y el entendimiento.

A partir de tu centro puedes crear tu música, tu sabiduría y tu propia vida

En la medida en que puedas extender la belleza y la armonía de los ritmos y melodías de tu imaginación al instrumento que ejecutas, a las técnicas que realizas o a cualquier obra que hagas, estas se volverán creaciones espirituales y verdaderas obras maestras de arte.

La medida de la calidad de tu interpretación material reside en tu capacidad espiritual para armonizarte y traducir las formas y ritmos del orden cósmico, y a su vez, estas servirán de inspiración a muchos otros.

Estas vibraciones armónicas contribuyen a la elevación espiritual y a la evolución del ser humano

Cuerpo y mente en unidad, moviéndose armoniosamente al ritmo de la melodía universal.


“La calidad del guerrero da origen a la belleza natural. Las técnicas sutiles de un guerrero surgen tan naturalmente como aparecen la primavera, el verano, el otoño y el invierno. La calidad del guerrero no es otra cosa que la vitalidad que sustenta toda vida.

Todos tenemos un espíritu que puede ser refinado, un cuerpo que puede ser entrenado de cierta manera, un sendero conveniente para seguir. Estás aquí con el sólo propósito de darte cuenta de tu divinidad interior y manifestar tu iluminación innata. Alimenta la paz en tu propia vida y luego aplica el arte a todo lo que encuentres.”
 O´Sensei Ueshiba





Escuela Budo Shin
AIKIDO

miércoles, 15 de noviembre de 2017

El camino de la armonía



por Mariano Giacobone 


El Aikido es un arte marcial cuya esencia es la resolución del conflicto armonizándonos con la fuerza del adversario o con la agresión. Bien entendido, esto no significa adoptar una actitud pasiva o “presentar la otra mejilla”, lo que se busca es la neutralización del contrario, derrotándolo sin dañarlo, en lugar de destruirlo o humillarlo.

El maestro Morihei Ueshiba, su fundador, concluyó que el verdadero espíritu de las artes marciales no debe centrarse en el combate o la competencia deportiva, donde el orgullo y el egoísmo se potencian; sino en la búsqueda de la perfección física, mental y espiritual del ser humano, a través del entrenamiento, la auto-reflexión, y la práctica continua.

Atacar y agredir es fácil, lo hace cualquier energúmeno y refleja su nivel de ignorancia y desequilibrio.


Aprender a defenderse es una arte y requiere mucho cuidado y entrenamiento, es el camino del guerrero, que protege la vida y busca la paz y dedica su vida a educar sus instintos y pulir sus habilidades.

Aikido es el camino de la unión con la energía universal.
Es el nexo entre la humanidad y la conciencia universal.
Es un camino de vida, una vía espiritual que armoniza la mente y el cuerpo y exalta las virtudes humanas como la fuerza y el coraje, la compasión y el amor incondicional, la sinceridad, la creatividad y la calma.


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Horarios de clases


Aikido:

Adultos: Lunes-Miércoles y Viernes de 18 hs a 19.30 hs
Niños: Miércoles de 17 hs a 18 hs. Sábados de 10 hs a 11 hs.
Sábados de 8.30 hs a 10 hs. Clase general.

Iaido:
Jueves de 8.30 hs a 10 hs



Escuela Budo Shin
AIKIDO


domingo, 12 de noviembre de 2017

Aikido: arte marcial infinitamente creativo


por Mariano Giacobone

El Aikido es el estudio del espíritu.
Es el puente que une lo espiritual con lo material. Es la manifestación profunda de los principios universales, es decir, sus técnicas revelan el funcionamiento y la estructura fundamental del Universo, aparición, transformación y desaparición.



Círculo, triángulo y cuadrado, moviéndote en círculos, penetrando profundamente, fluyendo como el agua, veloz como el viento, poderoso como el fuego, estable como la tierra.


Todas las cosas surgen de una fuente; todos los elementos materiales y espirituales surgen de esa única fuente. Es el modo de funcionamiento sutil en que funciona la vida. Estos principios dan lugar a la existencia; éstos unen la materia y el espíritu. Así es como se despliega la vida en el gran esquema universal.
Todo el universo es como una gran familia, y el aliento sutil de la vida envuelve el pasado, el presente y el futuro. La comprensión de este principio nos ayudará en todos los aspectos de nuestra vida. Debido a que el universo surge y se desarrolla a partir de una única fuente, siempre debemos buscar, de forma optimista, la unidad y la armonía en todas las cosas que hacemos.

Debemos desarrollar el coraje y la confianza en si mismo, y mediante el optimismo y la creatividad guiar nuestra vida a través de los caminos que se nos presenten. Este espíritu nos permite volvernos uno con el universo y su funcionamiento y nos da la capacidad de trascender nuestros límites y debilidades, ampliando la conciencia y purificando nuestro corazón.

Hay que darse cuenta que la fuente del universo y la fuente de nuestra propia vida son lo mismo.

Es en este punto donde cobra relevancia la práctica y el estudio del Budo. Pero ¿Qué es exactamente Budo?

El término “Budo”  originalmente significaba “el camino de la vida del Samurai”, o “Bushido” y no solo se refería a bujutsu (técnicas marciales).
Actualmente la palabra Budo se usa como término genérico para referirse a las enseñanzas de las artes marciales tradicionales como: Aikido, Kendo, Judo, Iaido y Karate-Do.

Como forma de vida, la práctica del Budo, o de las artes marciales tradicionales requiere del practicante un alto grado de conciencia interna y externa basada en el conocimiento del propio cuerpo y el manejo de la respiración, la comprensión de las emociones en diferentes situaciones, la estabilidad del pensamiento, y la sincronización con el movimiento exterior (tanto de objetos como de las personas y seres vivos), la empatía con los demás, y la introspección continua. Por medio de la meditación, la auto-reflexión y la práctica ética de las artes marciales.


En palabras de O´Sensei Ueshiba, el fundador del Aikido:

“Desde la antigüedad se dice: “Bu es divino”. Bu es la vía divina establecida por los dioses y simboliza todo lo que es verdadero, bueno y bello en este mundo.
Éste se basa en principios divinos y nos guía según esos dictados. Es el rayo de luz que crea verdaderos seres humanos.
Los principios de bu deben guiarnos. Si practicáis bu, fomentaréis el espíritu de bu. El espíritu de bu unifica el cuerpo y la mente de una manera verdadera, buena y bella. Desde tiempos remotos, los sabios han proclamado: “Bu es el fundamento de todas las cosas.
Es un ofrecimiento de los dioses, el principio que une el cuerpo y la mente y fomenta la firme valentía. Bu es la fuente de la vida.
La energía de bu ata el universo y une los mundos interiores y exteriores.

En el Budo, al principio, no hay combate como en el deporte. Si hacemos un combate, ello nos lleva a la muerte. Pero es una gran falta buscar el combate, porque la destrucción o el asesinato, matar o herir, son grandes crímenes de la vida.
En Japón, desde tiempos remotos, la ley del Budo dice no matar, no herir. El verdadero Budo de nuestro país es el camino de la gran armonía, es decir la purificación del cuerpo y del corazón. Establecemos en la tierra los reglamentos del cielo, y practicamos, creamos y protegemos todo.
Esta es la regla del bu. Pero hoy en día, todos los que hablan o practican el Budo en general, no conocen el verdadero bu del Japón; practican el falso Budo, no el genuino, y eso es realmente lamentable.
(Diario del Aikido,10 mar.1960).


Nuestro cuerpo es una creación del universo que alberga al espíritu. Nuestro ser está milagrosamente vinculado con la esencia del universo, de hecho, somos uno con el universo y éste debe ser el principio que guíe nuestra vida.

El regalo de la vida que se nos ha concedido a los seres humanos dictamina que nosotros debemos proteger y purificar el mundo.

Lo primero que debemos desarrollar es la perseverancia, y luego pulir y aclarar nuestros pensamientos. Esto nos permitirá concentrarnos resueltamente en la tarea esencial de unificar el cuerpo y la mente.
La unificación del cuerpo y la mente nos llevará a desarrollar técnicas fundamentales.
Dichas técnicas las crea nen , que es la concentración unidireccional, la percepción directa de la verdad (capacidad de foco) y sus posibilidades son ilimitadas.
Las técnicas deben reflejar principios universales. Para ello necesitamos un verdadero nen. Esto es esencial para la práctica correcta del Budo.

Si estás lleno de pensamientos banales y egoístas, nunca progresarás en el entrenamiento del Budo.
Este tipo de Budo es malicioso y sólo aportará desgracias. Nen nunca se centra en los aspectos físicos de una confrontación.

Únete con el cosmos por medio de ki-musubi (mezclarse con la energía).
Si nen se estanca en el cuerpo, la vida empieza a disminuir. Por lo contrario, cuando nen interactúa con el cuerpo y la mente, la vida florece. Un nen potente puede incluso producir poderes sobrenaturales y una visión iluminada.

Tu poder personal, depende de tu capacidad para unirte con el poder cósmico. Tu respiración es el vínculo, tu cuerpo es el vehículo y tu mente es la esencia, que te permitirán elevar tu conciencia más allá de los límites de tu imaginación.


Aikido es el camino de la armonía y su esencia es unirse al ki del universo.



Escuela Budo Shin
AIKIDO


miércoles, 8 de noviembre de 2017

Los 5 principios del Aikido y la estructura del Universo


Por Mariano Giacobone
Shobu goho

Shin: es Makoto, unidad de palabra y obra; significa seguir sinceramente el orden del universo. Es cuerpo y espíritu en unidad Es el claro espejo de la mente del principiante, sin motivos ocultos o segundas intenciones.. Se le llama Iku tama, el espíritu de la vida. Shin es sinceridad, honestidad y realidad, simbolizadas por el espejo y son realizadas por la calidad de nuestro entrenamiento y auto reflexión.

Zen: es virtud. La verdadera virtud es siempre invisible. Es la espada del discernimiento y del coraje. Es el ki del fuego que da nacimiento a la compasión por todos los seres.

Bi: es belleza. La joya de la vida humana. Careciendo de amor y de belleza, el ki del agua se muere. Cuando este ki, que se le llama Nigitama, es abundante emerge como amor, compasión y generosidad hacia los otros. Nigitama crea el poder y la flexibilidad para resolver los conflictos sin ira ni necesidad de imponerse. Si Nigitama es fuerte, la salud y la vitalidad son fuertes. Nigitama escucha y ve el sufrimiento de los otros y responde inmediatamente.

Ai: es amor y armonía. Es el espíritu que abraza todas las cosas por igual. Es conciencia, la fuerza de la vida en si misma. Es la calidad de la grandeza y el liderazgo. Representa el espíritu de la prosperidad. Es la esencia del Aikido.

Chi: es la plenitud de ki, el cual mediante su sabiduría unificadora manifiesta la esencia de su iluminación. Esta es la base de la rectitud y la conciencia espiritual. Es el vehículo del Espíritu. Aporta la sensibilidad y la intuición que permiten el autocontrol. 


Masakatsu Agatsu Katsuhayabi

Masakatsu: Victoria verdadera.
Agatsu: Victoria personal (sobre si mismo).
Katsuhayabi: aquí y ahora, más veloz que la luz.
Estas tres palabras son el lema del Aikido.
'Masa' significa verdad, correcto, recto;
'Katsu' es victoria, triunfo, éxito. La primera mitad de la frase puede ser traducida como:
'La verdadera victoria es la victoria sobre si mismo'.
'Haya' es veloz, rápido, dinámico;
'Bi' es sol, día, luz.
'Katsuhayabi' puede ser traducido también como: 'Un estado del ser que trasciende tiempo y espacio'

Morihei Ueshiba enseñaba a sus alumnos a mantener siempre el estado de Masakatsu Agatsu al ejecutar sus técnicas: "Si la mente y el cuerpo son verdaderos, las técnicas serán efectivas".


Ichirei Shikon Sangen hachiriki

Un Espíritu Cuatro Conciencias Tres Orígenes Ocho Poderes

"El Aikido es el camino de la armonía, es decir, la forma de vida de Ichirei Shikon Sangen hachiriki, la forma de la estructura del universo, específicamente la forma del “plano elevado de los Cielos."
El plano elevado de los Cielos –Takamagahara-, es el lugar donde nacieron los dioses.  
O´Sensei decía: "Takamagahara está dentro de ti mismo. Si buscas Takamagahara no lo encontrarás en el cielo ni en la tierra. Cuando despiertes al hecho que existe dentro tuyo vas a llegar a la iluminación".

Takamagahara, también se traduce como "La Alta Llanura del Cielo", es un lugar de la mitología japonesa. En el sintoísmo, Takama-ga-hara es el lugar de morada del Kami (Dios).
Se cree está conectado con la Tierra por el puente Ama no uki hashi. En el culto sintoista, el kami se invita a dejar Takama-ga-hara y entrar en un relicario o algún otro sitio purificado.
En otras palabras, Aikido y Ichrei Shikon Sangen hachiriki representan tanto la estructura del Universo así como la estructura de uno mismo como individuo - o quizás sería más exacto decir, la forma en que uno mismo debe construirse física y mentalmente para alcanzar un estado ideal tanto a nivel marcial como en la vida.

La primera sección, "Ichirei Shikon" ("Un Espíritu, Cuatro Almas o Conciencias"), es la estructura del mundo de los espíritus. En la cosmología sintoísta los humanos poseen un espíritu y cuatro almas: la turbulenta (aramitama), el tranquilo (nigimitama), el feliz (sakimitama) y la maravillosa (kushimitama). "Naohinomitama" es el espíritu que actúa como una especie de contenedor para las cuatro almas.

La segunda sección, "Sangen hachiriki" ("Tres Orígenes, Ocho Poderes"), es la estructura del mundo físico, del yo físico y de la metodología del entrenamiento físico en el Aikido.

"Sangen" ("Tres Orígenes"), son los tres elementos básicos del universo - el cielo, el ser humano y la tierra, representados por el círculo, el triángulo y el cuadrado, lo suave, lo que fluye y lo duro.


En la estructura del Universo "Hachiriki", u 8 poderes o fuerzas, según el maestro Ueshiba, corresponden a una fuerza activa, una fuerza quieta, una fuerza de tracción, una fuerza de relajación, una fuerza de división, una fuerza de combinación, una fuerza de disolución y una fuerza de cristalización o materialización.
Son 4 pares de opuestos complementarios que cíclica y rítmicamente dan forma el universo físico.
Movimiento - Quietud, Materialización - Disolución, Tensión - Relajación, Combinación – División. Combinando los pares de opuestos dan 1 y 0 (10) es decir: 9-1, 8-2, 7-3, 4-6. Como ven los números realmente son 9, los demás son repeticiones y combinaciones.

En este universo vibrante todas las ondas evolucionan en octavas que están formadas por 8 grados o niveles, comenzando con el 1er. grado o tónica, para luego recomenzar una octava más alta o más baja.


En palabras de O´Sensei Ueshiba:

"El Aikido avanza hacia la perfección del mundo entero para establecer el Cielo en la Tierra.
Aikido es la “Gran Vía” para purificar el mundo completamente. Purifica y disipa los pecados, malicia y malos pensamientos del Universo y cuida de ellos.

La "Vía de aiki" es la manera de proteger amor. Sin amor, nada en el mundo puede realizarse.
Por consiguiente, yo creo que este mundo se destruirá si el verdadero trabajo de aiki no se lleva a cabo.
Nosotros debemos proteger este mundo haciendo nuestra Vía a través de los tres mundos: Apariencia (consciente o físico) – Esencia (subconsciente) – Espiritual o Divino (inconsciente).
Esta es la manifestación de Buda (Saisho Myo Nyorai).
Aiki es una "Vía" cuya misión es la reconstrucción de este mundo flotante estando de pie en el centro del Universo.
Nosotros nos purificamos - las personas, naciones y el mundo entero - y mejoramos en el nombre de Dios.
Finalmente, el verdadero trabajo de Aikido comenzará. No conozco otra manera que no sea Aikido, capaz de reconstruir este mundo.
Debemos atravesar la entrada principal a través del Budo, proteger a la humanidad de la destrucción, y dedicarnos para traer paz a la humanidad.
El tiempo ha llegado. El trabajo realmente comienza este año.

Aikido es la "Vía" de sinceridad y sinceridad es la "Vía" de Lealtad. La lealtad significa dar servicio al logro de la construcción del Cielo Universal, y consagrarse al Espíritu de construcción del Cielo en La Tierra.
A fin de avanzar a lo largo de este "Camino", debemos perfeccionarnos. En primer lugar, debemos mejorar y perfeccionar las naciones, y reformar y perfeccionar la humanidad para que la Tierra sea transformada para bien.


Aikido difiere de cualquier otra arte marcial desde sus inicios. Es la práctica de vivir toda la Verdad entera y sinceramente, dedicando por completo nuestro cuerpo y espíritu.
Es mi deseo que domines Aikido incluyendo su dimensión espiritual.
Estudiemos juntos consagrándonos totalmente."




Escuela Budo Shin
AIKIDO


lunes, 6 de noviembre de 2017

La verdad del instante presente


Purificando la mente y el cuerpo

por Mariano Giacobone

Desde la antigüedad la práctica de la “purificación” es fundamental en muchas culturas. En Oriente sigue siendo muy común, particularmente en las escuelas de artes marciales, pero también en la India (en el Ganges) y en Japón (rituales sintoístas).
Se puede comprender no solo desde el punto de vista religioso, sino fisiológico y práctico. El cuerpo mismo tiene mecanismos de purificación muy sofisticados. Los pulmones y riñones son expertos en purificación. La célula misma es especialista en purificación.
Es importante antes entender de lo que aquí se habla. Purificar significa: Eliminar lo que es extraño a alguna cosa, devolviéndola a su estado original.
Esta definición es válida no solo para el cuerpo físico, sino también para la mente y las emociones.

Misogi es un método para purificar el espíritu, la mente y el cuerpo. Es un método tradicional en las artes marciales y en el Aikido que se utiliza para preparar la mente y acondicionar el cuerpo para la formación y para aprender a desarrollar el kikaitandem o centro (la zona bajo el ombligo).

Algunas escuelas de Budo practican el misogi con agua fría al amanecer.
El misogi también se puede realizar al aire libre, en la naturaleza, en el mar, debajo de una cascada a cualquier hora de la mañana como de la noche.

Puedes utilizar esta forma de purificación para completar tu formación y elevar tu conciencia en el camino de la perfección.


¿Qué significa elevar la consciencia espiritual por medio del misogi?

Por medio de la purificación puedes adquirir consciencia del amor incondicional que hay en ti y revelar la pureza de tu espíritu.
Si el cristal de tu espíritu está velado, su verdad no puede percibirse.
Las formas infinitamente creativas del Aikido se fundamentan en esta verdad, que no conoce pasado ni futuro; es la verdad del instante presente.

“En este instante de verdad sólo hay vacío. La muerte no existe, sólo hay espíritu eterno. En este vacío se encuentra la sabiduría y la diversidad del Aikido. No huyas al pasado, no sueñes con el futuro. Vive el instante presente y descubrirás la verdadera esencia de tu ser.”
Ninguna fuerza exterior puede perturbarme, yo permanezco en calma ante todo ataque, cualquiera sea su rapidez o estilo. ¿Por qué? Porque estoy vacío, no estoy apegado ni a la vida ni a la muerte. Me remito totalmente a la sabiduría de Dios. Hay que desapegarse de la vida o la muerte frente al enemigo. Hagan lo mismo en vuestra vida de todos los días”.
Maestro Ueshiba


Renunciar al apego por la vida no supone morir antes que luchar por la verdad o entregar tu vida en vano.
Renunciar al apego a la muerte no implica emprender la huida o ser un cobarde.
Ambas reacciones reflejan miedo y debilidad. Hay que evitar estar bajo el control del miedo y el egoísmo ya que bloquean el corazón, vacían la energía (ki) de los riñones y anulan el “ojo espiritual”.

El “ojo espiritual” es el ojo que todo lo ve, que puede percibir más allá de la forma, del tiempo y del espacio, es el ojo del discernimiento espiritual, el ojo de la sabiduría y la clarividencia.
El ojo espiritual se desarrolla naturalmente con el entrenamiento y la dedicación, pero es necesario un corazón sincero y un amor incondicional hacia todas las existencias.
Sin pensar en huir, e incluso si el dolor y la muerte amenazan, deben permanecer calmos, con el corazón libre de todo egoísmo, con confianza inquebrantable en vuestra unión con el Espíritu creador e infinito.
En esto consiste el espíritu que rehúsa el conflicto. Ayer no es más que un recuerdo, mañana sólo una esperanza, pero el instante presente es el real.
Cada momento contiene al infinito
Cada momento es una expresión de la verdad universal.
Pasado, presente y futuro no pueden separarse pues están contenidos en esta realidad, en este instante decisivo que no permite ninguna vacilación.
El miedo y el egoísmo engendran la duda y este es nuestro verdadero enemigo.


La práctica del Aikido permite cultivar el fuego del corazón y el amor incondicional, que generan compasión y alegría de vivir, y su complemento, el agua profunda de la sabiduría y la visión clara que permite mediante el orden, el control y el desapego.
La espada de la compasión y la sabiduría que corta la duda, el miedo y el egoísmo.

La verdad no es lógica.
Para descubrir esta verdad y alcanzar este poder último, es necesario emprender tres formas de entrenamiento simultáneas.
Deben entrenar el cuerpo, la mente y el ki, la fuerza del alma que unifica cuerpo y mente, para estar en armonía con el Universo.
Si la mente está en armonía con el Universo, las palabras deben estarlo también. Las palabras deben surgir de un espíritu claro. Seguidamente, los movimientos del cuerpo han de armonizarse con las palabras. Éste es el secreto del Budo.
A través de esta milagrosa función de ki, el cuerpo y la mente pueden unirse y, en virtud del entrenamiento, puede comprenderse la verdad universal.

Entonces la mente será transparente y el espíritu irradiará salud. De esta forma será posible resolver todos los conflictos y convertir esta tierra en un mundo en paz. Pero si se utiliza incorrectamente esta función milagrosa de ki, la energía viva del universo, el cuerpo y la mente caen en el desorden y el Universo deviene un caos.

Es esencial que mente, cuerpo y ki estén en armonía con los ritmos del movimiento universal, y para esto, la purificación debe ser una práctica habitual. Eliminar cotidianamente residuos, impurezas y bloqueos que oscurecen la mente, perturban el espíritu y debilitan el cuerpo.



Escuela Budo Shin
AIKIDO


jueves, 2 de noviembre de 2017

Principios para entender mejor tu vida


por Mariano Giacobone

-          Algún día morirás. Como todo lo que nace y aparece en este mundo. Todo lo que conoces morirá, todo lo que percibes se está transformando, tendrás que dejar todo lo que posees.

-          La realidad que vives es una ilusión. Es una proyección de tu cerebro, armada de acuerdo a lo que perciben tus limitados sentidos físicos y tu conciencia individual.

-          Tus sentidos perciben solo el movimiento, es decir, una determinada forma de vibración, que es transitoria y cambiante, y debido a la ignorancia de lo esencial, confundes ese movimiento con la realidad. Pero la realidad es que en esencia nada se mueve, porque la esencia es inmutable, es unidad, es eterna y todo surge de ella.

-          Posees un alma inmortal. Esa es tu esencia, tú verdadero ser, que escoge una forma humana para manifestarse en este plano físico, que es el nivel de la experiencia, para poder aprender y guardar memoria.

-          La vida es conocimiento. Porque la vida es conciencia, que busca aprender, experimentar, trascender sus límites.

-          Tu cuerpo físico debe ser devuelto. Una vez cumplida tu vida lo entregas, se disuelve, se transforma y entrega al universo el registro de tus experiencias vividas y tu memoria.

-          Lo que llamamos muerte, es una transformación. Sin muerte no hay vida, todo lo que nace muere. Pero en este universo cíclico, de ida y vuelta, no existe la muerte como tal, sino la transformación, está claro que tu ser individual, tu “yo” está destinado a desaparecer, pero el conocimiento, la información y la energía que posee no pueden morir.

-          Aumenta tu poder personal. Mediante el estudio y el entrenamiento. La energía y la información se manifiestan en niveles, y esto es válido tanto para un átomo, una galaxia o un ser humano- Cuanto mayor sea tu energía y tu conocimiento, mayor será el nivel de tu conciencia y el alcance de tu percepción.

-          Cuidado con el mensaje que envías. La realidad que vives puede ser moldeada y transformada, visto que su naturaleza es movimiento y transformación. Así que presta atención a las vibraciones que mediante tus pensamientos, palabras y acciones, envías al medio (interno y externo) ya que influyen directamente en la realidad que experimentas.

-          Busca siempre el equilibrio. Porque ese es el sentido del universo. El movimiento busca siempre el equilibrio y el equilibrio se rompe ya que sin movimiento no hay experiencia. La conciencia se mueve para experimentar y necesita volver a su centro para comprender lo que experimenta.

-          Encuentra tu propio centro. Crea tu propia sabiduría. Experimenta el amor incondicional. Comprende que la vida es cambio. Acepta que la vida es tensión y la muerte es relajación (de esa tensión). Por eso el equilibrio es hallar la “tensión justa” en la vida, ni demasiado tenso ni demasiado flojo.

-          Incorpora a tu conciencia cotidiana estos dos principios: Control y Motivación. El autocontrol es fundamental, es la esencia de la sabiduría, la inteligencia y el coraje. La motivación es la energía del corazón, el poder del amor, es lo que te permite aprender, expandirte, tener confianza en ti mismo y experimentar una realidad feliz y saludable.

-          Camina libre y sin miedo sobre esta hermosa y generosa tierra, bajo este vasto cielo luminoso, respira profunda y generosamente, abre tus manos y recibirás todo lo que necesites.


-          Tu vida es única. No la desperdicies.